Con autoridad, Vélez demostró por qué se quedó en la puerta de la final la edición pasada. El equipo de Ricardo Gareca arrancó su camino en la Copa Libertadores 2012 visitando a Defensor Sporting en la cancha de este último, que esta vez no fue al estadio Centenario.
Vélez era toda una incógnita, pero con los enormes trabajos de Fabián Cubero, Augusto Fernández y la sociedad que luce como incipiente entre David Ramírez -quien abrió el partido- y Federico Insúa, amenaza con hacerle frente a cualquiera.

Como si fuera poco, hasta Eduardo Domínguez clavó un golón de tiro libre, como para que el Fortín arranque en el torneo continental pisando bien fuerte: 3-0 a domicilio para que esos velezanos que cruzaron el charco se ilusionen con la revancha, luego de haber quedado tan cerca en 2011.
Es que es así, Vélez siempre está. Aunque no lo veamos. El Fortín se recluyó en Uruguay, allí jugó amistosos y afinó un equipo que, para este semestre, además del fútbol del “Pocho” se trajo los goles con aroma a Sarandi de Mauro Obolo, que ya empezó a pagar con el 2-0 que sentenció el trámite.
¿Podrá Vélez superar su performance del 2011, cuando se quedó afuera en semifinales de la Copa Libertadores? Aún es muy pronto para saberlo, lo cierto es que tendrán que respetarlo, absolutamente todos.



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