El Boca de Julio César Falcioni pisó fuerte en Mendoza, y ante un siempre complicado Godoy Cruz, consiguió una victoria por 2 a 1 que lo deja al borde del título. A tres fechas del final, se aseguró el primer puesto y con solo sumar un punto de los nueve que faltan, serán campeones.
Siempre es difícil para Boca enfrentar al Tomba, con quién sigue abajo en el historial, pero desde el comienzo del partido el Xeneize dejó bien en claro que su intención era llevarse los tres puntos para poder salir campeón la próxima jornada ante Banfield en la Bombonera. Por eso demostró porque mira a todos desde arriba, y porqué saca tanta diferencia sobre el resto, porque pese a las lesiones que tuvieron a maltraer al plantel, siempre el plan B funciono a la perfección para que su ausencia no se haga notar.

Esta tarde le tocó el turno a Cvitanich, porque luego de las lesiones de Viatri y Blandi, Falcioni necesitaba un 9 que aguante y sea el faro para todos sus compañeros en ataque. Y el delantero surgido en Banfield tuvo todo eso y más. A los 10 minutos aguanto un rechazo en el círculo central, Pochi Chávez tomó la pelota y aceleró para habilitar a Rivero, quién habilitó a Cvitanich para empujar el centro abajo del arco. Sí, bien de 9, como quiere el Emperador.
De ahí en más, Boca siguió creciendo en juego y en tenencia del balón, siempre sustentado en el gran partido de Somoza y Erviti en la mitad de la cancha, uno para hacerse dueño del centro del mediocampo, y el otro para relevar a Clemente ante cada trepada del lateral. Y a los 36 minutos iba a llegar la confirmación en el resultado del gran primer tiempo de Boca, y otra vez gracias a Cvitanich. El delantero bajó un pelotazo dentro del área rival, enganchó, y fue derribado por Sigali para que Pompei señale penal y posibilidad de revancha para el Flaco Schiavi. El capitán, que hace dos fechas había errado ante Vélez, le pegó fuerte al palo derecho de Torrico para poner un 2 a 0 más que merecido.

Para el segundo tiempo, Godoy Cruz intentó buscar el descuento con los ingresos de Cabrera y Cooper, y fue el encargado de dominar el juego pero sin inquietar el arco custodiado por Orión. Por el otro lado, Boca regulaba e intentaba golpear de contra para cerrar el partido. El partido parecía terminarse, pero sobre el final apareció Ariel Rojas para ponerle un poco de suspenso a la calurosa tarde mendocina. Un increíble bombazo del zurdo le destrozó el arco a un Orión que nada tuvo que hacer. A partir de ahí, el puntero reguló y mantuvo un triunfo, que sobre el final se complicó porque el Tomba apretaba y casi lo empata con un cabezazo de Caruso.
Boca dejó en claro que es el mejor equipo del semestre, con una firmeza línea por línea notable. Llegó a los 26 partidos invicto, y ya se aseguró el primer puesto del campeonato. Deberá sacar tan solo un punto de los próximos nueve para lograr su 24º campeonato local, y se puede dar el lujo de consagrarse antes de jugar ante Banfield, ya que si Tigre o Unión ( si mañana vence a Independiente también queda a nueve puntos) no suman de a tres, el equipo de Falcioni saldrá al terreno como campeón. Aunque los jugadores y el técnico no quieran decirlo, Boca se aseguró el primer puesto y seguramente será el merecido campeón del fútbol argentino.



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