El ya ex-10 de la Selección Argentina alcanzó otro hito en el ocaso de su carrera: se convirtió en el segundo jugador más veterano en la historia en estar seleccionado al Balón de Oro, quien ostenta ese récord es Stanley Mathhews desde 1956, quien encima fue el ganador de esa edición a sus 41 años.

El rosarino va en busca de seguir agigantando su nombre y proclamarse por novena ocasión como el mejor futbolista del mundo según el medio francés. Quien le siguió la pista muchos años fue Cristiano Ronaldo, que se llevó el galardón en 5 ocasiones. Y es justamente el luso quien le arrebata una estadística a Messi: Ronaldo es el jugador con más nominaciones al trofeo, con 18. Messi con la actual llega a 17 y se colocó segundo en ese recuento.

La última vez que la figura del Inter Miami se llevó el trofeo a su casa fue en 2023, luego de su destacadísima actuación en Qatar 2022, ¿quién le quita el sueño de volver a llevarse el título después de lo que hizo en Norteamérica? Remitiéndonos a los números, fue su mejor Campeonato del Mundo.

El otro argentino elegido

El compañero de Messi en el Mundial que también fue elegido entre los 30 es Lautaro Martínez, quien hizo 25 goles en el período que concierne al Balón de Oro y fue campeón de la Serie A y la Copa Italiana. El más recordado y gritado de sus tantos: cuál otro si no es el que le convirtió a Inglaterra faltando segundos para que culminaran los 90´ en las semifinales contra Inglaterra en Atlanta.

¿Quiénes faltaron?

Algunas ausencias que se notan son las de Julián Álvarez y Pedri. El delantero del Atlético de Madrid convirtió 22 goles y fue clave para el equipo del Cholo Simeone, que llegó a instancias decisivas de la Champions League. Mientras tanto, el mediocampista español no tuvo un Mundial tan destacado, pero sus actuaciones en el Barcelona que fue campeón de LaLiga y de la Supercopa fueron constantes a lo largo de toda la temporada. Pero es algo recurrente en los Balones de Oro en años mundialistas: los rendmientos buenos se enaltecen y los discretos echan a perder todo lo cosechado.