Las Leonas, campeonas a pesar del abandono

Las Leonas levantaron una vez más la Copa del Mundo y volvieron a escribir una página dorada para el hockey argentino

El pueblo argentino siempre se autoproclamó fanatico del fútbol, que acá se vive distinto, con más pasión, con más amor, que no es solo, justamente, fútbol. Gracias Dios, por Maradona y Messi, dos grandes que han sabido poner a la Nación Argentina en lo más alto.  Sin embargo, y sin demeritar las enormes alegrías que nos han regalado el Diego y Lionel, no es el fútbol el único deporte donde Argentina se destaca. Las Leonas, el pasado 29 de agosto, se consagraron campeonas mundiales tras haberle ganado, por penales australianos, a Países Bajos-con quienes ya se habían enfrentado en la final del mundial anterior y ante quienes cayeron.

Siendo 3 veces campeonas mundiales (2002, 2010 y 2026), 3 medallas de plata en los Juegos Olímpicos (2000, 2012 y 2020) y 3 de bronce (2004, 2008 y 2024), 7 veces campeonas del Champions Trophy (2001, 2008, 2009, 2010, 2012, 2014 y 2016), 1 vez de la FIH Pro League (2021-22) y mucho más, Las Leonas son unas de las selecciones y deportistas más importantes de la Argentina. Pero, a diferencia del fútbol, no pueden vivir solamente del hockey y de las competencias internacionales. 

“Hay muchas jugadoras del equipo que hay veces que directamente no llegan y esto es real”, declaró la Leona Victoria Sauze. El Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) ofrece una beca mensual a aquellos deportistas con Excelencia Olímpica, Paralímpica o Mundial, destinada al desarrollo de sus carreras: traslados, suplementación nutricional, equipamiento, vestimenta, medicamentos, entre otros gastos. De todas maneras, esta resulta insuficiente para cubrir todo lo que demanda la vida cotidiana. No se trata de un sueldo por formar parte de la Selección, a pesar de que representar al país demande la dedicación y tiempo de un trabajo.

El hockey argentino todavía transita un camino de profesionalización. Las jugadoras de los clubes argentinos deben pagar la cuota del club que representan, a diferencia de en Europa. A pesar de las dificultades, hay algo que se mantiene intacto: las ganas de vestir la camiseta argentina.

“Lo hacemos con muchísimo amor y pasión, y nos encanta; por eso también cuando a una la llaman no lo dudamos ni un poco”, expresó Cristina Cosentino. Porque, aunque todavía quede mucho por cambiar fuera de la cancha, dentro de ella Las Leonas siguen demostrando el amor por el que llevan tantos años poniendo a la Argentina en lo más alto.