Con “Siguiéndote”, Javier Cantero marca el punto de partida de su nuevo disco “Heridas Gloriosas”, un trabajo que llega cargado de guitarras, emoción cruda y un sonido que lo empuja a una versión más poderosa de sí mismo. El tema nace con ADN noventoso —ecos de Oasis, distorsión al frente y melodías ascendentes— y funciona como puente entre la etapa más luminosa del músico y un presente atravesado por la pérdida.

La ilustración del single

La letra, que en un principio imaginaba un desamor inevitable, terminó mutando hacia un territorio mucho más íntimo. La imagen de alguien que guía “desde las estrellas” le reveló a Javier que la canción hablaba, sin quererlo, de su padre, Marciano Cantero. “Es esa primera etapa del duelo, sentir el peso del nombre como una condena, pero también la idea de mi papá acompañándome desde arriba. Es como si me la cantara él”, explica el músico. El resultado es una pieza emocional y directa, que condensa despedida, resiliencia y herencia musical.

Heredero del líder de Enanitos Verdes y activo custodio de su memoria artística —impulsó el lanzamiento del material inédito “Marciano 2001”—, Javier da ahora un paso firme hacia su propio camino. “Siguiéndote” fue grabada en Estudios Panda junto a Leo López en producción, con Guido y Bernardo Alonso Chebel en batería y bajo. Es apenas el inicio: “Heridas Gloriosas” verá la luz hacia fin de año y promete profundizar ese universo donde el rock, las cicatrices y las estrellas siguen trazando su rumbo.