Tremendo, inolvidable. Boca e Independiente nos regalaron el mejor partido del fútbol argentino en mucho tiempo. El vencedor fue el Rojo, que con su victoria por 5 a 4 en la Bombonera, volvió a calzarse la pilcha de verdugo como aquella vez en la era de Carlos Bianchi, y terminó con el invicto de 33 partidos con un triplete del Tecla Farías.
El conjunto de Cristian Díaz salió con todo, y a los seis minutos ya daba el batacazo y se ponía 2 a 0. Primero con una avivada de Vidal antes del minuto de juego, luego de un error defensivo de Boca, y luego con un gran tiro libre del Malevo Ferreyra, que contó con la colaboración de Agustín Orión. Rápidamente el clásico de vestía de rojo y el invicto y la valla invicta llegaban a su fin.

Pero Boca consiguió acortar diferencias con un cabezazo de Roncaglia, y cuando parecía que volvía a levantarse, apareció el Tecla Farías para tumbarlo nuevamente con un cabezazo tras un anticipo a Caruzzo, y así poner el 3-1 para sorpresa de todos. Sobre el final del complemento, Riquelme bajó una pelota en el área de manera fantástica y sobre las piernas del juvenil arquero Rodríguez, puso el 2-3 para insertar nuevamente a Boca en el partido.
Para el inicio del segundo tiempo, Cristian Chávez ingresaba por el lesionado Caruzzo, y así Sánchez Miño pasaba al lateral izquierdo para que el Pochi se ubique como volante por ese sector. Boca ganaba en fútbol y Riquelme encontraba el socio ideal para continuar con la levantada del equipo. A los 12 minutos llegaría el empate de la mano de Roncaglia, que le robó el gol a Silva en la puerta del arco, y todo parecía indicar que la victoria estaba al caer para los dirigidos por Julio César Falcioni.

Un Riquelme en gran nivel, puso un pase fantástico para la subida de Sánchez Miño, quién le puso un centro a la cabeza de Ledesma para que el volante ponga el merecido 4-3 a favor del Xeneize. De 0-2 y 1-3 a este 4-3, Boca se encaminaba al triunfo en un partido emocionante y todo parecía cerrado en la Bombonera. Independiente no lo atabaca, y el local desperdiciaba algunas posibilidades para cerrar el encuentro.
Pero la historia del partido tenía un capítulo más, el capítulo del Tecla Farías. En solo cuatro minutos, el delantero del Rojo se encargó de dar vuelta la historia y terminar con el invicto del Xeneize. Primero apareció con un cabezazo tras un excelente centro de Ferreyra y un cabezazo previo de Tuzzio, y luego llegaría lo mejor. Corrida del Tecla, un cruce desesperado y con error de Schiavi, y definición de luxe del ex River que la picó sobre la salida de Orión para cambiar una trama que parecía cerrada a favor de Boca.

Luego no hubo tiempo para más. El marcador fue de los dos, ambos lo merecieron y ambos cometieron errores defensivos que le costaron caro. Los dos tuvieron la virtud de no resignarse jamás y nos regalaron un partido que sin dudas será inolvidable. Finalmente la suerte estuvo del lado de Independiente, que tuvo en el Tecla Farías al villano de la Boca…



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