Los alquimistas invisibles
En “Los alquimistas invisibles” no hay hechiceros encerrados en torres ni magos capaces de convertir plomo en oro. Hay hombres comunes intentando transformar el fracaso en una forma secreta de sentido.
Un texto escrito por Tomás Grandinetti sobre aquellos que operan en silencio, mezclando ruina y belleza como antiguos alquimistas del espíritu, convencidos de que incluso en las épocas más oscuras todavía puede encontrarse una chispa entre las cenizas.
90 minutos (de quinientos años)
Hay personas que creen que el partido de este domingo consiste en veintidós hombres persiguiendo una pelota. Qué alivio para ellas. Porque quienes vean algo más descubrirán barcos, guerras, abuelos, hijos, apellidos compartidos y un muchacho de Rosario que España quiso para sí, pero nunca pudo dejar de ser argentino.
Potrero
Empezó el día que dos buzos hicieron de arco. Cuando un vecino prestó la pelota con la condición del que pincha, paga. Cuando aprendimos que el dueño de la pelota no siempre era el mejor jugador y que, si uno se iba llorando, el partido perdía un compañero.
Después vinieron los estadios, la televisión, las discusiones y los negocios. Pero el verdadero fútbol ya había hecho su trabajo.


