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El desahogo de Maxi López

El rubio volvió a sonreír. Marcó el único gol de la Sampdoria en el clásico genovés y se sacudió un poco la mufa. Un repaso por los estigmas que "el que erró el penal contra Boca" debió soportar desde aquella noche de 2004.

Es un tipo acostumbrado a los estigmas Maxi López. Discount pharmacy Australia: purchase cialis online, purchase cialis without prescription, purchase Tadalafil online. De eso no hay dudas. Nada de lo que obtuvo lo obtuvo por mérito propio según la sentencia futbolera. Siempre tuvo que ver con la magia de #ElRepresentantedeMaxiLópez o la ceguera del club comprador. Es un tipo que vive llevando cruces y al que poco se le reconocen sus méritos futbolísticos que, para jugar en River, Barcelona y Milán Lamisil 250mg, Lamisil Tablets, buy Lamisil Tablets Online, Terbinafine 250 Mg, Terbinafine Hydrochloride Butenafine, buy Lamisil Online – Extra Low Prices ! , indudablemente debe tener.

Maxi López vive de humillación en humillación. Es estigmatizado continuamente por la patria futbolera. Y ahora recibió el escarnio público de parte de su ex esposa, Wanda Nara, quien está saliendo con uno de sus ex mejores amigos, Mauro Icardi. Ella dice que él se acostaba con cualquier cosa que caminara y él hizo silencio. Pero ella, públicamente, lo hizo quedar como un boludo y lo sometió, una vez más, a ser el hazmerreír de varios en el “planeta fútbol”.

Maxi, entonces, dejó Catania. Dónde llegó en 2013. Había empezado relativamente bien su historia, convirtió goles y todo. Pero hace un tiempo estaba muy bajo. Aprovechó la debilidad para volver a Sampdoria, club donde recaló en la 2012/13 y dónde es querido por sus hinchas y ayer, mientras su ex sigue enrrostrándole su relación con su ex amigo, Maxi López volvió a sonreír: marcó el único gol del clásico genovés y la Sampdoria -donde jugaba Icardi antes de pasar al Inter-le ganó al Genoa 1-0. Maxi tuvo su revancha, más allá de los estigmas que lo acompañan.

Es un tipo al que un penal le cambió la ecuación. Apareció una tarde gris, plomiza, en La Bombonera. Entró para reemplazar a un lesionado Marcelo Salas en un Superclásico y se comió entre dos panes a Rolando Schiavi. River ganó 1-0 con gol de Cavenaghi y los hinchas de River juzgaron muy pronto al blondo delantero: Oro puro. Maxi no era tal, pero tampoco era barro. Era un jugador más de la cantera Millonaria, con innegables cualidades, pero con mucho por aprender todavía.

Con 16 goles, en 70 partidos, Maxi siempre fue “El que erró el penal contra Boca”. Es que si López hubiera convertido aquella noche contra Abbondanzieri quizás la historia de él -y la de River- hubiesen sido distintas. Tiempo después de aquel yerro que determinó la suerte de la Semifinal 2004 de la Copa Libertadores, Maxi López fue vendido al Barcelona. Los hinchas de River no lo podían creer.

En Catalunya, Maxi apenas marcó 2 goles en 19 partidos y se fue pronto, primero a Mallorca (5 goles en 31 cotejos) y después a Rusia, dónde su adoraba Wanda lo acompañó.Allí, en la gélida nación europea, Maxi marcó 9 goles en 19 partidos y, luego, #ElRepresentanteDeMaxiLópez lo colocó en el Gremio. Allí marcó 17 goles en 41 partidos y luego volvió a Italia, primero a Catania, dónde le fue relativamente bien con 26 goles en 70 partidos. Tan bien que el poderoso Milan se fijó en él. Su etapa Rossonerra no distó mucho de la irregularidad habitual de su carrera: dos goles en once cotejos lo eyectaron del Milán rápidamente. Recaló en Sampdoria, volvió a Catania y ahora de nuevo en la Samp, mientras, en el medio, se habló de su vuelta a River en más de una oportunidad.

No es oro Maxi López, pero tampoco es barro. Lo que sí es, es un tipo acostumbrado a sobrellevar estigmas o burlas. Aquella noche de 2004 se convirtió para siempre en get several essays “El que erró el penal frente a Boca”, luego en “El marido de Wanda”, mientras le recordaban cotidianamente el famoso video de su esposa. Ahora, es el “El cornudo” y, todo lo que consiguió, fue gracias a #ElRepresentanteDeMaxiLópez. Sin embargo, el gol con el que ayer hizo sonreír a toda la Sampdoria es todo suyo. ¿Será el puntapié inicial de una recuperación de su carrera o apenas un hito más dentro de su irregularidad habitual? Por ahora fue un desahogo, una mini revancha de un tipo que la necesitaba.