Más allá de la tranquila victoria de Boca por 3-1 frente a Rafaela, con el doblete de Nicolás Blandi y el gran gol de Cristian “Pochi” Chávez, el otro gran ganador de la tarde en La Bombonera fue el terror.
En la tribuna de siempre, la que da a Casa Amarilla, la Doce que lidera Mauro Martín. La “Oficial” la que ocupa ese espacio desde hace años. Cruzando el césped, en la segunda bandeja de la tribuna que da al Riachuelo, la Doce…pero la de Rafa Di Zeo. “La banda del abuelo“, como su autoproclamaron. De terror.
¿Quien fue el cráneo que dejó entrar a los muchachos de Rafa Di Zeo? Nadie, rompieron molinetes y también destrozaron cámaras de seguridad. Eso sí, antes Jorge Amor Ameal le había devuelto el carnet al Rafa y así había dado vía libre para un desembarco que se venía anunciando hace rato.

En ocasión del amistoso Boca-Estudiantes que se jugó en Catamarca, la gente de Di Zeo emboscó a los de Mauro Martín. No iban todos, apenas unos cuantos. Un oficial de Patricios, que toca la trompeta en la Doce, fue herido en el pecho. Para la vuelta de Catamarca, se volvieron a amenazar, pero nada pasó. Esta semana, Rafael Di Zeo anunció que volvía a la Bombonera. Sí, como si del regreso de Juan Román Riquelme se tratara. El cuadro que se vio hoy en La Boca fue tan incoherente como hilarante.
De un lado, los “oficiales”, que desplegaron el telón de “Podrán imitarnos pero igualarnos jamás” y con una bandera que recordaba a Néstor Kirchner. Enfrente, estaban los de Rafa Di Zeo, con el trapo que recordaba a La banda del Abuelo, el viejo que reza simplemente “12” y con Mauricio Macri y Daniel Angelici en el playón del estadio. ¿Qué tiene que ver? Que la política se metió con fuerza en el seno de Boca.
La Cámpora y el Gobierno nacional apoyan a Jorge Amor Ameal. Macri, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, hacen lo propio con Daniel Angelici. La intención de la Casa Rosada es que José Beraldi y todos los que quieran ser presidentes de Boca se plieguen detrás de Ameal, hasta el propio Juan Román Riquelme salió a decir “Si gana Ameal cumpliré mi contrato, sino veremos”, en una actitud que varios hinchas de Boca repudiaron.
Lo peor, sin embargo, no fue eso. Lo peor es que ambos bandos ya tienen sus manos armadas. De un lado, Mauro Martín, del otro Rafael Di Zeo. Los hinchas de Boca y toda La Bombonera tomada como rehén de lo que ambos grupos de delincuentes osen hacer. Canciones distintas, guerras de telones, y amenazas verbales durante todo el partido. En el medio, Boca le ganó 3-1 a Rafaela y parece que se vuelta olímpica es cuestión de tiempo.
Esta vuelta, la que nadie quería, lamentablemente ya se consumó. Volvió Di Zeo y volvió con todo. La guerra tan temida es una realidad. Ojalá no hay nada que lamentar, pero varios tienen que explicar porque volvió, quien lo dejó y, sobre todo, con qué fin.



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