Hay noches que trascienden el calendario. Y lo que se vivió el sábado en el Teatro Vorterix fue una de ellas. La Franela presentó “Andamio”, su flamante álbum, en un show que mezcló presente, memoria colectiva y reencuentros imposibles de olvidar. Daniel “Piti” Fernández y Sebastián “Roger” Cardero, pilares de aquel fuego llamado Los Piojos, comandaron una celebración íntima y poderosa ante un Vorterix colmado.

La sorpresa mayor llegó cuando el escenario se llenó de caras familiares: Andrés Ciro Martínez irrumpió con su voz inconfundible, acompañado por Luli Bass, Juan Ábalos, Juan Cucchiarelli y Yamile Burich. La ovación fue instantánea. En segundos, el teatro se transformó en una cápsula del tiempo y la mística piojosa volvió a latir con fuerza.

Piti y Ciro en Vorterix. (Benjamín López)

El setlist fue una montaña rusa emocional. De las 26 canciones que sonaron, siete fueron de Los Piojos, incluyendo “Cruces y flores”, “Vine hasta aquí” y “Bicho de ciudad”, que Ciro cantó como si el tiempo no hubiera pasado. También hubo lugar para “Reggae rojo y negro”, “Extraña soledad” y “Al desierto”, himnos que encontraron nuevas gargantas coreándolos.

Entre los invitados también estuvieron Catriel Ciavarella (de Divididos) y Juani Rodríguez (de Andando Descalzo), sumando más leña a una hoguera que no dejó de crecer. Y cuando parecía que no quedaban más sorpresas, la coplera salteña Mariana Carrizo subió al escenario para cruzar el folclore con el rock, en un momento tan inesperado como conmovedor.

Roger Cardero. (Benjamín López)

La noche cerró con “La muchacha”, canción que une pasado y presente, con Ciro como invitado especial. Hubo lágrimas, abrazos y un público que entendió que no se trataba solo de un recital: fue una celebración de lo que une, de lo que permanece. En tiempos de pocas certezas, La Franela recordó —y nos recordó— que algunas historias no terminan: simplemente se transforman.

Fotos: Benjamín López