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El milagro Leicester

Leicester es el equipo del momento en Inglaterra. A pesar de su abundante historia en el ascenso de ese país y la falta de estrellas estrellas, lidera en la Premier ante los millonarios planteles de los clubes grandes. Además, cuenta con un argentino en sus filas: el ex San Lorenzo y Olimpo, el rionegrino Leonardo Ulloa.

En los torneos largos, históricamente, la lógica indica que los equipos grandes son casi siempre campeones, por ser los que tienen una mayor cantidad presupuesto y de jugadores de calidad en sus planteles por sobre los otros equipos, los llamados chicos, que si pueden pelear mano a mano en las primeras fechas, pero generalmente no pueden seguir haciendo fuerzas pasado la mitad del campeonato. Claro que hay excepciones.

Hubo torneos de las cuatro grandes ligas (Alemania, España, Inglaterra e Italia) en los que triunfó un equipo de menor jerarquía. El último ejemplo fue el Werder Bremen, campeón en la temporada 2003/04, que fue un intruso en las peleas casi siempre ganadas por Bayern Munich y otras tantas por Borussia Dortmund. Sin embargo y contra todo pronóstico, en la actualidad, un equipo humilde, preparado para pelear el descenso y con bajo presupuesto, se encuentra, con 15 fechas disputadas, como líder de la Premier League: el Leicester del argentino Leonardo Ulloa, ex Arsenal y San Lorenzo, que juega hace dos años en ese equipo de Inglaterra.

Football - Stoke City v Leicester City - Barclays Premier League - Britannia Stadium - 13/9/14 Leonardo Ulloa celebrates after scoring the first goal for Leicester Mandatory Credit: Action Images / John Clifton Livepic EDITORIAL USE ONLY. No use with unauthorized audio, video, data, fixture lists, club/league logos or "live" services. Online in-match use limited to 45 images, no video emulation. No use in betting, games or single club/league/player publications. Please contact your account representative for further details.

De rica historia en el ascenso, con once títulos de liga conseguidos y una copa Community Shield, Leicester se armó para mantenerse en Primera pero sin la necesidad de sufrir como en la temporada pasada. Sorpresivamente y tras cuatro años al frente del club, los directivos resolvieron echar este año a Nigel Pearson y contratar a Claudio Ranieri, ex Juventus, Inter, Chelsea y varios clubes más de los grandes de Europa. Y con el italiano, que llegó con pocas expectativas por su pobre desempeño en el seleccionado de Grecia, dónde sólo llegó a dirigir cuatro partidos, llegaron un par de nombres importantes para mejorar al equipo, gracias a la gran chequera del tailandés Vichai Srivaddhanaprabha, dueño del consorcio King Power International, que compró las acciones del club, y que permitió gastar más de lo debido para un club de este tamaño, que perdió cerca de 29 millones de euros en el balance de las compras (€38 millones) y de las ventas (€9 millones). Así aparecieron este año jugadores como el delantero japonés Shinji Okazaki, N’Golo Kanté, Christian Fuchs o el capitán de la selección de Suiza, Gökhan Inler.dueño dt

Sin embargo, el jugador que se convirtió en la figura de este equipo no llegó en esta temporada ni es de renombre, sino que se hizo bien desde abajo. El nombre del delantero Jamie Vardy comenzó a sonar fuerte a partir de este año, a fuerza de goles y de sus grandes actuaciones que le valieron la convocatoria a la selección inglesa. Vardy fue convocado por Roy Hogdson y tuvo su debut en el amistoso con Irlanda en junio de este año, y luego participó de tres partidos clasificatorios a la Eurocopa que se jugará en Francia el año que viene, siendo en dos de ellos titular, ante San Marino y Lituania. Sin embargo, la rica historia de este delantero se basa en los logros y hazañas que fue consiguiendo a lo largo de su carrera. Su debut fue en 2007, cuando jugaba en el Stocksbridge Park Steels, un equipo chico de Sheffield con un puñado muy pequeño de hinchas (la capacidad máxima del estadio es de 450 personas) y que en ese momento se encontraba en la  Northern Premier League División, la octava categoría de Inglaterra. Tres años después, se mudó al Halifax Town de la quinta división, dónde tuvo un año relativamente pobre ya que a pesar de haber jugado solo cinco partidos, marcó tres tantos. Sin embargo, y en busca de más oportunidades, Vardy decidió bajar una categoría para jugar en Fleetwood Town, en dónde tuvo el mejor registro de su carrera: 31 goles en 34 partidos, un promedio de gol altísimo a pesar de mezclar el fútbol prácticamente amateur, con los trabajos de operario que debía hacer en la fábrica en la que trabajaba para poder vivir la vida de un joven de 23 años.vardy

Ese gran desempeño no pasó desapercibido para Nigel Pearson, que en su segunda temporada al frente de Leicester, dio el batacazo y pidió comprar a ese delantero de gran potencia física y con un olfato de goleador implacable, para el equipo que buscaba el ascenso del Championship a la Premier League. Comprado por 1,6 millones de euros, Vardy se convirtió en el jugador amateur más caro de la historia de Inglaterra, sin embargo, su primera participación en la segunda categoría pasó casi desapercibida (Cuatro tantos en 26 partidos) al igual que la del equipo, que si bien peleó en el playoff del ascenso, quedó a 19 unidades del campeón, Cardiff City.

Ya en la temporada 2013/14, el rendimiento del equipo mejoró notablemente a tal punto que fue campeón con 102 puntos, en los 46 partidos que disputó. El crecimiento de Leicester fue de la mano de Vardy ya asentado en el primer equipo siendo una de las piezas importantes del ataque, jugando 37 encuentros y marcando 16 de los 83 goles de los Lobos. En Primera la historia se repitió: primer año con oportunidades pero lejos de su rendimiento ideal, con cinco tantos en 34 partidos y zafando agónicamente y gracias a Esteban Cambiasso, elegido mejor jugador de la temporada pasada, del descenso. Sin embargo, este año las cosas cambiaron y en estas 15 fechas, Leicester no sólo es líder con 32 unidades, sino que tiene al goleador del equipo que marcó tendencia. Ante Manchester United, Vardy quebró el récord de un ex Diablo Rojo, Ruud Van Nisterlooy y se convirtió en el primer jugador en la historia de la Premier en anotar en once fechas consecutivas. Tras ese partido, y consciente de su logro, el goleador remarcó haberse sentido “muy orgulloso por lo logrado y por haber mantenido la cabeza fría a pesar de que había mucha atención fijada sobre mi”.

De más nombre que mentalidad ganadora, con un palmarés sin títulos de liga pero con algunas copas locales, el técnico Ranieri encontró rápidamente la receta justa para sacarle jugo al equipo. Alineó un inconfundible 4-4-2, planteando una dura batalla en el mediocampo y usando los laterales como arma indispensable para atacar y confió en Vardy que a estas alturas es un ejemplo de superación, como lo hizo Gustavo Bou en Racing. Al igual que Diego Cocca, Ranieri supo alimentar y sacar lo mejor del rendimiento de su delantero, lo llenó de confianza a tal punto que Vardy (como el de Concordia, Entre Ríos) se anima hasta lo imposible y pivotea y organiza el juego de un equipo que juega por y para él. Y ni hablar de la ya mencionada eficacia goleadora. Pero si algo lo destaca al entrenador italiano, es el incentivo que le propuso a su defensa, la cuarta más goleada del campeonato anterior. Ranieri le prometió al equipo, que invitaría a todos a comer pizza tras los partidos que Leicester termine con la valla invicta, algo en lo que a pesar de eso tendrá que mejorar, ya que sólo pudo terminar en tres partidos sin goles en contra y porque sigue estando entre los diez equipos más goleados del campeonato con 21 goles en contra, cifra que se aumentó en la goleada sufrida de local ante Arsenal por 5 a 2 y que es, por ahora, la única derrota de los Lobos en el campeonato. team leice

El Leicester puede tener una comparación con el Tigre de Rodolfo Arruabarrena, subcampeón del Torneo Clausura ganado por Arsenal en 2012. Si se toma como parámetros los ejemplos dados antes, encontramos varios: Tigre tuvo de goleador a Carlos Luna, como ahora lo tiene Leicester a Vardy; no bajaron nunca de los puestos de pelea por el título; le pelearon de igual a igual a clubes de gran envergadura (Tigre empató con Racing e Independiente, y le ganó a Boca y San Lorenzo); pero fundamentalmente se habían preparado ambos para luchar por no descender. Claro está que el Vasco no les regalaba pizzas a sus jugadores, pero si algo hay que destacar que también tuvieron en común es que… ¡ambos perdieron con Arsenal!

La Premier recién está llegando a la mitad, pero las sorpresas ya aparecieron, tanto arriba, como abajo, con Chelsea sin poder salir de los últimos puestos, aunque fuera de descenso. Al torneo aún le faltan seis meses, pero… ¿Quién podrá quitarles la ilusión a los Lobos de pelear el título, o de entrar nuevamente a una Copa Internacional? El último equipo inglés en romper la lógica e imponerse ante los grandes fue Blackburn Rovers, en la temporada 1994/95, cuando superó por un punto a Manchester United algo que los más optimistas anhelan igualar. Mientras, en Leicester reina el silencio, para que nadie se despierte de este sueño.

Por Agustín Gotze (@agusgotze)