Científicos del CONICET convocan a marchar este miércoles 12 de agosto en el Obelisco y principales plazas de todo el país contra el ajuste que vienen sufriendo las instituciones científicas desde que asumió el Presidente Javier Milei. La situación es crítica: Actualmente sólo se invierte el 0,16% del PBI en Ciencia (incluso menor inversión que el año 2002, luego de una de las peores crisis del país, se invertía el 0,17%).
A fines de julio se despidieron más de 400 becarios del CONICET, los trabajadores perdieron un 40% de su poder adquisitivo, en 2025 la Agencia I+D+i redujo un tercio sus puestos de trabajo, los estipendios de los becarios están congelados desde mayo de 2024 (la remuneración que reciben no cuenta con aportes jubilatorios ni cobertura médica) y al día de hoy se destruyeron 6.400 empleos: 2.051 en CONICET, 884 en INTA, 861 en INTI y 592 en CNEA.
En INTI comenzaron con retiro voluntario, se adelantaron jubilaciones, despidieron a trabajadores de las áreas de apoyo y no le renovaron los contratos a los monotributistas que se les vencía el contrato anual, los sueldos están congelados, las sedes regionales del país con 10 personas o menos cerraron (perdiendo representación federal) y no hay inversión. Hay investigadores jóvenes que hoy trabajan en el sector privado o en el exterior, perdiendo el trabajo de años en desarrollo científico dentro del país.
El rol fundamental de cada institución
El CONICET es el principal organismo de promoción de Ciencia y Tecnología de la Argentina. Daniela Montagna es veterinaria graduada de la UBA dónde también es ayudante en la materia Química Biológica, es becaria postdoctoral del CONICET y realizó una maestría en animales de laboratorio y bienestar animal. Hace 9 años que investiga el cáncer estudiando la respuesta inmune contra tumores y los procesos de disminución de la capacidad de regeneración del hígado que contribuyen al desarrollo tumoral. “Trabajo principalmente con cultivo de células de tumores de hígado humanas y de ratón. Se mantienen in vitro en el laboratorio y aplicando distintas técnicas, buscamos aislar subpoblaciones con mayor proporción de cancer stem cells (CSCs), que son las células madres tumorales que contribuyen a la invasividad y la velocidad de crecimiento de los tumores, así como también a la resistencia a los tratamientos. Se busca caracterizar qué propiedades tienen las CSCs que contribuyen al grado de malignidad de los cánceres”, explica Daniela. Desde niña tiene gran vocación por el cuidado de animales, en su profesión lo hace presente y se capacita para llevar las mejores condiciones al laboratorio también.
El CONICET se desarrolla en cuatro grandes áreas del conocimiento: Ciencias Agrarias, de Ingeniería y de Materiales, Ciencias Biológicas y de la Salud, Ciencias Exactas y Naturales y Ciencias Sociales y Humanidades. Cuenta con más de 11.800 investigadores, más de 10.300 becarios, más de 2.800 técnicos y profesionales de apoyo y 1.400 administrativos trabajando a lo largo de todo el país.
Si pensamos la investigación nacional como una cadena, el CONICET es quién da el puntapié inicial con su meticuloso trabajo en desarrollo e innovación. Pero no es el único eslabón. Para investigar el campo y la importante función de desarrollar alimentos se le suma el INTA, y para la parte de industrialización tecnológica se suma el INTI. Cada institución tiene un rol fundamental y por eso fueron creadas.
Gladys Mastromónaco trabaja en el INTI desde 1996. Comenzó como analista del laboratorio de microbiología en el centro de alimentos. Mientras cursaba la Maestría en Calidad de los Alimentos fue designada como responsable de calidad para implementar la norma ISO/IEC 17025. Esta norma, del campo voluntario, establece los requisitos para evaluar la competencia técnica de los laboratorios de ensayo y calibración. Actualmente trabaja en el área de Metrología contribuyendo al desarrollo de interlaboratorios y la producción de materiales de referencia.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) fue creado en el año 1957 por el Decreto-Ley Nº 17.138. Es un organismo autárquico nacional dependiente de la Secretaria de Industria y comercio del Ministerio de Economía. El INTI, como Instituto Nacional de Metrología (INM), tiene la misión de realizar, reproducir y mantener los patrones nacionales de medida, garantizar la precisión y la trazabilidad de las mediciones realizadas en Argentina, fundamental para el desarrollo industrial y tecnológico del país (Decreto 788/3, reglamentario de la Ley Nº 19511 de Metrología). Podríamos resumir que el INTI, como INM, es el custodio de los patrones nacionales de referencia. Algunos de sus laboratorios participan en intercomparaciones con otros INM de la región declarando de esta manera sus capacidades de medición en el Bureau Internacional de Pesas y Medidas (BIPM), posicionándose como referentes internacionalmente.
Gladys se desempeña principalmente en las áreas del Servicio Argentino de Interlaboratorios, donde se desarrollan los ensayos de aptitud y algunos materiales de referencia (carne, aceite de oliva, vino, soluciones de etanol agua, cannabis, entre otros) y el Servicio Argentino de Calibración y Mediciones una red de aproximadamente 90 laboratorios supervisados por INTI que aseguran trazabilidad metrológica en el área de calibración (volumen, masa, humedad, entre otros).
El rol del INTI es fundamental. Tiene tres grandes áreas: Servicios (alimentos, ambiente, automotriz, apícola, caucho, carne, textil, combustible, etc.), Investigación y Desarrollo y Metrología y Calidad.
Por un lado está el área de Metrología Legal cuyo rol es garantizar la equidad en las transacciones comerciales. Por ejemplo: al controlar los surtidores de nafta, el cliente paga por la cantidad real de los litros que compra, ni más ni menos; se calibran las básculas de las empresas para controlar los camiones que distribuyen y comercializan granos; se verifican los etilómetros que se utilizan para los controles de alcoholemia para la prevención de accidentes automovilísticos; se calibran los cinemómetros que se utilizan para medir el exceso de velocidad vehicular; entre muchos otros controles.
En el área de Metrología Química se desarrollan y producen materiales de referencia, ensayos de aptitud y se encuentra la Red Argentina de laboratorios lácteos de Calidad Asegurada (REDELAC). El INTI interviene supervisando esta red de laboratorio aportando herramientas de aseguramiento de la calidad para regular el precio de la leche por composición en materia grasa y proteína, para que las transacciones comerciales sean justas y equitativas. Además, contribuye a través de la oferta de ensayos de aptitud e interlaboratorios que los laboratorios mejoren en sus mediciones al compararse entre sí.
El INTI también puede actuar como tercera parte independiente en casos de litigio entre empresas u organismos debido a su capacidad de medición y calificación técnica en los resultados emitidos.
Gladys asegura: “Creo que lo más importante para destacar del Instituto es su rol como referente y custodio de los patrones nacionales. Sin el INTI no hay referencia ¿Contra qué nos comparamos? ¿Cómo sabemos si una medición o resultado es correcto? Un país sin referencia es un país sin desarrollo, por lo tanto todas las mediciones que se hagan no sirven para nada”.
Estas instituciones son fundamentales para desarrollar la industria nacional y mejorar la calidad de vida de la población. No se puede arrancar un eslabón de la cadena y pretender que siga funcionando igual, se rompe y se pierden años de trabajo, estudio e investigación. Para esto es importante conocer por qué fue creada cada institución, el impacto en la sociedad y el riesgo de aplicar recortes desmesurados sin sentarse a escuchar el reclamo de los trabajadores que están defendiendo uno de los mayores valores de un país: el desarrollo de la ciencia y la tecnología.



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