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Apaguen los celulares: Volvió Black Mirror.

Desde su creatividad, su extraordinario poder de narrativa, sus personajes fácilmente identificables y sus siempre alocadas paradojas, esta serie deja su marca y se planta como la sucesora - aunque distinta - de La Dimensión Desconocida.

La vuelta de la mejor serie episódica de los últimos años es una bocanada de aire fresco para un momento del año en que las opciones se terminan. Entre medio de series que se asoman y resultan ser adaptaciones de cómics o de viejas películas o de libros, o de otras adaptaciones, Black Mirror deja en ridículo a todo lo que lo rodea.

Pero vayamos al orden de las acciones. Netflix se ha hecho cargo de producir la tercera temporada de Black Mirror sirviéndole la total libertad a Charlie Brooker para que vuelva a imprimir su sello, escribiendo en su totalidad cada uno de los episodios, con la intromisión de la actriz fanática de la serie Rashida Jones en el primer episodio.

No hablaremos de cómo crear semejante serie, porque ya hemos hablado aquí (http://www.rockandball.com.ar/v2/2016/08/16/black-mirror-el-modelo-de-libertad-creativa/) pero intentaremos desarmar cada uno de los episodios de la tercera temporada sin spoilers para que tengan una idea más clara de lo que verán. Es mi deber aclarar que a veces menos es más, es decir, cuanta menos información sepas de los episodios, mayor será la sorpresa que tendrás.

1. NOSEDIVE

Lo importante de Black Mirror, además de su relación obligada con la tecnología, es el espíritu crítico. Nosedive nos propone un futuro donde, a partir de un dispositivo, podemos rankear a las personas que nos cruzamos día a día. Esto obliga a que seamos más amables, y por ende, menos directos por miedo a perder nuestros puntajes que pueden generarnos inconvenientes para ingresar a ciertos lugares, o inclusive, para permanecer en nuestros trabajos. Protagoniza Bryce Dallas Howard, y no sería una locura imaginarse una nominación a los Emmys por su performance en este episodio. Un más que positivo arranque para saber que Black Mirror no perdió la brújula y permanece fiel a sus orígenes. También dirige Joe Wright, responsable de Orgullo y Prejuicio.

2. PLAYTEST

Un turista estadounidense visita Inglaterra, entre otros países, para escapar de su casa y de su madre, y se encuentra ante la necesidad de generar dinero. A partir de esa premisa, nuestro protagonista se ve obligado a ingresar en los “juegos de prueba” de una importante compañía. Quizás el episodio más orientado al género de Terror de toda la serie.

3. SHUT UP AND DANCE

Un adolescente retraído que está al borde de sufrir bullying es amenazado por hackers. ¿Cuál es la amenaza? Que si no cumple con las órdenes/misiones que le encomiendan, un video suyo masturbándose será enviado a todos sus contactos y amigos. Es el famoso “What if…” que propone la serie pero en su máximo esplendor ya que nos obliga a cuestionarnos en forma constante qué decisiones tomaríamos al estar en semejante situación. Para quienes se animen a decir que Black Mirror se convirtió en “algo americano” (como si esto fuera algo malo), aquí reciben al episodio más crudo de la serie. Dirige James Watkins, responsable de la cinta de horror Ever Lake.

4. SAN JUNIPERO

Aquí sí hay luces de New York, pero curiosamente este no es un episodio más. Al contrario. Estamos hablando del mejor episodio de toda la serie, y lo más irónico es que quizás sea el único capítulo que se desentiende del pesimismo habitual, por lo que debe ser visto con otro tipo de expectativas. No sólo es perfecto desde el concepto que propone (del cual no haré mención para no arruinarles el capítulo) sino que cada línea retoma un nuevo sentido en un segundo visionado. Las actuaciones demuestran un nivel altísimo, y es el capítulo que más empatía genera, a pesar de que tu historia de vida posiblemente nada tenga que ver con las protagonistas. Tampoco sería extraña una nominación a los Emmys en este episodio, ya sea por la performance de Gugu Mbatha-Raw o debido al guión tan perfectamente escrito por Brooker. Cada palabra y cada acción se notan estudiadas hasta el cansancio. Dirige Owen Harris, responsable de la película británica Kill Your Friends.

5. MEN AGAINST FIRE

Militares que deben proteger a campesinos de un grupo de mutantes. Esto es lo que recibimos en los primeros minutos del menor capítulo de la tercera temporada. Sigue estando de pie pero su desenlace resulta ser predecible. Aquí el espíritu crítico tampoco descansa, pero cuesta revisitarlo y ubicarse luego del mejor episodio de la serie tampoco lo favorece. Dirige Jakob Verbruggen, responsable de la película Case 37 y algunos capítulos de House of Cards.

 

6.HATED IN THE NATION

Una hora y media de duración, así que a verlo con tiempo y como si fuera una película. Estamos hablando de otro de los mejores capítulos de toda la serie, y ya no hablo de la temporada. Ambientada en una Londres cercana, dos detectives interpretadas por Kelly Macdonald y Faye Marsay deben descubrir el motivo por el cual una celebridad terminó asesinada y con la piel arrancada. Como mencioné anteriormente, mejor saber menos. Es el episodio más policial de la serie, y al mismo tiempo, se las arregla fácilmente para resultar aterrador.

 

En resumen, la creatividad y el poder de narración de Black Mirror son incomparables con la mayoría de las series que hoy habitan en la televisión y que consumimos hasta el hartazgo. Propone suspenso, filosofía, y las vueltas de tuerca que más disfrutamos ver. Aquellas que tienen completo sentido. Vean Black Mirror hoy, que nadie sabe qué pasará mañana.

Black Mirror

Creada y Escrita por Charlie Brooker

Temporada 3 / Capitulos: 6

Duración: 60m (con la excepción del último episodio: 90m)