El arquero de Rosario Central, Jorge “Factura” Broun fue la gran figura de un partido en que River mereció irse ganador, sobre todo, por cabeza hueca, por terco y por obstinado, no así por su juego. Incluso, el Millonario volvió a repetir lo de siempre: regalar, con moño y todo, el primer tiempo.
De todas maneras, sino hubiese sido por su arquero, seguramente los rosarinos se hubiesen ido derrotados del Monumental. La primera que tapó “Fatu” fue a los ‘8, al “Chori” Domínguez, luego de una buena jugada del delantero-volante.

Después amargó a Fernando Cavenaghi (qué tapada), atoró rápido a Martín Aguirre y tuvo tiempo para salvar la ropa ante el Chori, cuando, en una mala salida suya, el diez había quedado de cara con el arco. Sin embargo, River exhibió un pobre nivel en su doble cinco y así se complicó sólo. A tal punto que Rosario Central, con muy poco, dejó una mejor imagen en el primer tiempo.
En la segunda mitad, cuando la multitud presente pensó en un River con la “cara lavada”, se encontró con un equipo perdido, con los peores 5 minutos desde que Ezequiel Cirigliano debutó en River y con el gol de Gonzalo Castillejos, que puso el 0-1.
Ahí, River, mejor dicho el Chori Domínguez, empezó a jugar. Matías Almeyda movió rápido el banco. Puso a Andrés Ríos en lugar de Luciano Abecasis y tiró al ex Quilmes unos metros más atrás. Así abrió el partido. Ante el barullero partido de Carlos Sánchez y Lucas Ocampos, el Chori se cargó a River a hombro, sobre todo en el segundo tiempo.
Desde su juego cerebral, una vez que se paró de enganche, el Chori dejó a Cavenaghi cara a cara con el empate -bien Broun-, a Ríos lo mismo, pero fue más rápido el arquero de Central, que completó su faena tapándole una peinada a Ríos cuando parecía que no llegaba ni ahí y sacándole un cabezazo a quemarropa a Abecasis. Parecía que no había caso con “Fatu“.
Sin embargo, a los 33′, Domínguez frotó la lámpara una vez más, dejó a Cavenaghi en una buena posición y el mejor nueve de la Argentina una vez más, hizo lo que debía. Gol, delirio y empate. Similar al gol que el Torito le marcó a Defensa y Justicia. Aquella vez también había servido para poner el 1-1.
Los 15′ que quedaron de juego se diluyeron entre un River que iba a fondo y un Central agazapado para lastimar de contra. La última, fue para River. Tras un rechazo largo desde el fondo, Ríos le ganó a Talamonti y alcanzó a meter el botín para que la pelota viaje por encima de Broun. La pelota picó y se iba al gol, pero…dio en el palo. Fue la última jugada de un partido vibrante, intenso y, en varios lapsos , mal jugado. River igualó con Central, mantuvo la ventaja con el Canalla y, a menos que Instituto no gane hoy, habrá dejado escapar dos puntos.
Mereció la victoria, sobre todo en el segundo tiempo, pero se topó con un partidazo de Jorge Broun. Ojo, también pudo perderlo, si es que Castillejos ponía el botín un poco más abajo en el primer tiempo. Sin embargo, fue empate. River no perdió, pero le cuesta de local. Central le pasó “factura” por su pésimo primer tiempo y así le robó un punto. ¿Sirve? Es muy pronto para decirlo con seguridad.



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