Hay bandas que envejecen y otras que, simplemente, se convierten en paisaje. Y después está Turf, que a tres décadas de su nacimiento sigue sonando como una celebración necesaria.
En tiempos donde la realidad aprieta, la banda liderada por Joaquín Levinton se mantiene fiel a una fórmula que nunca perdió vigencia: melodías infecciosas, humor, irreverencia y canciones que funcionan como refugio colectivo.

El 2026 encuentra a Turf en estado de gracia. Acaban de regresar de una exitosa gira europea con shows en Italia, Países Bajos, Francia, Dinamarca, Alemania y España, donde volvieron a comprobar que sus hits cruzan fronteras y generaciones. Hubo fechas agotadas, público eufórico y hasta una postal inesperada: Javier Zanetti dijo presente en el show de Milán y luego pasó por camarines para saludarlos.

Lejos de la nostalgia, Turf vive su aniversario de 30 años mirando hacia adelante. El próximo 9 de mayo celebrarán su historia con un show especial en el Complejo C Art Media de Buenos Aires, una fecha pensada como gran encuentro con su público. Más adelante, el 8 de agosto, repetirán festejo en Córdoba con una presentación en Quality Lab.
Además, este año también los tuvo como protagonistas de los principales festivales del país: Cosquín Rock, Lollapalooza Argentina y Rock en Baradero, confirmando que Turf no sólo pertenece a la historia del rock nacional, sino también a su presente.
Música como alivio
RNB: – Durante la conferencia apareció una idea repetida entre los colegas: Turf como sinónimo de alegría. En un contexto social complejo, donde muchas personas atraviesan incertidumbre y angustia, sus canciones parecen funcionar como un bálsamo: ¿Qué sienten, en lo personal, cuando las personas les hacen saber dicho bienestar proveniente de ustedes?
“Es muy gratificante y eso te hace sentir agradecido. Me siento muy privilegiado de hacer lo que hago y entrego de mí lo mejor”, aseguró Levinton.
Carlos “Toddy” Tapia fue más allá y puso la situación en perspectiva histórica: “Aclaramos que no estamos ajenos para nada. La realidad es durísima. Sería muy injusto si la gente nos viene a ver y le tiramos plomo encima”.
La reflexión conecta con uno de los momentos bisagra de la banda: el lanzamiento de “Para Mí, Para Vos”, editado en pleno estallido social de diciembre de 2001. “Una canción que dice ‘cuando escuches esta canción te va a alegrar el corazón’, cuando la gente estaba escuchando tiros en Plaza de Mayo. Era un momento para evadir la realidad. Esto ya nos pasó, este trabajo lo hacemos históricamente”, recordó el bajista.
Disco nuevo y energía renovada
Pero Turf no vive sólo de su historia. Durante la conferencia también adelantaron que se viene un nuevo disco, una noticia que los encuentra especialmente entusiasmados. Después de tres décadas de carrera, la banda mantiene intacta la necesidad de seguir componiendo, grabando y buscando nuevas canciones.
Incluso anticiparon que en el show del C Art Media ya habrá lugar para estrenos en vivo. La celebración no será únicamente un repaso nostálgico, sino también una puerta abierta hacia lo que viene.

Cinco personalidades, una misma química
Sobre la dinámica interna del grupo, todos coincidieron en que no existe una sola personalidad dominante, sino una combinación de energías que se potencian entre sí. Admitieron entre risas que “los cinco se dan manija” y que cada uno aporta un ingrediente distinto al funcionamiento de la banda.
Sin embargo, fue Lea Lopatín quien definió a Levinton como “un motorcito”, en referencia al impulso constante que contagia al resto.

¿Qué significa Turf?
Ante la pregunta de un colega sobre qué representa Turf para ellos, eligiendo una sola palabra del diccionario, Fernando Caloia respondió: “Nosotros hacemos lo nuestro. Me gustaría que sea un adjetivo, pero el significado lo tienen que poner ustedes”.
Tapia eligió una respuesta más íntima: dijo que Turf es algo “fundamental en su vida”.
Por su parte, Nicolás Ottavianelli lo sintetizó con emoción: “Es una familia musical, una bendición. Hemos tenido mucha suerte de formar parte de esto hace 30 años. Es realmente mágico”.
Permanecer sin perder la identidad
Si Turf sigue vigente no es por casualidad. Tampoco por receta. Hay una naturalidad difícil de impostar. “No hay que tener la necesidad de dedicarse a una sola cosa toda la vida”, reflexionó Levinton sobre el paso del tiempo y la permanencia.

Tapia, en tanto, resumió el recorrido con humildad: “Tuvimos mucha suerte, fuimos tachando varios casilleros. La primera vez que grabás un disco, cuando escuchás por primera vez tu canción en la radio, tocar con tu banda favorita como fue con los Rolling Stones. Nos pasaron cosas increíbles en toda la carrera. Lo último fue hacer una gira europea. Estamos muy agradecidos”.
Treinta años después, Turf sigue ahí: entre la ironía pop, el rock descontracturado y la necesidad vital de cantar aunque afuera todo tiemble. Porque si algo entendieron antes que muchos, es que también hay resistencia en la alegría.



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