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¿A quién se comió Teo?

La sentencia barrial es dura, pero justa. ¿Qué le pasa a Teófilo Gutiérrez? ¿En qué momento el colombiano jugó mejor o ganó más que Lionel Messi? ¿En qué Universo Teófilo puede decir que “sus  compañeros no lo defendieron” luego del papelón que hizo ayer en La Bombonera?

 

[caption id="attachment_39003" align="aligncenter" width="480" caption="Pitana expulsa al colombiano...¡Qué Termo!"][/caption] En Racing se lo quieren comer a él. Y está bien. Sebastián Saja, el único que estuvo a la altura del partido ante los de Falcioni, lo atendió. Lo mismo hizo Matías Cahaís y lo mismo se podría decir del resto de sus compañeros.

En el partido más importante del torneo Teo –dicho sea de paso un fantasma contra Argentina en Eliminatorias- decidió venirse unas 48 horas más tarde y, suelto de cuerpo, tirar: “Si Messi llega tarde, yo lo pongo y de capitán”. Claro, Diego Simeone le hizo caso y lo puso, pero en el verde césped, el colombiano no llegó ni a la “L” de Lionel.

La epopeya de Termófilo Gutiérrez, como debería ser bautizado, arrancó cuando dijo que Boca no jugaba a nada. Ok, es discutible. Boca no luce quizás como muchos le exigen a un campeón, pero será un justo ganador del torneo, sin dudas. Entre otras cosas porque cuando los futbolistas como Teo lo tuvieron enfrente no hicieron absolutamente nada. Sí, Teo no fue el único que no  dio el piné, pero sí fue el único que se arrogó virtudes que no demostró, ni en este torneo, ni mucho menos frente al Xeneize.

Para completar su semana de terror, la que seguramente le firmó el certificado de salida en Racing, se hizo expulsar tontamente. Con visos de un patoterismo infantil de quien se cree cacique y a duras penas le da para indio. Ojo, nadie discute la calidad del colombiano, tan indiscutible como que hace algunos partidos que da la sensación que Teo se quiere ir de Racing. Sino no se explica cómo está jugando tan mal.

Para completar, pecheó a Néstor Pitana que, sea o no sea penal, no puede aguantarse esas bravuconadas de un bravucón. Lo rajó, con Justicia. Y fue bueno, porque era roja directa y no doble amarilla como le aplicó. Un final indecoroso que terminó con el jugador haciéndole el gesto de “cagones” a la tribuna de Boca.

¿Qué calificativo le cabe a alguien que, en el partido más difícil del semestre, se tomó 48 horas de licencia y, encima, se hizo expulsar? Deja, para bocón ya está él.

 

La sentencia barrial es dura, pero justa. ¿Qué le pasa a Teófilo Gutiérrez? ¿En qué momento el colombiano jugó mejor o ganó más que Lionel Messi? ¿En qué Universo Teófilo puede decir que “sus  compañeros no lo defendieron” luego del papelón que hizo ayer en La Bombonera?

 

Pitana expulsa al colombiano...¡Qué Termo!

En Racing se lo quieren comer a él. Y está bien. Sebastián Saja, el único que estuvo a la altura del partido ante los de Falcioni, lo atendió. Lo mismo hizo Matías Cahaís y lo mismo se podría decir del resto de sus compañeros.

En el partido más importante del torneo Teo –dicho sea de paso un fantasma contra Argentina en Eliminatorias- decidió venirse unas 48 horas más tarde y, suelto de cuerpo, tirar: “Si Messi llega tarde, yo lo pongo y de capitán”. Claro, Diego Simeone le hizo caso y lo puso, pero en el verde césped, el colombiano no llegó ni a la “L” de Lionel.

La epopeya de Termófilo Gutiérrez, como debería ser bautizado, arrancó cuando dijo que Boca no jugaba a nada. Ok, es discutible. Boca no luce quizás como muchos le exigen a un campeón, pero será un justo ganador del torneo, sin dudas. Entre otras cosas porque cuando los futbolistas como Teo lo tuvieron enfrente no hicieron absolutamente nada. Sí, Teo no fue el único que no  dio el piné, pero sí fue el único que se arrogó virtudes que no demostró, ni en este torneo, ni mucho menos frente al Xeneize.

Para completar su semana de terror, la que seguramente le firmó el certificado de salida en Racing, se hizo expulsar tontamente. Con visos de un patoterismo infantil de quien se cree cacique y a duras penas le da para indio. Ojo, nadie discute la calidad del colombiano, tan indiscutible como que hace algunos partidos que da la sensación que Teo se quiere ir de Racing. Sino no se explica cómo está jugando tan mal.

Para completar, pecheó a Néstor Pitana que, sea o no sea penal, no puede aguantarse esas bravuconadas de un bravucón. Lo rajó, con Justicia. Y fue bueno, porque era roja directa y no doble amarilla como le aplicó. Un final indecoroso que terminó con el jugador haciéndole el gesto de “cagones” a la tribuna de Boca.

¿Qué calificativo le cabe a alguien que, en el partido más difícil del semestre, se tomó 48 horas de licencia y, encima, se hizo expulsar? Deja, para bocón ya está él.