Martina Stoessel, conocida artísticamente como Tini, es una de las principales figuras del pop argentino y cuenta con reconocimiento a nivel internacional. Comenzó su carrera a los 14 años, cuando protagonizó la serie de Disney Violetta, producida por su padre, Alejandro Stoessel, quien también estuvo vinculado a importantes proyectos televisivos, entre ellos el programa de Telefe conducido por Susana Giménez. A partir de ese momento, la artista comenzó a ganar reconocimiento a nivel mundial. Una vez finalizada la serie, inició su carrera como solista, nuevamente acompañada por su padre, quien asumió distintos roles vinculados a su desarrollo profesional, entre ellos la producción y el asesoramiento financiero.

En el último tiempo, se dio a conocer un distanciamiento entre Tini y su padre, vinculado a cuestiones laborales. Durante gran parte de su carrera, la artista habría dejado en manos de Alejandro Stoessel la administración de sus asuntos financieros, mientras que ella no habría tenido acceso a información completa sobre su patrimonio. En este contexto, la cantante habría solicitado una auditoría para conocer en detalle el estado de sus finanzas. Actualmente, se dieron a conocer los resultados de ese proceso.

Los resultados de la auditoría habrían revelado que, durante años, parte de los ingresos generados por la actividad artística y comercial de Tini fueron administrados a través de distintas sociedades y empresas vinculadas a su padre, Alejandro Stoessel. Estas estructuras habrían sido utilizadas para gestionar contratos, ingresos y otros negocios relacionados con la carrera de la artista. Según las publicaciones, Tini no habría tenido participación ni control sobre esas sociedades, ni acceso directo a las cuentas en las que se administraban sus ingresos. Uno de los puntos que tomó mayor relevancia tras conocerse la auditoría es el monto de dinero involucrado. Según las publicaciones, la cifra que estaría en discusión rondaría los 70 millones de dólares. La artista busca ahora recuperar el control sobre los ingresos, contratos y derechos vinculados a su actividad profesional. Con el detalle no menor que lo que se interpone entre ella y eso es, nada más y nada menos, que su propio padre.

Un antecedente que inevitablemente aparece en este contexto, es el caso de Britney Spears. Durante casi 14 años, la cantante estadounidense estuvo bajo una tutela legal controlada principalmente por su padre, Jamie Spears, quien tenía poder sobre sus decisiones personales y financieras. El caso generó el movimiento #FreeBritney y terminó en 2021, cuando la Justicia puso fin a la tutela. El conflicto de Tini es algo diferente y no involucra una tutela judicial, pero vuelve a poner sobre la mesa una cuestión similar: quién tiene el control sobre la carrera y el dinero de una artista.

En cuanto al caso de Martina Stoessel, se trata de un punto de inflexión, un antes y un después en una relación profesional que la acompañó durante toda su carrera. Ahora, queda por ver cómo seguirá el vínculo entre ambos y qué pasará con los negocios que durante años estuvieron ligados a la trayectoria de la artista. Y más profundo aún, como quedará la relación de Tini con sus propios padres. ¿Qué pasa cuándo quiénes más te tienen que proteger te tienden una trampa? Es una respuesta que la pobre Tini deberá encontrar en los tiempos por venir.

No importa el contexto yo voy a hablar de Charly García. Así soy. Me gusta escribir de música y por qué no algo más.