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Las 10 peores elecciones de Draft de los últimos 30 años

Te contamos los 10 fracasos más rutilantes en los últimos 30 años del draft de la NBA. Desde Len Bias hasta Sam Bowie. Este jueves se llevará a cabo el draft de este año. ¿Surgirá un nuevo nombre a la lista?

Este jueves se llevará a cabo en el Barclays Center, hogar de los Brooklyn Nets, el Draft 2013 de la NBA. Cleveland Cavaliers, Orlando Magic, Washington Wizards, Charlotte Bobcats y Phoenix Suns, tendrán las principales opciones para seleccionar a jugadores universitarios como Otto Porter, Nerlens Noel, Alex Len, entre otros. Los 30 equipos tendrán, en diferente orden, oportunidad para elegir en dos rondas, entre los 66 jugadores (48 formados en Estados Unidos, 18 internacionales).

Pero a través de la historia de la liga, y centrándonos específicamente en los últimos 30 años, ha habido muchas elecciones en los primeros puestos que han salido de pésima manera. Jugadores que prometían y se quedaron en buenos augurios, gerentes generales que quisieron encontrar un diamante en bruto en donde sólo había carbón, lesiones inoportunas que cortaron la proyección de proyectos de estrellas, y hasta incursiones en drogas que arruinaron la vida de grandes jugadores. Rock N Ball, presenta los 10 fracasos más rutilantes de los últimos 30 años en el Draft de la NBA.

10- Len Bias (Número 2 en 1986/ Boston Celtics) 

Bias y su espectacular musculatura en tiempos de Maryland
Bias y su espectacular musculatura en tiempos de Maryland

Leonard Kevin Bias fue un tremendo jugador del nivel universitario en Maryland. El pick adquirido por Red Auerbach un par de años antes a los Seattle Supersonics a cambio de Gerald Henderson, tenía en vistas la llegada al equipo campeón de la 1985-1986 de este gran alero, que impresionaba con la mixtura entre su gran potencia física, y la calidad de sus disparos a media distancia. La expectativa era enorme por este jugador, elegido por detrás de Brad Daugherty, quien recaló en los Cleveland Cavaliers. “¿Has oído alguna vez la expresión ‘seguro de vida’? Pues Len es nuestro mejor seguro de vida”, exclamó Auerbach la noche del draft de ese año.

Pero menos de 48 horas después de esa premisa, Bias falleció en el campus de la universidad que lo llevó al estrellato, producto de una sobredosis de cocaína, paradójicamente en el festejo de su inminente arribo a Boston. Su muerte fue emblemática para la legislación anti-droga en los Estados Unidos, y específicamente en el deporte universitario.

9-Pervis Ellison (Número 1 en 1989/Sacramento Kings)

El dia de la selección de Pervis por parte de Sacramento
El dia de la selección de Pervis por parte de Sacramento

Never Nervous Pervis” (nunca nervioso Pervis), era un muy buen ala-pívot que asistió a la Universidad de Louisville. Allí con sus 2,06 metros de altura y  un promedio anotador de 17.6 puntos, 8.3 rebotes y 3.5 tapones por juego en sus cuatro años como universitario, llamó la atención de los gerentes generales. Logró ser el número 1 de esa camada no muy abundante en talento. Apenas Glen Rice, Shawn Kemp, y Tim Hardaway destacaron de la media.

En menos de un año, su apodo había cambiado a “Out of Service Pervis” (Fuera de Servicio Pervis). El nickname acuñado por su compañero Danny Ainge, se debía a las lesiones que atormentaron la carrera del nacido en Georgia, que le hicieron perderse más de la mitad de los encuentros de temporada regular en su año rookie. En los Kings no le tuvieron mucha paciencia y lo traspasaron a los Washington Bullets, donde en su tercera temporada como profesional rindió a la altura de las expectativas, aportando 20 puntos y más de 11 rebotes por noche. Los 38 minutos de promedio hacían pensar que los problemas en sus rodillas habían terminado, pero después de un campeonato más de buenos números, el tormento de los problemas físicos continuó.

En 1994 firmó como agente libre en Boston, pero se perdió como mínimo 25 partidos por año en sus cinco temporadas como Celtic, con números nunca por encima de los 7 puntos y 7 rebotes. Ya totalmente roto, firmó para Seattle Supersonics en el comienzo de siglo, pero la ilusión duró sólo 9 partidos, momento al que tomó la sana decisión de retirarse de la actividad. En once años jugó 475 partidos con 9.5 puntos y 6.7 rebotes.

8-Dennis Hopson (Número 3 en 1987/New Jersey Nets)

Cualquiera imagina que un escolta de 1.96 metros, elegido por delante de miembros del Salón de la Fama, como Scottie Pippen y Reggie Miller, y sólo 2 puestos por detrás de nada menos que David Robinson, otro hall of famer, tuvo al menos un paso aceptable por la NBA. Exactamente no fue el caso del bueno de Dennis Hopson, quien a nivel universitario se desempeñó en Ohio State. Allí promedió unos respetables 16.8 puntos y 5.7 tableros por encuentro en sus 4 años de permanencia.

En los Nets disputó tres temporadas, siendo la última en la que se pudo hacer con un puesto como titular. Después de subir hasta casi 16 puntos por noche, fue traspasado a los Chicago Bulls, quienes buscaban alguien capaz de cubrir unos minutos a Jordan. Hopson puede presumir de tener un anillo de campeón, a pesar de haber jugado sólo 18 minutos en todos los playoffs de la 1990-1991, temporada del primer anillo de Su Majestad,  obtenido tras vencer a Los Angeles Lakers en las Finales. Después de media temporada en Sacramento Kings, Hopson no se conformó con el contrato ofrecido por el equipo californiano y armó las valijas para irse a jugar al Zaragoza español. Nunca más volvió a pisar un parquet de Estados Unidos, y en contrapartida sumó horas de basquetbol en lugares como Francia, Filipinas, Turquía, para finalizar su carrera jugando 4 años en distintos equipos de la competencia israelí.

7-Greg Oden (Número 1 en 2007/Portland Trail Blazers)

El día de su tercera lesión en la rodilla, que lo dejó fuera de la competencia hasta hoy.
El día de su tercera lesión en la rodilla, que lo dejó fuera de la competencia hasta hoy.

En su único año en la ya nombrada Universidad de Ohio State, las diferencias marcadas sobre sus rivales eran abismales. Con una movilidad impropia para un hombre de 2,13 metros y 113 kilogramos, era el pívot ideal para cualquier equipo, en una liga en la que ya se notaba la escasez de los mismos. A pesar de tener a Zach Randolph en sus filas, y de la tentación que significaba Kevin Durant como otra opción fuerte (número 2 de ese año), los Blazers no dudaron y seleccionaron al talentoso center.

De entrada arrancó todo torcido, ya que Greg se perdió todo el año por una microfractura en la rodilla derecha. Según los especialistas, esta lesión es muy peligrosa ya que genera un desbalance en la rodilla sana. Después de completar 61 partidos en la 2008-2009 (8.9 puntos, 7 rebotes), a los pocos partidos de la 2009-2010 lo más temido sucedió, y la rodilla izquierda de Oden sufrió la misma lesión que la derecha.  Tras 82 partidos, el hombre nacido en New York jamás volvió a jugar profesionalmente. Después de 2 años de intensa rehabilitación, se especula con una posible vuelta a la actividad en Miami Heat, necesitado de centers.

6-Joe Smith (Número 1 en 1995/Golden State Warriors)

¿Qué se le puede decir a la pobre gente de los Warriors? El Ala-Pívot Joe Smith en dos años en la Universidad de Maryland, promedió 20.2 puntos,  10.7 rebotes y 3.1 tapones, además de ser nombrado con el premio Naismith al jugador del año universitario. Suficientes pergaminos para ser el primero de un Draft que trajo a la NBA a jugadores como Kevin Garnett, Antonio McDyess y Rasheed Wallace entre otros.

Smith no fue un mal jugador, pero jamás se acercó ni por asomo a lo que prometía. Después de haber jugador tres años en Golden State, donde completó sus mejores números (18.7 tantos y 8.5 rebotes en su segunda temporada), deambuló por otros trece equipos de la liga sin mayor relevancia en las rotaciones.  10.9 puntos, 6.9 rebotes en toda la carrera se leen con gusto a poco, comparado con los augurios de superestrella que acompañaron el comienzo de su estadía en la mejor liga del planeta.

5-Michael Olowokandi (Número 1 en 1998/Los Angeles Clippers)

Olowokandi en acción en Los Angeles Clippers
Olowokandi en acción en Los Angeles Clippers

The Kandi Man” no fue un número uno discutido por la prensa especializada. Colocado sin ningún tipo de objeción por delante de nenes como Dirk Nowitzki, Paul Pierce y Vince Carter, el pívot nigeriano de 2,13 metros explicaba su potencial a partir de la gran última temporada en la Universidad del Pacífico. En ese rincón de Estados Unidos promedió 22 puntos y 11 rebotes. Cinco años esperaron los Clippers la demostración de ese talento, que nunca llegó. “Talentoso, pero imposible de dirigir”, sentenció uno que sabía un poco de la posición como Kareem Abdul Jabbar, entrenador del africano en Los Angeles.

Luego de fracasar en California, Olowokandi jugó un par de años en Minnesota Timberwolves, a un nivel aceptable para su rol defensivo asignado. Incluso llegó a disputar unas Finales de Conferencia Oeste en el equipo de Garnett. Jugó un año más en Boston, para retirarse sin pena ni gloria en 2006, dejando de legado 8.6 puntos y 6.8 rebotes a lo largo de su estadía en la NBA.

4-Hasheem Thabeet (Número 2 en 2009/Memphis Grizzlies)

Thabeet en su hábitat natural. ¿La pintura? No, el banco de suplentes.
Thabeet en su hábitat natural. ¿La pintura? No, el banco de suplentes.

La desesperación por los centímetros por parte de los entrenadores y directivos de las franquicias, muchas veces lleva a tomar decisiones desacertadas. Nadie tiene más centímetros (221) que el tanzano Thabeet, quien empezó a jugar al básquet a los 15 años. “Se nota” dice cualquiera que lo ve por una TV.

Con su gran  altura como casi único recurso, Hasheem acurrió a la Universidad de Connecticut, en la que tuvo un rendimiento aceptable, logrando un par de premios al Mejor Jugador Defensivo. A pesar de las notorias fallas conceptuales en ambos costados de la cancha, su apatía al contacto físico y el nulo caudal ofensivo del africano, los Grizzlies alucinaron con un posible Hakeem Olajuwon, y no dudaron en elegirlo por delante de James Harden, Tyreke Evans, Ricky Rubio y Stephen Curry.

En 4 temporadas completadas, el gigante ya pasó por cuatro equipos (Memphis, Houston, Portland y su actual Oklahoma City). Los números son acordes a su rendimiento. Unos pobrísimos 2.3 puntos y 2.8 rebotes para uno de los jugadores con más deficiencias que han pisado la NBA. Para rematarla, el muchacho osa usar el apodo de Hakeem en su cuenta de Twitter.

3-Kwame Brown (Número 1 en 2001/Washington Wizards)

De pocas cosas se debe arrepentir Michael Jordan en su vida. Una de ellas será sin dudas en haber desperdiciado como Presidente de los Wizards, la primera elección del 2001 en Kwame Brown, un pívot de 2,11 metros proveniente directamente del Instituto.  El propio jugador le dijo a Doug Collins, General Manager del conjunto capitalino: “Si me elegís, nunca te arrepentirás”.

Su año de Rookie finalizó con una leve decepción.  Los 4.5 tantos y 3.5 rebotes parecían poco para lo que prometía aquel pichón de crack. Con la fe intacta en su muchacho, MJ incluso llegó a compartir cancha con el oriundo de Charleston, en su vuelta a la actividad en 2002-2003. La temporada siguiente, Brown se mandó un partido de 30 puntos y 19 rebotes ante Sacramento, que evidentemente fue suficiente para engañar otra vez a la directiva de Washington, quienes le ofrecieron un contrato de 5 años y 30 millones de dólares.

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Desde que en 2005 fue traspasado a Los Angeles Lakers, el bueno de Kwame sumó más escándalos fuera de la cancha, que buenas actuaciones en ella. Se peleó con varios compañeros a lo largo de su carrera, fue acusado de violación en 2007 (fueron retirado los cargos), y hasta salió en los periódicos por arrojarle una tarta a un hombre en la cara, en el transcurso del festejo de cumpleaños de Ronny Turiaf. Para hacer más hondo el primero de los tantos yerros de Jordan como dirigente, detrás de Brown en aquel Draft estuvieron Tyson Chandler, Pau Gasol, Tony Parker y Zach Randolph, entre otros.

2-Darko Milicic (Número 2 en 2003/Detroit Pistons)

Diez años pasaron del Draft con más talento de los últimos años, y todavía es inexplicable que se le cruzó a Joe Dumars por la cabeza para seleccionar a un pívot serbio de 17 años, con el plus de la mentalidad de Darko Milicic. En ningún Draft podría haber sido la segunda selección, pero menos en uno el cual quedaron por detrás Carmelo Anthony, Dwyane Wade y Chris Bosh.

El año en el que LeBron James ingresó a la NBA (como número 1, claro está). Milicic hizo sus primeras armas en la liga. Desde el comienzo tuvo una pésima relación con Larry Brown.  “Se cree Toni Kukoc. Yo quiero que juegue como Bill Russell, pero no sabe quién es. Igual cree que es un rapero”  lo liquidó el entrenador en una entrevista. Algo claramente reflejado en su tiempo de juego,  que no superó los 13 minutos en sus 3 años en Detroit, aunque se pudo llevar un anillo de campeón de la temporada 2003-2004.

Darko transmitía confianza el día de su elección en el Draft.
Darko transmitía confianza el día de su elección en el Draft.

Partió con destino a Orlando para jugar en los Magic, donde alcanzó su marca más alta en puntos con 8 por juego.  Como agente libre firmó en 2006 para Memphis, que confió fugazmente en sus supuestas condiciones otorgándole un contrato de 7 millones al año, retractándose dos años más tarde, cuando lo enviaron a los New York Knicks. En su par de meses en la Gran Manzana tuvo tiempo de ver todas las obras de Broadway, ya que prácticamente no jugó, algo parecido a lo que sucedió en sus dos años en Minnesota.

Intentó demostrar su juego por última vez esta temporada, al firmar por el mínimo con los Boston Celtics. Pocos meses despúes y con sólo 5 minutos de acción, pidió ser liberado para poder cuidar de su madre enferma. Mientras Wade y Bosh levantaron su segundo trofeo en la NBA, Milicic lo vio cómodamente desde su casa en Novi Sad, Serbia.

1-Sam Bowie (Número 2 en 1984/Portland Trail Blazers)

Ni por asomo Sam Bowie ha tenido un peor paso por la NBA que los otros integrantes del Top 5. Las lesiones le impidieron tener mayor continuidad, aunque tuvo varias temporadas por encima de los 12 puntos y 8 rebotes. Quizás no acorde a su segunda posición, por detrás de Hakeem Olajuwon. El problema fue que en la tercera colocación del Draft de 1984, se ubicó el hombre más dotado que ha pisado una cancha de básquet: Michael Jeffrey Jordan.

Bowie en su año debut en Portland.
Bowie en su año debut en Portland.

A partir de la decisión que podría haber cambiado la historia moderna de la NBA, hay muchas aristas. Primero, Portland analizó que MJ chocaba con su ya bien formado backcourt, integrado por Jim Paxson y el sensacional Clyde Drexler. En cambio, no tenían un gran center por la lesión de Bill Walton, a lo que Bowie se ajustaba con sus actuaciones en la Universidad de Kentucky. Buena visión de campo, tiro exterior y potencia defensiva eran sus cartas de presentación. Igualmente los Blazers no le dieron mayor importancia a la fractura de tibia que había sufrido Sam en Kentucky, y tampoco a lo extensa que fue su recuperación. Todo tipo de problemas óseos fueron una constante para Bowie en la NBA.

Sus mejores años los dio en New Jersey, donde en 1991-1992 jugó casi todos los partidos de la serie regular, promediando 15 puntos y 8 rebotes. Las lesiones no lo dejaron en paz, y jugó pocos minutos en sus últimos años, para retirarse en 1995 en Los Angeles Lakers. Diez años más tarde fue nombrado como el “peor pick de la historia del deporte profesional  estadounidense”, tanto por ESPN como por Sports Illustrated. No ayudó que además de Jordan, quedasen por detrás de él otros dos miembros del Salón de la Fama como John Stockton y Charles Barkley.