Rubén Darío Insúa, el superhéroe de un San Lorenzo desesperado por volver a ser

El Gallego volvió a Boedo una vez mas en un contexto que el club lo necesita. Mezcla de superhéroe y bombero, el Gallego buscará que el Ciclón vuelva a parecerse a lo que alguna vez fue.

Este miércoles, en la sala de prensa Osvaldo Soriano del Nuevo Gasómetro, Rubén Darío Insúa se sentó otra vez frente a los micrófonos de San Lorenzo. Después de 880 días de ausencia, el Gallego volvió a ser presentado como entrenador del Ciclón, acompañado por el presidente Marcelo Culotta y el vicepresidente Juan Manuel Campos Cvitkovic, para arrancar su tercer ciclo al frente de un plantel que hoy está a un punto de la zona de playoffs del Torneo Clausura. No es una vuelta más: es la vuelta de un tipo que, cada vez que San Lorenzo se cae, aparece para levantarlo.

El paralelismo con 2022 es inevitable. Aquella vez, el Gallego había tomado a un equipo al borde del descenso y terminó llevándolo a la Copa Sudamericana 2023 y a la Libertadores 2024, en lo que fue el último suspiro competitivo reciente del club. Hoy vuelve a un San Lorenzo que también pelea por no quedar afuera de todo, pero sin margen de reconstrucción a mediano plazo: son apenas ocho fechas las que quedan del Clausura y la exigencia es inmediata. “Tuve algunas ofertas de trabajo del exterior que deseché”, contó Insua sobre su regreso, dejando en claro que priorizó volver a un club que, según sus propias palabras, “hay que defenderlo todos los días, todo el tiempo y en todos los ámbitos”.

En la conferencia, el objetivo quedó trazado con precisión quirúrgica: “Queremos ser competitivos. El objetivo es llegar a cada partido de la mejor manera posible. Buscaremos estar en los playoffs, ese es el objetivo en el corto plazo”, declaró el DT de 65 años, que además reconoció que clasificar a la Sudamericana “sería positivo”, aunque aclaró que “hacerlo es un poco más complejo” de lo que suena. Nada de promesas grandilocuentes: apenas tres entrenamientos encima y una lectura realista de lo que hay.

Rubén Darío Insua presentado hoy junto al presidente Marcelo Culotta y el vicepresidente Juan Manuel Campos

El debut, otra vez, tiene sabor a déjà vu: será el domingo ante Independiente en Avellaneda, el mismo rival con el que arrancó su segundo ciclo en 2022. Y no es un dato menor en un presente donde los clásicos volvieron a ser una herida abierta para el hincha azulgrana: apenas una victoria en los últimos 26 clásicos y, hace menos de un mes, una derrota ante Huracán que cortó una racha de 25 años sin que “El Globo” ganara en Boedo. Insua ya trabaja en devolverle a San Lorenzo la línea de cinco que fue su sello en las dos etapas anteriores, con la vista puesta también en el clásico que se viene contra Boca, una semana después de su debut.

Justamente por todo esto la vuelta del Gallego llega en un momento en el que San Lorenzo necesita algo más urgente que nostalgia: necesita resultados, en ocho partidos, para no quedar afuera de todo lo que todavía se puede pelear en este semestre. Insua ya estuvo ahí antes, sacó al equipo del pozo una vez. La pregunta que empieza a responderse el domingo en Avellaneda es si todavía le queda margen para hacerlo de nuevo.