Ball

Ocampos, belleza Millonaria.

Un zapatazo magistral. Una obra de arte que le puso el broche a una tarde de esas que hace mucho no disfrutaba el hincha de River Plate: tranquilas. Un destello de magia que rompió el arco de Nicolás Tauber y selló una victoria que no podía escaparse de las manos. Es que el pibe Lucas Ocampos tuvo su tarde, y más allá del gran gol que convirtió, la delicadeza de su pegada fue lo que rompió con ese hechizo de los jugadores rústicos, aquellos que sólo maltratan a la pelota.

[caption id="attachment_43795" align="aligncenter" width="650" caption="Ocampos, la gran diferencia entre River y Chaca, y una pieza clave para Matías Almeyda."][/caption]

Hacía mucho que el juvenil daba muestras de su categoría. Con apenas 17 años y porte de jugador con estirpe Riverplatense, el surgido de la cantera Millonaria tuvo sus casi noventa minutos soñados. La figura del campo de juego, un gol que difícilmente pueda olvidar, y como si fuera poco, los tres puntos que depositaron a River en la cima de la tabla de posiciones. Completito, sí.

Lo cierto es que tiene todo para ser un auténtico crack de esos que en Europa cotizan, y bastante alto. Matías Almeyda deberá saber aprovechar todas las condiciones que tiene y explotarlo al máximo con la casaca Millonaria porque sabido es que a partir de Junio será difícil retenerlo en el vestuario del Monumental. Es más, las malas lenguas dicen que ya estaría vendido a Europa.

Está claro que tanto Lucas como River necesitaban un partido así. Tres puntos que en lo anímico valen varios más. Fue una actuación que genera confianza pensando en lo compleja que resulta la segunda rueda del torneo del Nacional B para todos los equipos -en especial para los millonarios- que termina sumando mucha más presión que cualquiera de sus 19 rivales.

El pibe venía con un nivel más bajo que el que mostró en los primeros partidos. El DT lo ayudó a corregir cosas y repuntó. Quizás por eso la corrida de 25 metros que culminó con un abrazo sentido entre el volante juvenil y el DT Millonario, quien lo hizo debutar en primera División, precisamente, frenta a Chacarita en el primer partido de esta B Nacional 2011/12

Sin dudas, este es el camino que deberá seguir el equipo de Almeyda si quiere conseguir el ascenso. La experiencia de los más grandes junto al atrevimiento de los más chicos será lo que conforme el combo ideal que deposite nuevamente al club de Nuñez en la primera división del fútbol argentino. El golazo de Ocampos es el "botón" de esa muestra.

 

Un zapatazo magistral. Una obra de arte que le puso el broche a una tarde de esas que hace mucho no disfrutaba el hincha de River Plate: tranquilas. Un destello de magia que rompió el arco de Nicolás Tauber y selló una victoria que no podía escaparse de las manos. Es que el pibe Lucas Ocampos tuvo su tarde, y más allá del gran gol que convirtió, la delicadeza de su pegada fue lo que rompió con ese hechizo de los jugadores rústicos, aquellos que sólo maltratan a la pelota.

Ocampos, la gran diferencia entre River y Chaca, y una pieza clave para Matías Almeyda.

Hacía mucho que el juvenil daba muestras de su categoría. Con apenas 17 años y porte de jugador con estirpe Riverplatense, el surgido de la cantera Millonaria tuvo sus casi noventa minutos soñados. La figura del campo de juego, un gol que difícilmente pueda olvidar, y como si fuera poco, los tres puntos que depositaron a River en la cima de la tabla de posiciones. Completito, sí.

Lo cierto es que tiene todo para ser un auténtico crack de esos que en Europa cotizan, y bastante alto. Matías Almeyda deberá saber aprovechar todas las condiciones que tiene y explotarlo al máximo con la casaca Millonaria porque sabido es que a partir de Junio será difícil retenerlo en el vestuario del Monumental. Es más, las malas lenguas dicen que ya estaría vendido a Europa.

Está claro que tanto Lucas como River necesitaban un partido así. Tres puntos que en lo anímico valen varios más. Fue una actuación que genera confianza pensando en lo compleja que resulta la segunda rueda del torneo del Nacional B para todos los equipos -en especial para los millonarios- que termina sumando mucha más presión que cualquiera de sus 19 rivales.

El pibe venía con un nivel más bajo que el que mostró en los primeros partidos. El DT lo ayudó a corregir cosas y repuntó. Quizás por eso la corrida de 25 metros que culminó con un abrazo sentido entre el volante juvenil y el DT Millonario, quien lo hizo debutar en primera División, precisamente, frenta a Chacarita en el primer partido de esta B Nacional 2011/12

Sin dudas, este es el camino que deberá seguir el equipo de Almeyda si quiere conseguir el ascenso. La experiencia de los más grandes junto al atrevimiento de los más chicos será lo que conforme el combo ideal que deposite nuevamente al club de Nuñez en la primera división del fútbol argentino. El golazo de Ocampos es el “botón” de esa muestra.