Ball

La Copa está en orden

Boca derrotó a Arsenal en Sarandí por 2-1, y logró acomodarse en el Grupo 4 de la Copa Libertadores. Con esta victoria, solo depende de sí mismo para pasar a la siguiente fase. Respira Boca, respira J.C. Falcioni

Respira Boca, en un partido muy complicado, derrotó a Arsenal en Sarandí por 2-1, y con esta victoria, el equipo se puso segundo y se acomodo para conseguir la clasificación. Si bien no jugo bien al fútbol, era un encuentro clave y el equipo de Julio César Falcioni llego menos que en los últimos partidos, pero esta vez obtuvo los tres puntos.

Luego de dos derrotas consecutivas, Boca urgía de una victoria para ahuyentar los fantasmas. Y Arsenal sabía que Boca iba a salir ansioso, y por eso hizo un planteo muy inteligente. En el inicio del juego, dominó el control de la pelota con un gran trabajo de Carbonero en la mitad, y de Leguizamón en la delantera. Y al igual que en las derrotas ante Fluminense e Independiente, Boca comenzó dormido y en menos de 10 minutos ya se encontraba en desventaja.

   Roncaglia perdió la pelota con Aguirre por el sector izquierdo del Arse, y el volante tiro un centro buscando a Leguizamón, que termino en gol, en contra de Clemente Rodríguez.

Pero luego del barullo inicial y la apertura del marcador, Boca fue a buscar el empate, más por empuje que por buen fútbol. El Xeneize se rearmo y dominó, sin brillar, pero se hizo cargo del control de la pelota. Y a los 28 minutos llegaría el empate para los dirigidos por Falcioni. Rivero tiro un centro preciso a la cabeza de Riquelme, quién la bajó para un Silva adelantado pero perdió con López, el rebote le quedó a Mouche, quién definió por debajo de la estirada de Campestrini y así puso el 1-1.

   A Boca no le alcanzaba con el empate para encaminarse en el grupo y pensar en la clasificación, necesitaba la victoria. Por eso leyó Falcioni movió las piezas e introdujo a Ledesma en lugar de Rivero, para ganar en juego y en tenencia del balón. Y a los 22 minutos, el cambio le salió redondo a J.C.

Riquelme puso un pase en profundidad fantástico para la subida por izquierda de Clemente Rodríguez, quién tiro un preciso centro, y al igual que ante Independiente, entró solo por el medio Ledesma para darle la victoria a su equipo, para volver a respirar en la Copa Libertadores.

   Sobre el final, Leguizamón tuvo el empate pero no logró empujar al gol el pase de cabeza de Blanco. Esa fue la última, y Boca consiguió una victoria tremenda para acomodarse en el grupo, y para ahuyentar las críticas que dejaron las dos derrotas consecutivas.

En dos semanas volverán a encontrarse en la Bombonera, con la ventaja de que Boca ya depende de sí mismo para lograr el pasaje a los octavos de final.  De todas maneras, deberá mejorar, ya que en los últimos partidos mostró muchos problemas defensivos que sin dudas dejaron preocupado a Julio César.

Con la victoria, el Xeneize quedó segundo con 4 puntos detrás del Fluminense, que derrotó en Río al Zamora por 1-0 y quedó cómodamente con 9 unidades en lo más alto del grupo 4.