El 12 de diciembre, Mujer Cebra volvió a pisar Niceto y el recinto explotó desde el primer acorde. Con entradas agotadas y un público preparado para el caos ordenado que los caracteriza, la banda abrió la noche con una seguidilla de temas que sacudieron el piso del lugar. Entre saltos, gritos y una pared de guitarras, el trío mostró un sonido cada vez más sólido, reafirmando el salto de nivel que dieron durante este 2025.

A lo largo del show repasaron gran parte de su discografía, mezclando favoritos del público con material más nuevo que dejó en claro que la banda no se queda quieta ni un segundo. La conexión con la gente fue total: la banda habló poco, pero transmitió todo desde el escenario con un pulso visceral que sostuvo el ritmo sin dar respiro. El pogo no aflojó ni en los pasajes más introspectivos, confirmando la identidad de su público fiel.

Para el cierre, Mujer Cebra entregó una última ráfaga de furia y emoción con un final extendido que dejó a Niceto vibrando. Entre agradecimientos, promesas de un 2026 cargado de material y un rugido colectivo que se sintió a flor de piel, la banda se despidió mostrando que está viviendo un presente enorme. Y si lo de anoche fue una señal, lo que viene será todavía más grande.









Fotos: Estefanía Flores



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