Adoptar la iniciativa propuesta de apoyar a Ceuta y su “españolidad” estaba en manos de cada club. Uno de los que la tomó fue el Real Madrid en su partido frente al Elche. Las prendas rezaban: “Todos somos caballas”, forma en la que se suelen decir a los ciudadanos ceutíes debido a la abundancia de ese pez en la zona costera. El único club que rechazó dar ese mensaje fue el Barcelona.
Las cámaras en el túnel captaron a los dos delanteros poniéndose de acuerdo en la imagen que iban a dar ante el mundo.
No es la primera vez que Kylian Mbappé y Vinícius se pronuncian respecto a problemáticas sociales. El brasileño fue el mayor impulsor de las medidas anti-racistas en LaLiga, las cuales se terminaron extrapolando a la UEFA y llegando a su máximo esplendor cuando tuvo el cruce con Gianluca Prestianni por la Champions League, el cual terminó en una fuerte sanción para el argentino.
¿Cómo se recibió esto en Madrid?
Esto produce en Madrid un choque de ideas, ya que el club más reconocido a nivel mundial históricamente estuvo ligado a ideales derechistas. El estar arraigado en la capital del país, haber tenido fuertes conexiones con el régimen de Francisco Franco y ser el clásico del Barcelona, perteneciente a una región que busca independizarse; cultivaron una forma de pensamiento que se reluce más cuando se presentan constantes problemáticas sociales, como está siendo el caso de España.
El grupo “Ultras Sur”, que tiene vetado el acceso al Santiago Bernabéu, le exigió unas disculpas a sus futbolistas, además de la renuncia de Florentino Pérez.

“Queremos que Ceuta recupere la normalidad lo antes posible”- Florentino Pérez.
Caso contrario al de su presidente, Mbappé no se lavó las manos y explicó sus motivos:
Mbappé plantando cara a los poderosos
La situación de Kylian resulta realmente particular: pocas veces en la historia un futbolista de primerísimo orden mundial se pronuncia políticamente como lo hace el francés. Quizás haya que ir hasta un tal Diego Armando Maradona, para encontrar un caso similar. Siempre, Mbappé ha declarado en contra de partidos políticos en su país, como cuando en el medio de la Eurocopa 2024, Francia se encontraba en un proceso de elecciones y llamó a los jovenes de su nación a no votar al partido de Marine Le Pen. La candidata, en su momento, le respondió que era un desconectado social hablando desde una posición de comodidad. Un tanto contradictorio, ya que si se encuentra en esa ubicación de privilegio, no necesita dar una declaración tan contundente para sacar una tajada de ello.
En otra ocasión, se plantó ante las autoridades de la Federación Francesa de Fútbol para que retiraran los patrocinadores referidos a casinos y apuestas deportivas. Incluso llegó a amenazar con no jugar para su país si no cumplían con su pedido: “Muchos venimos de barrios humildes donde eso destruyó a un sinfín de personas”.
El contexto de Ceuta
El problema se desató los días 30 y 31 de julio de este año, cuando miles de marroquíes en búsqueda de mejores oportunidades ingresaron por el borde de la frontera entre el país del sur y la ciudad española ubicada en el continente africano. Desde esos días, se especula que 70.000 personas llegaron a Ceuta desde Marruecos.

Los incontables inmigrantes marroquíes accedían a la región española de una forma tan simple que resulta ridícula: la frontera no tiene protección marítima, por lo que lo único que había que hacer era nadar un par de metros para poder llegar a España.
Este acceso desmedido y descontrolado desenvocó en que vecinos reportaran abusos, acoso y robos en manada por una parte de los inmigrantes africanos, los cuales terminaron manchando a quienes realmente querían buscarse la vida. Esto causó comentarios racistas generalizados no tan solo en España, ya que rebotaron en todo el mundo. Para tener una idea, la población ceutí era de alrededor de 80.000 ciudadanos, por lo que en un par de meses la localidad estuvo doblada en su población. La mayoría de los 70.000 marroquíes volvieron sobre sus pasos porque era inviable buscarse la vida allí.
Actualmente, la mayoría de los migrantes restantes fueron trasladados al puerto de Ceuta, en donde se instalaron 1700 carpas, que se suman a otras ya existentes, para contenerlos. Durante estas semanas, estaban viviendo en plazas, las playas o en los alrededores de la ciudad.
Todo esto se sitúa en un momento de desestabilización constante a Pedro Sánchez, que enfrentó otros problemas como el apagón masivo sufrido el 28 de abril de 2025. El presidente español representante del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), se enfrenta a la venida de ideas derechistas (como sucede en todo el globo) de la mano de Vox.



Comentarios