Hace frío, mucho. El auto que maneja Gonzalo Rodríguez Franco, guitarrista de los “Miniaturas de un Pavote” deja el barrio de Villa Pueyrredón después de levantar a Facundo Catriel Piris (bajista) y pone rumbo a Ciudadela. Ahí, pasará a buscar a Tomás Grandinetti, la voz de la banda, y que llegó desde Bahía Blanca, dónde vive hace tres años, hace un puñado de horas. El destino final es “Tiganno Bar” de Ramos Mejía, dónde la banda hará una fecha solidaria con la organización “Clave Solidaria”, que se encarga de ayudar a los que menos tienen, sin banca de nadie, pero bancando a todos.

La hoja de ruta está clara. Rock ‘N Ball también viaja en ese auto, dónde uno de los temas centrales es la presentación oficial de “Uniformes Rojos, Uniformes Negros”, primer disco de estudio de la banda, que se dará a conocer de manera oficial en “Kirie”, el sábado por la noche. En Ciudadela espera Tomás, su familia y un mate que se asoma urgente con el frío que castiga el conurbano bonaerense.

La caravana sale después de unos minutos, estamos a 20 cuadras del lugar. Tomas, Gonzalo y este cronista se suben al auto, que aterrizará (literalmente) a la vera del Sarmiento, a metros de Tiganno, dónde el frío pega aún más fuerte. ¿Parece una película? Quizás lo sea. Quizás no. Es la vida de una familia más del rock. Los “Miniaturas” son una banda, una banda de amigos. Llevan compartida, varios de ellos, más de una década, desde aquellos inicios de sueños candentes en las aulas del Julio Cortázar de Flores a esta noche en Ramos. Pasaron 15 años, pasaron otras bandas, otros discos, varios demos, papeles escritos dejados caer en varios lados, pedazos de canciones que quedaron guardados en algún rincón. Pasó la vida. En definitiva, el hilo que une a los “Miniaturas” es ese. La vida que han compartido y siguen compartiendo juntos. Este cronista lo sabe bien. Vivió esos mismos sueños, cursó en esa misma aula y palpitó varias de esas peripecias.

***

Escena 1
Exterior
Noche

Tomás Grandinetti sube las piernas a la mesa improvisada, mientras el viento nos va marcando la cancha y la cara. A su lado, Gonzalo está listo para meter bocado o algún chiste. Apretamos “rec” y la nota empieza su recorrido.

RNB: ¿Cómo estuvo la experiencia de Casares que incluyó compartir escenario con una banda de mucho recorrido como la Mancha de Rolando? ¿Cómo los trataron ellos? ¿Cómo los trató el lugar?
Tomás: Fue hermoso, increíble cómo nos recibió Casares en general. Toda la gente de la fábrica, del Centro Cultural, la familia de Ricky, la familia de los chicos de la fábrica y ni hablar de la Mancha de Rolando. Me dejó un gran ejemplo de profesionalismo en una banda de rock.

RNB: No fue el típico caso que ustedes telonean a la banda, la banda no les da ni la hora, pasa dos minutos antes los saluda y…
T: No, no. La hermandad fue espectacular, ellos nos recibieron, compartimos un montón de cosas durante los días que pasamos en Casares, desde un mate a un asado y el escenario, eso fue un cierre hermoso. Como profesionales y como músicos dejaron un ejemplo increíble.

RNB: La cabeza está en la presentación del disco ¿Cómo están de ansiosos para esa fecha?
T: Sí, en realidad, y hablo por mí, la cabeza yo la voy poniendo de a poquito, voy paso a paso. Si bien es verdad que estamos pensando en el cierre de mitad de año por decirlo de alguna manera y presentación oficial del disco, hoy es esto en Tiganno y los chicos de Clave y para mí cada show es el hoy, ahora, el presente y en eso ponemos todo; pero sí, estamos pensando en la fecha de Kirie que va a ser la más importante en lo que va del año.

RNB: Cuéntenme un poco cómo es este Uniformes rojos, uniformes negros, primer disco de la banda. Por lo menos cuando uno lo agarra y lo lee es más una obra conceptual, ¿cuál es el concepto que ustedes tomaron para hacer el disco?
T: En primer lugar lo que me parece que tratamos de hacer fue sacar un poco… sacarnos nosotros y sacar al que nos vaya a escuchar de ese lugar común que es escuchar un disco que por ahí el primer tema no tiene nada que ver con el segundo, que el tercero no tiene nada que ver con el último. Hoy en día esto de las plataformas en las que uno escucha música es muy random, siempre nos gustó a la mayoría de todos nosotros entender una obra completa de un artista, ya sea un disco o toda su carrera. A mí me pasa por ahí que desde la literatura no es lo mismo leer un libro perdido de un autor a leer toda la obra de un autor y poder entender un poco, uno entiende o tiene una mirada general de lo que quiso decir el autor, el escritor o el artista. Con “Uniformes” lo que quisimos hacer es un poco eso, hacer una obra que tenga relación entre lo que son las canciones, las letras, la música y desde ya que el físico con las imágenes y con el cuento que tiene, la idea es como decís vos una obra conceptual.

RNB: Por ahí musicalmente no son temas que sigan un mismo hilo, hay varios estilos, varias formas de componer… pero lo que es el cuento sí hay un hilo que va a hilar todas las canciones. ¿Fue primero el cuento o fueron primero las canciones?
T: En realidad la idea fue al mismo tiempo. Hubo una idea que disparó paralelamente lo que son las canciones y lo que fue el cuento, por supuesto que después uno va adaptando, acomodando, tanto el cuento como las canciones pero la idea fue una y de ahí disparó muchas ideas porque de hecho estaba la idea original de hacer una novela gráfica, está la idea de hacer un corto, yo tengo la idea de poder profundizar un poco más la historia el día de mañana y poder escribir algo un poco más largo. Disparó muchos proyectos y lo que es “Uniformes” es un poco un resúmen, algo que condensa el corazón de lo que es la idea, pero fue todo en paralelo.

Tomás, durante el show de Tiganno (Ph: Fabián Grandinetti).

RNB: Van un poco a contramano del under con una obra tan ambiciosa que tenga un cuento, que tenga un físico que no sea simple cajita. ¿Eso lo hacen por ustedes o buscando diferenciarse dentro de la enorme cantidad de cosas que hay?
T: Primero sí lo hacemos por nosotros porque nos gusta hacer eso, nos gusta el arte en todas sus formas y disfrutamos de muchas cosas, del poder abarcar todas las ramas posibles dentro de lo que podemos con nuestras limitaciones y nuestras herramientas. Después justamente hablaba con un amigo de Bahía y el me planteaba el hecho de que la gente por ahí está acostumbrada a escuchar… él me lo decía casi de forma despectiva esto de que la gente no va a enfocarse ni a pensar en lo que vos le estás proponiendo conceptualmente. Me parece que un poco la idea es no subestimar a la gente y decir “vamos a hacerlo”, tampoco estamos haciendo algo tan loco ni tan innovador, es presentar una obra conceptual como se hacía en otra época.

RNB: No digo que sea innovador ni loco, digo que es ambicioso para ser un primer disco de una banda que tiene poco tiempo como tal. Ustedes tienen un montón de tiempo tocando pero esa banda, esta banda, tiene poco recorrido como para ya tirar a esto. Es un primer paso bastante ambicioso, es un desafío, a eso iba
T: Lo que pasa es que es parte de nuestra vida, de nuestro día a día, convivir con un montón de esferas del arte, de la literatura, las artes plásticas, la música por supuesto. En el día a día estamos con esto, nos gusta mucho, vivimos con el arte en todas sus expresiones y por qué no nos vamos a poner la vara dentro de lo que podemos, con las herramientas que tenemos, donde nosotros queremos ponerla. Era mucho más ambicioso de hecho el proyecto, sabemos ver hasta dónde llegamos, hicimos Uniformes, estamos mucho más que contentos porque llegó a lugares que no creímos que iba a llegar en lo artístico y bueno, es como una linda base para que lo próximo sea mejor.

RNB: Cuando uno ve el libro, un poco lo que está planteado en Uniformes rojos, uniformes negros, es medio apocalíptico, una guerra… ¿tiene un anclaje en la realidad o es meramente ficción?
T: Para empezar todo lo que sea literario es una ficción, ya sea algo realista o algo que sea una ficción porque es ficción. Todo lo que está atravesado por el lenguaje o por la literatura parte de una ficción, a partir de entender eso tiene un anclaje con la realidad y el escenario apocalíptico no es más que eso, un escenario para poner al personaje con un conflicto interno. En realidad el problema o la dicotomía o el enfrentamiento o la guerra que se ve en el cuento es una guerra que él lleva por dentro, lo otro es como un escenario pintoresco para que se refleje afuera lo que le pasa al personaje.

RNB: Es una lucha interna ese Uniformes rojos, uniformes negros…
T: Claro, primero que nada es una lucha interna y después es una lucha externa, pero sí, antes que nada es una lucha interna.

RNB: Antes hablabas de que todas las distintas ramas del arte conviven en lo que es Miniaturas de un Pavote a través de más gente, no sólo de los músicos. ¿Cómo van a hacer para que todo esto se vea reflejado el día de la presentación?
T: Vamos a tratar…
Gonza: Se está trabajando para que el show, la presentación, no solamente sea ver una banda que se sube al escenario y presenta sus temas, sino que a raíz de todo lo que generamos mismo con la visión de este disco, el cuento, todo lo que se hizo, tenga que ver con lo que es la banda hoy en día. Eso se tendrá que ir a ver al show la semana que viene y esperemos que salga.

RNB: Hablando de ese show han elegido para que los acompañe una banda de Mar del Plata que tocó con ustedes cuando fueron para allá. Por qué los eligieron a ellos y por qué no dijeron por ahí “bueno, ya que estamos en la presentación necesitamos gente, llamamos una banda de Capital que por ahí puede asegurarnos mayor caudal de gente” ¿qué tuvo que ver en la decisión?
T: Yo creo que en primer lugar tuvo que ver con que primero cuando fuimos a Mar del Plata los chicos nos recibieron de primera, al toque pegamos buena onda y se generó una linda amistad. Eso en primer lugar, después que son una banda del carajo, son tres pibes muy jóvenes que tocan muy bien, que hacen muy buena música y que estaría bueno que la gente los pueda conocer. El público es un tema, qué se yo, nosotros por supuesto que lo que queremos es llegarle a la mayor cantidad de gente posible pero queremos hacerlo desde lo que somos nosotros, como vos decías antes por ahí es un disco un poco duro como para arrancar y bueno, es lo que salió, es lo que somos nosotros y es con lo que queremos llegar a la gente. Va a costar seguro, quizás no suceda nunca, no importa. Nosotros estamos muy contentos y muy conformes con lo que salió del disco y junto con bandas como “Hombre Pie”, que es la banda que va a compartir el escenario con nosotros, tratamos de llegar así.

RNB: Quizás el proyecto más ambicioso de ustedes es que la voz viva a 800km de donde toca la banda. ¿Cómo se sostiene la banda en el día a día?
Gonza: En realidad el sistema fue que para trabajar, porque en realidad Tomi nos fue pasando la maqueta de los temas y nosotros la fuimos laburando y estábamos en constante comunicación. Hoy en día con WhatsApp, Facebook… todo, lo que sea, vamos constantemente hablando. Tomi antes que termine el ensayo manda “che ¿cómo fue el ensayo?”, creo que lo más difícil fue o es para él que por ahí está afuera y no tiene idea de lo que nosotros estamos haciendo, más allá de que nosotros grabábamos los ensayos y se los mandábamos para ver “che Tomi ¿estamos bien rumbeados?”, vamos hablando para ver qué es lo que se quiso decir con este tema.
T: Hubo un trabajo muy lindo para mí en lo personal que un poco los tuve que presionar (risas), pero la lectura de las letras, el llegar a la comprensión de contarnos entre nosotros qué es lo que estaba pasando en esas letras que se escribieron, la lectura del cuento, fue todo una cosa grupal que estuvo muy buena.
G: Con eso fue directamente cómo fuimos armando los temas que tampoco se fueron haciendo grandes modificaciones a lo que eran las bases, justamente para respetar lo que Tomi nos había pasado y para que tenga que ver eso de qué es lo que se está diciendo y qué es lo que la música está expresando que es todo uno.

***
Escena 2
Exterior – Esquina
Noche

En “Tiganno” los “MD1P” tocaron varios temas de “Uniformes Rojos, Uniformes Negros” (Ph: Fabián Grandinetti)

Llegaron Guillermo Ceñal (guitarra), Juan Ignacio Stanley (batería) y los primeros seguidores y familiares. La nota se mudo unos metros, hacia la esquina. Alguno (no recuerdo quién) divisó dos heladeras desvencijadas y pensó que sería una buena locación para hacer las fotos. Hacía allí fuimos. A los pies de los dos electrodomésticos que pasaron a mejor vida, retomamos la charla, con Tomás y ahora también, con Facundo. Parte clave del andamiaje de “UR,UN”, ya que fue quién le puso una “caja” a tanto arte desparramado

RNB: Que vos vivas en Bahía y ellos estén acá, siendo vos el que escribís las letras, tal vez debe ser más difícil. ¿Cómo hacen ellos para desde acá interpretar tu mensaje?
Facu: Igual él maneja un instrumento que es su voz, y cuando él manda sus maquetas ya ese instrumento está, osea que un poco las melodías y obviamente las armonías porque las maquetas vienen con su base de guitarra, están. Eso a nosotros nos da una guía ya para saber por dónde ir con las líneas melódicas, las armonías ya están. Lo que nosotros por ahí manejamos son las estructuras, algunas partes rítmicas y como decís vos las partes del mensaje y la idea que se quiere transmitir en cada canción la sabemos porque se habla constantemente, no sólo porque somos amigos y ya hay como unas ideas que nos sobrevuelan desde hace tiempo, sino que particularmente con lo que él quiere decir se charla todo el tiempo, hoy en día es mucho más fácil. La tecnología hace todo mucho más sencillo, nosotros grabamos los ensayos, se los podemos mandar en el momento con el WhatsApp y podemos decirle “che ¿te parece bien este estribillo o querés que lo hagamos doble?”, esas cosas se maneja mucho así y porque como decís vos ya hay unas ideas antes.
T: Recién charlábamos el tema de que hubo una lectura general de las letras, un laburo que por ahí nunca habíamos hecho. Sentarnos y decir “bueno, vamos a leer las letras, vamos a leer el cuento”, todos participamos con cosas de aportar algo. Uno cuando lee hace un aporte desde la interpretación, o estéticamente también desde lo que se está diciendo. Por ahí escribí yo pero como dice Facu, las ideas son de todos y una vez que estaban armadas y que se armó el cuento y todo también hicimos una lectura colectiva y dijimos “bueno, sí. Está hecho”.

RNB: ¿La distancia por ahí contribuye al orden de la banda? Porque no podes decir “el ensayo lo suspendo, me quedo en mi casa”, vos estás esperando ese ensayo y el esfuerzo que haces de venir cada tanto, el viaje… como que eso tiene que ser la moneda de cambio, no podes boludear.
T: Sí, se ordenó mucho al no estar la voz en los ensayos. Primero desde lo musical, los chicos pudieron pulir muchas cosas que de otra manera no sería lo mismo, cada uno con su instrumento, cada uno con este ida y vuelta de “Tomi, ¿esto te gusta? ¿acompaña lo que queres decir?”, también se pulió mucho eso. Quizás como te dijo Gonza antes el más perjudicado en ese sentido soy yo que por ahí no tengo tanta práctica, tantos ensayos seguidos, pero sí, cada vez que puedo vengo y me acoplo, cada vez que los escucho también. Soy un oído… no ajeno, pero soy alguien que capaz los escucho de afuera y la verdad es que cada vez los escucho mejor. Así que está bueno laburar así, le da otra onda.
F: Sí, más que nada por lo que decías aparte de los ensayos también hay una cuestión de respeto cuando tiene una banda más allá de que Tomi esté o no, siempre tratamos entre nosotros por ahí somos un poquito intensos en cuanto al respeto con el otro, no andar suspendiendo cosas sin avisar al otro… igual eso como decías vos también suma, que Tomi tenga que viajar o hacer un esfuerzo grande cada vez que tocamos .

RNB: Como que los obliga en el buen sentido de la palabra…
F: Sí, sí, nos hace tener menos margen de error, no podemos dejar muchas cosas a la suerte porque como decís vos es mucho esfuerzo que él venga a tocar. Igual más que nada y también con los ensayos me parece que el más ‘perjudicado’, por decirlo de alguna forma, creo que es Tomi que tiene una cierta… no quiero decir impotencia pero creo que le gustaría estar en todos los ensayos y poder estar en el tiempo real viendo qué sí y qué no y no puede, pero tratamos de zanjarlo.
T: Pero está bueno esto, porque por ahí antes cuando ensayábamos era algo… viste que a veces el ensayo es algo no de pelearse pero sí que se contrapongan opiniones en el momento y esta distancia que hay permite a uno parar la pelota, escuchar lo que el otro está proponiendo, escuchar yo a ellos y ellos a mí. Viste que pasa mucho, la gente no se escucha básicamente cuando habla alguno con otro y bueno, por ahí eso nos pulió un poco en la interacción, en la charla, el ida y vuelta, me parece que eso también estuvo bueno.
F: También es importante algo que decía Tomi que cuando uno ensaya por ahí está inmerso en esa situación de ensayo y se generan ciertas ideas o cada uno tiene algo para proponer y es difícil correrse de esa óptica. Cuando a vos te pasa que por ahí estás muchas horas ensayando a veces te estancás en las ideas y no surge algo nuevo que solucione algunos problemas, entonces por ahí tener la opción de decir “che, acá estamos medio trabados, consultemos con Tomi a ver él qué nos puede tirar”. Tener como decía él una visión más de afuera también nos ayudó a dar un aire fresco, darle una libertad a los temas.
T: Y es ida y vuelta porque a mí me pasa también con ellos, decir por ahí les mando una maqueta a ver, cuando ellos me lo devolvían iba con otras propuestas y está buenísimo porque a partir de lo que ellos mandaban yo trabajaba, lo devolvía, ellos lo volvían a mandar. Fue un año y un poquito más de laburar el disco que fue bastante intenso, todo lo que fue la previa a entrar al estudio digamos, el armado de los temas. Fueron meses bastante intensos en los que nos comunicamos por teléfono, por Skype, y era todo  antes de mandar maquetas…

RNB: Lo loco es que muchas de las grandes obras de la historia se han hecho así. Alguien tenía una idea, lo plasmaba y tenía que hacer que los demás ejecuten lo mejor posible. Por ahí no con la distancia, pero con las comunicaciones de antes… es como que es un sistema que permite ordenar y permite sacar lo mejor de eso. Por ahí te reduce el caos de la sala de ensayo.
F: En este disco nosotros tuvimos un nivel de pre producción como dice Tomi que es primero inédito para nosotros, porque nunca habíamos trabajado tan así con fases de pre producción, ir a tocarlo en el estudio, después post producción… Como que se cumplieron esos pasos que hasta ahora no habíamos hecho un laburo tan así. Lo que decís vos también viene con cómo terminó siendo un poco el disco, que se completó con otras disciplinas artísticas además de la música. Hubo como un nivel que a mí me hace acordar un poco a lo cinematográfico, porque en cine alguien tiene un guión y llega otra gente que llega otra gente que tiene que interpretarlo y tiene que darle forma a esa obra y hay otra gente que agarra ese material y hace el final, hace una post producción

RNB: Y nadie se corre del eje
F: No, no, seguro. Como se hizo este disco tiene un poco de eso, porque Tomi vino y trajo esa idea, ese concepto que era más grande que música, tenía todo algo por detrás; y nostros fuimos un poquito los encargados de hacerlo material y después Tomi obviamente también estuvo en esa parte pero a los que tocamos los instrumentos en la sala… fue un poquito así. Ver ese guión, hacerlo final.
T: La verdad es que yo hice la maqueta, armé las melodías por ahí, pero una vez que yo terminé eso participé de la producción pero fueron ellos básicamente los que hicieron el color, los que le dieron el color cada uno con su instrumento y después el estilo de lo musical. Es como decía Facu, está buenísima la analogía que hizo con el cine, es así. Uno tiene una idea, por ahí cada uno tiene un rol que no es que está hablado, son roles que se posicionan solos a partir de lo que uno tiene facilidad o para lo que a uno le gusta, y bueno a mí en este caso me tocó hacer esa parte que después pasó por los chicos en cuanto a lo musical, por Facu en cuanto a lo gráfico, al diseño, a la estética visual de la banda en el disco y se dio de esa manera. Quería aclarar esto que como dijo Facu yo di la idea, por ahí escribí la letra pero ellos hicieron todo el laburo musical, de estética y todo lo que faltaba por terminar el disco.

La lista de temas en Ramos Mejía.

RNB: Le iba a preguntar a Facu por eso, no sólo tocas el bajo sino que también tuviste que ponerte a cargo de la parte visual, que era una parte muy importante del proyecto porque al tener un cuento, dibujos de Ricky Tunez pensados para cada canción capaz con él ya en Bahía. ¿Cómo hiciste vos para adaptarlos a algo que te guste o un diseño que tenga que ver con la idea del disco?
F: Yo siempre desde el principio que empezamos a tocar con los discos traté de aportar algo que para mí no se si es una facilidad pero sí es algo que me gusta que es transportar las ideas a imágenes, yo muchas veces pienso las cosas en imágenes, me pasa con todo, estoy haciéndome imágenes de los sentimientos, de las canciones. Siempre todo para mí es muy visual entonces no digo que fue fácil pero al toque que escuché las maquetas de Tomi empecé a ver imágenes en eso, en cómo estéticamente se podían transmitir las atmósferas de lo que Tomi estaba tratando de expresar, traté de hacerlo lo mejor posible. Fue un laburo también importante, le dedicamos mucho a la parte del diseño, no sólo yo. Lo discutimos todo el tiempo lo que íbamos haciendo, con Tomi, con Ricky que puso su mano y su arte, que yo siempre digo tener dibujo para alguien que quiere hacer un diseño que va a ver que es visual y que es material, tener esos dibujos que nos mandó Ricky fue oro en polvo. Yo fui poniéndole las ideas que se me iban ocurriendo y después también mucho laburo con el packaging del disco, ahí tuvimos laburo intenso con el imprentero que fue el que lo terminó definiendo. Yo me puse muy gede como suelo ponerme con esas cosas y el tipo ahora yo creo que no me quiere mucho pero bueno (risas), hubo un aporte y nos dio mucha libertad el ponernos a pensar cómo queríamos que sea el disco. Yo elegí entre varias opciones a una imprenta que no estaba acostumbrada a hacer discos entre otras opciones de gente ya acostumbrada que tiene sus formatos estándar y dice “bueno hacemos el digipack asi porque es lo que piden todas las bandas hoy en día físicamente”; yo me fui a laburar con un tipo que imprime libros porque nosotros queríamos que esto además de un disco sea un libro, entonces me busqué a una imprenta que hacía libros y eso estuvo buenísimo.

RNB: Te dijo “pará pará, qué es esto, de qué me estás hablando”…
F: Sí sí, seguro, fuimos tirando ideas, laburando, él desde la parte más técnica de la impresión que yo no la tengo tanto. La verdad que fue un laburo que estuvo muy bueno.
T: Volvemos a lo mismo, nosotros nos conocemos. La interpretación de él desde lo gráfico que yo hago… tocamos hace quince años juntos, no hay mucho para discutir. Si bien hay mucho para pulir es fácil que él entienda una idea mía así como Guille por ahí con la viola entiende al toque lo que tiene que hacer, no por obligación, sino porque la banda pide eso. Por ahí como decíamos antes cada uno tiene su gusto, su facilidad y bueno, Facu es el que se encarga de toda esa parte porque a él le sale, es muy detallista con esas cosas que por ahí para mí o para los chicos de la banda es como “dale loco, largá el flyer” o “dale loco, larga el arte” y él “no, no”, como por ahí soy yo con las letras o como por ahí es Guille con un arreglo de violas, cada uno tiene su rol y su posición en la banda y sin decirlo se planteó así, cada uno se fue acomodando solo.
F: Y en algún punto siempre hacemos la analogía que por ahí una banda, y esta es la explicación que uno le da a su familia, es que tener una banda es tener cuatro novias básicamente. Y si una relación viene durando 15 años es porque encontramos cada uno su lugarcito y encontramos en qué descansar la confianza en el otro, poder relajarse.
T: Claro, uno sabe que decimos “Facu tenes que hacer esto” y sabe que él va a dar todo para hacer eso. “Guille tenes que armar esto para la viola” y sabemos que lo va a hacer, lo mismo con Gonza, lo mismo con Nacho que es al que más estamos conociendo en este momento y lo mismo los chicos saben que si digo “yo me encargo” yo me voy a encargar. Tenemos una relación de amistad y de familia por sobre todo, cada uno confía en el otro ciegamente. 

RNB: Y para lo que es el Kirie ya pensaron la lista, tienen pensado si van a meter todo el disco de una como es un disco conceptual y para combatir esto del rándom que decíamos, o por ahí va a ser una cosa más mechada de trabajos anteriores. Porque Miniaturas de un Pavote está esto y un EP de cuatro temas, el resto no serían temas de Miniaturas sino por ahí de ustedes, de bandas o etapas anteriores. ¿Han pensado ya en eso?
F: Sí, en esta respuesta voy a hacerme el misterioso. Sí, está pensado, tenemos pensado el show hace mucho tiempo también y todo lo que tiene al rededor de él que no es fácil organizarlo, lo venimos pensando hace mucho tiempo pero también queremos que sea no una sorpresa pero sí que sea algo con lo que se encuentre el público que vaya y que realmente lo llene de un montón de cosas además de la música.
T: Volvemos a lo mismo que hablábamos hoy con el tema de subestimar a la gente o por ahí correrse del eje de lo que hacen las bandas en su gran mayoría. No quiere decir que nosotros somos especiales ni mucho menos pero vamos a tratar de hacer el 26 lo que venimos haciendo que es proponer dentro de lo que nosotros podemos algo artístico, distinto y para la gente que nos viene a ver. Para que sea algo copado y valga la pena, en vez de elegir estar en cualquier otra parte de la Capital o del país y elijan estar ahí, y bueno nosotros tenemos que hacer todo lo posible para que puedan llevarse algo distinto.
F: Cada banda tiene su propuesta y una banda de rock elige exponer su música como quiere y hay un montón de propuestas valorables pero como dice Tomi, nosotros queremos tener una propuesta que sea pensada y que sea realmente para que la gente sienta que no vio un show más sino que se está ofreciendo algo pensado y con un valor estético importante.

RNB: ¿Qué quisieron decir con el disco?
T: Uno con una obra quiere decir un montón de cosas, no es que hay algo puntual. Si te soy completamente sincero uno con una obra dice un montón de cosas, no es que se sienta y dice “quiero decir esto” sino que empieza a largar un montón de cosas, un poco lo que es el arte. Reflejar un montón de cosas que nos suceden y plasmar sentimientos, situaciones, historias, que uno las va a adornando con las palabras, con la música, con lo gráfico. Un poco es eso el arte.

RNB: ¿Está puesto en ustedes o en lo que ustedes ven de afuera? Son vivencias, mensajes o es ponerte en un lugar de narrador omnisciente.
T: Es un poco de todo, la ficción es ficción, sea una ficción realista o histórica o sea lo que sea, todo lo que está atravesado por el lenguaje y las palabras es un punto de vista de alguien.
F: Si hay un humano escribiendo hay ficción, osea el diario y el noticiero son ficción básicamente.
T: Vos podes reflejar más fiel como hacían los escritores del siglo XIX que decían que el realismo era una copia fiel de lo que pasaba en la realidad, vos podes tratar de hacer eso pero siempre va a estar atravesado por lo que a vos te pasó, por tu experiencia personal. A vos y a tus amigos, que son una banda, no sos un escritor individual sino que somos cinco personas que nos pasan cosas a todos distinto. Hay un poco de todo, desde historias personales, reflejos, conceptos, ideas… pero justamente “Uniformes rojos, uniformes negros” es eso, es una contradicción constante con la que vive un artista, que es un poco por ahí lo que refleja el cuento. Un artista que se pregunta cuál es su rol como artista en la sociedad que está, ese podría ser el concepto general de “Uniformes rojos, uniformes negros”, elegir un bando, elegir el rojo, el negro, elegir el arte, elegir el compromiso, se pueden hacer las dos cosas… es eso.

Entrevista: Javier García
Desgrabación: Patricio Serale
Fotos: Gentileza Fabián Grandinetti