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El Loop Tour se quedó sin teloneros: la interna que partió al mundo de la música en dos

Una postura política de Macklemore desató una crisis en la gira de Ed Sheeran y provocó múltiples bajas.

Lo que empezó como una gira más de Ed Sheeran, esa maquinaria de estadios llenos y singles pegadizos que nunca falla, terminó convertido en una pesadilla jamás imaginada para el “Loop Tour”. El 4 y 5 de septiembre, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Macklemore subió al escenario como telonero y dijo lo que venía diciendo hace años en cada acto al que iba: “Palestina libre”. Tocó “Hind’s Hall”, su canción sobre la nena palestina Hind Rajab, mientras atrás proyectaban imágenes de Gaza destruida. Para algunos sectores, ni más ni menos que un exabrupto imperdonable; para otros, la coherencia de un tipo que hace rato eligió un bando. La reacción no tardó: organizaciones como StopAntisemitism salieron con los tapones de punta y varios estadios de las próximas fechas amenazaron con directamente bajar los shows si el rapero seguía en el cartel.

Ahí arrancaron los problemas. La promotora Messina Touring Group terminó rescindiendo el contrato de Macklemore, y el propio rapero fue el primero en confirmarlo públicamente el lunes. Lo llamativo fue el silencio de Sheeran, que recién habló el martes por Instagram, con un comunicado tan extenso como poco convincente para buena parte de sus seguidores (tanto que, previsor, desactivó los comentarios antes de publicarlo). El inglés se lavó las manos: “La decisión de que Macklemore saliera de la gira fue del promotor, no mía”, escribió, y agregó que está “horrorizado” por el conflicto entre Israel y Palestina, pero que prefiere no usar su plataforma para “hacer política”. Una jugada clásica del artista que quiere estar en todas las fotos sin mojarse en ninguna.

El problema para Sheeran es que sus propios colegas de gira no pensaban lo mismo. El reconocido artista y productor Finneas, fue el primero en bajarse: “Los artistas no deben ser silenciados cuando alzan la voz por los oprimidos. Apoyo a Palestina y a su pueblo”, publicó. Detrás vinieron el irlandés Aaron Rowe, la banda danesa Lukas Graham y el grupo folk Beoga, que hasta esa semana venía tocando temas en vivo junto al propio Sheeran. Rowe fue el más filoso: habló de “multimillonarios” usando su poder “para silenciar las voces legítimas de quienes se pronuncian contra el genocidio israelí”. Una a una, las bajas dejaron al Loop Tour sin sostén artístico a diez fechas de terminar la gira norteamericana.

Y como en toda buena interna de rock, no podía faltar el que mete bala aun sin estar metido en el conflicto: Roger Waters. El ex Pink Floyd, salió en un video por redes a apoyar a Macklemore y a cruzar sin filtro a Sheeran: “Hay dos tipos de personas en este mundo. Hay personas que hacen lo correcto; el rapero Macklemore sería una de esas personas. Y hay gente que hace lo incorrecto (…) gilipollas como tú. Adiós”, tiró, en su línea habitual de meterse en cada debate político con la sutileza de un mazazo. No es la primera vez que su nombre queda pegado a la palabra “polémica”: ya en 2023 la DAIA había pedido que se suspendieran sus shows en Argentina por declaraciones consideradas antisemitas.

Lo de Macklemore y Sheeran no es un caso aislado, esta  situación demuestra que no hay posibilidad de “No tomar partido en los conflictos políticos.” La decisión de no opinar, de una manera u otra termina exponiendo una corriente ideológica o política. Pasa en el cine con los discursos de los Oscar, pasa en el stand up con los chistes que dividen aguas, y pasa hace rato en el rock, desde Bono hablando de deuda externa hasta Rage Against the Machine haciendo de la denuncia una bandera. La diferencia hoy es la velocidad: un video de treinta segundos alcanza para que una gira entera se tambalee en cuestión de horas, y para que la industria completa —promotores, dueños de estadios, marcas— tenga que definir de qué lado está, le guste o no.

Mientras tanto, el reloj sigue corriendo para Ed Sheeran: el 19 de septiembre toca en Filadelfia y después sigue por Estados Unidos rumbo a la etapa sudamericana, con Buenos Aires en la agenda para el 29 de noviembre. En los sitios oficiales de la gira, paradójicamente, varios de los nombres que anunciaron que se bajaban —como Rowe y Lukas Graham— seguían figurando en el cartel al cierre de esta nota. Como toda crisis mal cerrada, el Loop Tour avanza con la sensación de que la próxima fecha puede traer una baja más.