Por Victoria Rapetti

En la previa, todos cantaban a favor del equipo parisino que llegó a la final como favorito, ¿Lo que no estaba en sus planes? Que el equipo londinense lograra ponerlo en jaque y arrebatarle un triunfo que, a primera vista, tenían servido en bandeja de oro.

Sin formar parte de los candidatos principales a ganar el torneo, el equipo liderado por Enzo Maresca logró tocar la cima por segunda vez en el año, siendo la primera vez el triunfo ante el Betis por la Conference League 24/25. En el MetLife Stadium, los Blues se impusieron 3 a 0 ante el PSG, vigente campeón de la Champions League y el favorito en la previa. El equipo anotó los tres tantos en el primer tiempo, lo que le permitió controlar y manejar con tranquilidad el complemento a su favor.

Los primeros dos goles fueron convertidos por Cole Palmer, la gran figura elegida como MVP del partido, y no solo eso, sino que también fue quien brindó la asistencia para que João Pedro marcara el tercero. Tras la consagración el jugador dijo “Me gustan las finales” durante una charla con DAZN, y es que con 23 años, jugó 7 finales (5 a nivel de clubes y 2 con su selección), marcando entre todas ellas 5 goles y dando 3 asistencias.

Aprovechó también para recordar a todos aquellos que hablaron sobre el último año del equipo, siendo que ahora se coronó con dos títulos internacionales. Además, mencionó que el entrenador italiano preparó un gran plan de juego y que sabía dónde habría espacio. “Está construyendo algo especial con un equipo joven”, finalizó.

¿Enzo Fernández? Nuevamente campeón del Mundo

Por su parte, y como no puede faltar la presencia argentina, Enzo Fernandez, ocupando un importante rol en el equipo, se consagró nuevamente campeón del mundo, ésta vez a nivel de clubes, y se convirtió en el 12° argentino en conseguir los dos campeonatos de nivel mundial. 

El ex River, de apenas 24 años, transita su carrera a pasos agigantados. De las ocho finales que le tocó disputar, incluyendo Copa del Mundo y Copa América con la Selección Argentina, sólo perdió una, claro ejemplo de su eficacia en instancias decisivas.