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De Núñez a Japón: objetivos de River antes del Mundial de Clubes

¿Cómo hace River para volver a motivarse en un semestre en que el gran objetivo del año ya está cumplido con el plus de haber dejado afuera a Boca? Bueno, cinco objetivos de acá a Japón en los que Gallardo y el plantel deberán trabajar. Como para que no se haga tan larga la espera...

Es muy difícil, siendo honesto, que después de haber cumplido el gran objetivo del año, la cabeza vuelva a mentalizarse para seguir consiguiendo cosas. Hay un afloje casi involuntario y si a eso se suma la salida de algunos componentes del éxito, el resultado es que termina siendo una tarea complicada volver a enfocarse ciento por ciento en el hoy y ahora. Pero a River y Marcelo Gallardo no les queda otra. El Millo exige, y sus hinchas más. En épocas de vacas gordas, bien obesas, el hincha de River, lejos de ser condescendiente, pide más. No quiere que la bonanza se corte para nada. Por eso, no es raro encontrar alguna que otra mueca de fastidio luego de las derrotas ante San Martín San Juan y Estudiantes. Gallardo lo vive igual, aunque claro, conocedor de todos los atenuantes -atenuantes, eh. No excusas- el Muñeco se muestra sereno y, a su manera, advierte que, de ninguna manera, River se baja de la pelea.

Es difícil, y más teniendo en cuenta que San Lorenzo y Boca no quieren aflojar en el ámbito doméstico, que River consiga llevarse este campeonato. Pero, ¿acaso era más fácil ganar la Copa Libertadores después de como se dio la fase de grupos? La respuesta es que no, por supuesto. De todas maneras, River no sólo jugará las diez fechas que quedan del Torneo de 30, si no que también irá por la Copa Sudamericana – de nuevo- y todo sin descuidar el Mundial de Clubes. Entonces, en essay writing service Rock ‘N Ball nos proponemos jugar a ser Gallardo y te contamos cinco objetivos que tiene el Millo de acá hasta Japón, como para que la vista no se achine demasiado.

Eder reemplaza a Ramiro Funes Mori, pero precisa volver a su nivel.
Eder reemplaza a Ramiro Funes Mori, pero precisa volver a su nivel.

Recuperar a Balanta

Primordial. Seguramente subrayado con rojo en la carpeta del Muñeco. La salida de Ramiro Funes Mori, inesperada para todo el Mundo River, volvió a colocar al colombiano en el centro de la escena. Pichón de crack, mundialista con Colombia, el jugador a vender durante el anterior mercado de pases. Ahora, River lo necesita como el agua. Porque de ser relegado, pasó a ser titular. Y en una defensa que salía de memoria. El pasado domingo, en La Plata, quedó claro que Eder no juega hace dos meses. River debe recuperarlo, sí o sí. Las escaladas del colombiano, que hacen levantar a los hinchas de River en el Monumental, en el Único terminaron en el lateral más de una vez. A destiempo, lento, Balanta precisa volver a reinsertarse en el engranaje de un equipo que no sólo que es ganador, si no que basó en una defensa casi de hierro una de las piedras fundamentales de su éxito. Pensando en el hoy y ahora, pero sobre todo en el Mundial de Clubes, River necesita que Balanta vuelva a ser ese central que sedujo a algunos equipos de Europa y que se metió, por mérito propio, en los 23 de José Pekerman para el Mundial Brasil 2014.

River festeja, Boca sufre. Fue en la última edición del Clásico en Núñez, ida por la Libertadores 2015.
River festeja, Boca sufre. Fue en la última edición del Clásico en Núñez, ida por la Libertadores 2015.

El Superclásico

Objetivo por sí mismo, el Superclásico encierra para River tres motivos fundamentales por los cuales hay que ganarlo, más allá del valor del partido en sí mismo. Primero, es, con certeza, la última ficha que el Millo tendrá para salir campeón. Y eso en caso de ganar los tres partidos que le quedan hasta llegar a la cita máxima (Huracán, Chicago y el postergado con Defensa). Segundo, porque un éxito Xeneize lo dejaría a las puertas del título, por la motivación y por lo que significaría ganarle a River siendo campeón de América. Tercero, por el “Pimienta-gate”. Los hinchas de Boca no paran de repetir que River sacó a Boca de la Libertadores “por escritorio”. ¿Qué mejor manera de rebatir esos argumentos que volviendo a ganar en la cancha y, encima, complicarle el campeonato? Para los partidos díficiles, los equipos de Marcelo Gallardo y este River en particular, se automotivan e incluso saben, y muy bien, cómo se juega. No escatiman pierna y se pone lo que hay que poner. Y este Superclásico promete ser un nuevo duelo picante y apasionante, con el agregado que es el regreso de Carlos Tevez al Monumental, luego de la Gallinita de 2004. Condimentos sobran.

River se quedó con la Sudamericana 2014, luego de dejar en el camino a Boca. Le ganó 2-0 a Atlético Nacional de Medellín.
River se quedó con la Sudamericana 2014, luego de dejar en el camino a Boca. Le ganó 2-0 a Atlético Nacional de Medellín.

La Copa Sudamericana

Ganar un título internacional, para River, ya era mucho. Encadenar cuatro, como sucedió en este casi año y medio es perfecto. ¿Se imaginan si se puede sumar un nuevo lauro en poco más de un año? La Copa Sudamericana aparece como un objetivo alcanzable para este River. ¿Por qué? Primero, porque entra en octavos de final, lo cual le “reduce” la competencia a ocho partidos y cuatro rivales. Segundo, porque en los mano a mano, los mata-mata, es donde el Millo más cómodo luce. Ya sea de visitante o de local, da la sensación que este equipo de Gallardo sabe como jugar estos partidos de 180′. Los equipos que juegan la Copa, a excepción de los argentinos -y entre los que no está Boca- no parecen ser de gran envergadura. Hoy, River debería medirse en octavos con alguno de estos cuatro equipos: Nacional (Paraguay), Concepción (Chile), Liga de Quito (Ecuador) o Zamora (Venezuela). A priori, la Liga sería el más complejo y, además, un viaje largo. Por lo demás, sin cucos a la vista, parece un torneo ideal para que River amplie su hegemonía en el Continente. El punto en contra es que la final del torneo será una semana antes del Mundial de Clubes. Chau adaptación si el Millo llega a una nueva final.

Bertolo en la final ante Tigres. Nico todavía no pudo dar lo que se espera de él.
Bertolo en la final ante Tigres. Nico todavía no pudo dar lo que se espera de él.

Potenciar los refuerzos

Una de las cosas en las que más deberá trabajar Marcelo Gallardo es en recuperar al mejor Medication without prescription online canada pharmacy where the effect at local how buy Proscar online; prescription prices online; online drugstore without Viagra bestellen 25mg generische cialis VerkГ¤ufe apotheke sildenafil probe Apotheke viagra kaufen preise 100mg cialis buy cheap Viagra billig niedrigeВ  Javier Saviola, dentro del contexto, claro y, de una vez por todas, justificar porque se pidió tanto por Nicolás Bertolo. A Tabaré Viudez habrá que encontrarle un lugar más agresivo en el esquema, donde se pueda explotar su verticalidad e inteligencia y deberá seguir dándole rodaje y minutos a Lucas Alario, que convirtió dos de los dos goles más importantes de este River y, quizás, en la historia del club. Sin Teo Gutiérrez y Fernando Cavenaghi, lo de Saviola y Alario se vuelve fundamental. Lo mismo para Tabaré Viudez, debido a las intermitencias del Pity Martínez -otro que debería terminar de explotar- y a que Leo Pisculichi ya no aguanta un partido los ’90. ¿Y Bertolo? Nico no juega de ocho, su tradicional puesto y lo siente. Claro, por aquel sector está Carlos Sánchez, que es inamovible. En ese caso, Gallardo deberá encontrarle el punto de cocción al ex Banfield, como hizo con Sebastián Driussi, quién era delantero de origen y terminó jugando más tirado a un costado por pedido del DT. Además, deberá exprimir al máximo los raptos de lucidez de Lucho González, quién tiene la calidad intacta pero muestra falta de ritmo por momentos. Es clave que, a Japón, todo el plantel llegue al 100% de sus condiciones.

Vega, Batalla y Rodríguez. Tres que piden pista.
Vega, Batalla y Rodríguez. Tres que piden pista.

Ir buscando reemplazos

Sabido es que las Copas Internacionales atraen nuevos socios, disparan las compras de indumentaria, hacen viajar la marca River por el mundo pero, también, potencian las ventas. Los jugadores de River son codiciados como hace un tiempo no pasaba. Así, el Everton le arrancó de las manos a Funes Mori y el Atlético Madrid ya se aseguró a Matías Kranevitter. Es casi seguro que, luego del Mundial, Carlos Sánchez, Marcelo Barovero, Leonel Vangioni y Rodrigo Mora, entre otros, digan adiós. Entonces, River debe ganar tiempo. Y debe comenzar a buscar reemplazos o, al menos, jugadores que puedan suplir esas ausencias en lo inmediato, sumándolo a las compras que deberá hacer luego del Mundial de Clubes. Así, Augusto Batalla, Leandro Vega y Guido Rodríguez, aparecen como tres nombres candidatos a tener más minutos -más si River apunta pronto los cañones a la Copa y olvida el Torneo de 30- . Sumado al scouting que ya mismo el club debería estar haciendo para tratar de comprar con las tres B: Negociaciones Breves, de jugadores buenos y, en lo posible, baratos. No hay excusas, desde hoy se sabe que este plantel se desmantelará después de Japón.

Así, marcamos apenas cinco de los objetivos con los que River deberá “ocuparse” antes de soñar con el Barcelona o con el Mundial de Clubes. El calendario indica que estamos llegando a Septiembre. No falta tanto para la gran cita, pero antes, hay tarea por hacer. Y si River la hace bien, lo más posible es que este año y medio inolvidable pueda encontrar continuidad. De lo contrario, habrá que volver a armar un equipo que esté a la altura de este. Y eso, sin dudas, será igual de complicado que soñar con poner a Lionel Messi y los suyos de rodillas en la lejana Tokio.