Hay discos que envejecen y otros que trascienden. El MTV Unplugged de Charly García pertenece a ese segundo grupo. Tres décadas después de aquella grabación, Zorrito Von Quintiero vuelve a esas canciones desde un lugar místico en la historia del rock nacional: La Fábrica en Vivo, el mismo espacio donde el proyecto empezó a tomar forma mucho antes de llegar a Miami.

Lo que hoy parece un clásico inevitable, en realidad, tuvo sus vueltas.

“Nunca imaginamos que iba a pasar lo que pasó con el disco“, dice Von Quintiero. “La historia dice que Charly no estaba muy convencido de hacerlo y lo tuvimos que convencer un poco, aunque él también puso sus condiciones.”

La idea original era todo acústico en serio. Ensayamos así, pero Charly pidió poner teclados. No estaba muy convencido (…) Pasamos unas semanas medias que no caminaba la cosa hasta que aparecieron los violines, el chelo y el violín, los hermanos Di Salvio, en esta misma casa que era la sala de Charly“, recuerda el músico.

Vinimos al primer ensayo con ellos y ahí Charly se convenció de que estaba bueno. Pero nunca imaginamos que iba a ser tan exitoso como disco”, reconoció.

El resultado terminó siendo uno de los clásicos más recordados de la carrera de García. Para Quintiero, buena parte de ese resultado también tiene que ver con el trabajo de Joe Blaney.

Lo grabó Joe Blaney, que era el ingeniero de él de toda la vida, y salió el disco y quedó para siempre. Pasó eso con otros Unplugged también. El formato era interesante porque MTV lo producía, lo ponía en órbita, lo difundía en toda América, y hoy es un clásico de la discografía de Charly.

Funcionó muy bien. Es algo distinto. No es un disco de estudio: es un disco grabado en un estudio, pero de televisión. Suena muy bien porque quedó muy bien mezclado. Después está el repertorio que tiene Charly, que es contundente. Son todos temas que van al ángulo. Incluso tiene un medley, una partecita de Serú también en el medio”, enumera Quintieiro.

Hay una paradoja en la historia del Unplugged. Un disco que se grabo en vivo pero nunca llegó a presentarse ante el público. “Lo raro fue que nunca se tocó en vivo. Nunca se pudo hacer una gira con eso, nunca se pudo presentar en un teatro ni en ningún lado”.

Treinta años después, esa deuda empieza a saldarse. El Zorrito volvió a reunirse con Fernando Samalea y los hermanos Di Salvio para recrear aquel repertorio en el mismo lugar donde había comenzado. Sin embargo, el homenaje no busca ser una réplica exacta del disco. El repertorio se expande, aparecen invitados y la lista cambia función a función.

El repertorio que inmortalizó el Unplugged sigue siendo el eje del homenaje, aunque Von Quintiero también se permite imaginar qué otras canciones podrían haber formado parte de aquel concierto. No recuerda si hubo temas que quedaron afuera durante la selección original —García tiene no sé cuántas… ¿600? ¿800 canciones?, bromea—, pero sí sabe qué sumaría si hoy pudiera ampliar la lista.

‘”Asesíname’ hubiera estado lindo con violines. No sé, hay tantos… Alguno de Sui Generis me hubiera gustado a mí“, evoca. Si bien toma como punto de partida el histórico Unplugged, el repertorio se expande con otras canciones del universo de García y suma voces invitadas como An Spil y Emme, que irán alternándose a lo largo de las funciones.

El homenaje se presenta en La Fábrica en Vivo, el mismo lugar que vio nacer este proyecto unas tres décadas atrás. “Esta era la sala en la que Charly ensayó muchos años con Los Enfermeros y también donde se ensayó el Unplugged para que naciera como proyecto, como show y como disco”, recordó, por último, Von Quintiero.