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Dama de Hierro, dirigentes de madera

River cayó ante la Liga de Loja, en un partido que empezó a perder desde la desidia de su dirigencia, incapaz de asegurar que la revancha se juegue donde corresponde y cómo corresponde. Un error que se suma y que termina en una sentencia: A River ya nadie lo respeta ni adentro ni mucho menos afuera de la cancha.

El 27 de septiembre, Iron Maiden (la Dama de Hierro) se presenta en el estadio Monumental en un recital que, por lo menos, se programó hace más de seis meses. Hace dos semanas, se sabe que River-Liga de Loja tenía fecha para el 26 de ese mismo mes. Es decir, inviable jugarlo en el Estadio Monumental. ¿Qué dicta la lógica? Buscar alternativas, adelantar el partido o bien resolver la situación de alguna manera.

Bueno, los dirigentes de River –por llamarlos de alguna manera- no consiguieron nada, absolutamente nada de eso. Por desidia, poco interés o lisa y llana inutilidad, no se consiguió un “Plan B”, (Vélez, Mendoza, Mar Del Plata, Córdoba, Estadio Único y siguen las posibilidades) ni tampoco se consiguió que la poderosísima Liga de Loja acepte el reclamo de River.

Pidieron a sus pares ecuatorianos adelantar el cotejo. Los muchachos dijeron que no, por cuestiones operativas no podían. ¿Qué hizo River? Se quedó esperando un gesto de “buena voluntad”. Es que esta dirigencia parece basar su gestión (jajajaja) en la “buena voluntad” ajena.

Querían buena voluntad de los dirigentes de Cerro Porteño con Fabbro, buena voluntad de los mexicanos de Cruz Azul con Teo, buena voluntad de Carlos Carbonero para aceptar bajarse el sueldo, buena voluntad de Aimar, Demichelis y Saviola. Buena voluntad de todos. Pero a ellos, a estos dirigentes, les falta de todo, pero sobre todo voluntad. Ni queriendo uno puede hacer tan mal las cosas, de una manera tan amateur.

Ahora, la nueva “buena voluntad” incumplida es que un club con apenas 33 años de historia le acaba de digitar un partido a River Plate tu Grato Nombre. Un equipo que cuando la Liga de Loja nacía, ya había dado vueltas olímpicas de todos colores y tenía fama Mundial. Bueno, llegó el día que Loja se orinó en ese River. Y es que, por un lado, está bien. ¿Qué puede pretender River si no es capaz de mandar a ninguno de sus dos vicepresidentes a la primera excursión internacional de la institución en cuatro años? ¿Es decir, a la primera excursión internacional de esta gestión de papel glacé? Nada, más vale. ¿Qué le vas a pedir? Si uno hasta está tentado en decir que la Liga de Loja estuvo perfecto.

Eso sí, el problema, lo tiene River. Y por añadidura sus socios e hinchas. ¿Dónde se va a jugar el partido? Todo indica que en el Monumental y hay dos opciones. O se posterga el recital (jajajaja) o se jugará sin la Centenario habilitada. Es decir, con menos gente. Es decir, en perjuicio del socio e hincha de River. Como siempre, bah.

Algo es claro, si River no es capaz de conseguir “buena voluntad” de un equipo que debería pellizcarse de jugar en el Monumental, es harto complicado que la consiga de Steve Harris, ¿no? Es más, si Maiden acepta cambiar el recital que tiene programado hace más de medio año es para caerse de orto.

¿Lo futbolístico? River debería pasar tranquilo la serie. Tiene mucho más que su rival, hasta jugando pésimo. El tema es que desde lo dirigencial, tema que pesa mucho en estos torneos, el equipo amateur completamente es el de Núñez y no el ecuatoriano. En 80 días, aproximadamente, esta gestión pasará a la historia: será la primera vez que una manga de muñecos de madera, títeres y marionetas complete cuatro años al frente de un club. Loable, realmente.