Saber si un espacio es realmente accesible puede ser la diferencia entre disfrutar de una salida o tener que volverse a casa. Para Rocío Belén Scotto —quien convive con secuelas de paraparesia espástica, milita por la inclusión, conduce el podcast @haserdiferente.podcast y recientemente fue mamá por adopción de dos nenas— las barreras urbanas siempre fueron parte de su mapa cotidiano. Para Pedro González Chávez —un apasionado de la tecnología que desde chico desarmaba juguetes para entender cómo funcionaban y hoy continúa su formación en la UNLP— descubrir esa realidad al salir juntos por primera vez fue la chispa que lo cambió todo.

Así nació Nivelo, una plataforma web creada por estos dos desarrolladores de 36 años que transforma el código en una herramienta colaborativa para mapear lugares accesibles. En esta entrevista exclusiva con Rock And Ball, la dupla repasa el camino desde las aulas de la Escuela Da Vinci hasta el lanzamiento de su versión beta, compartiendo cómo ensamblaron sus distintas historias de vida, trabajos y desafíos personales para darle forma a una app donde cada reseña cuenta, demostrando que la verdadera inclusión se logra dándole voz a la comunidad.

Foto: gentileza de los entrevistados.
Prensa

RNB – ¿Cuándo y cómo se cruzaron sus caminos? ¿Se imaginaron hoy por hoy estar juntos en un proyecto como este?                                                                                                     

Nuestros caminos se cruzaron estudiando la misma carrera. En 2022 empezamos a estudiar la Tecnicatura Superior en Diseño y Programación Web en la Escuela Da Vinci. Por azar nos tocó hacer grupo juntos para una materia de primer año y, más temprano que tarde, nos dimos cuenta que éramos igual de detallistas y perfeccionistas, nunca nos conformamos con que las cosas estuvieran hechas y ya. Pedro tenía más experiencia y conocimiento en programación y yo, en diseño, así que se podría decir que desde un inicio nos empujamos el uno al otro a tratar de ser mejores, de superarnos y lo sostuvimos a lo largo de toda la carrera.    

Es una idea con la que siempre fantaseamos muchas veces. En esas interminables horas de estudio nos encontrábamos soñando despiertos y, creo, eso fue lo que nos dio el ánimo que necesitamos para completar la carrera en tiempo y forma. Porque cuando la carrera se torna cuesta arriba y los problemas del día a día se hacen cada vez más presentes, refugiarnos en la fantasía de que algún día Nivelo llegara a la gente nos daba ánimo para dedicarle un ratito más a nuestro proyecto final (eso y una lloradita y a seguir).                                                                         

RNB – En términos de limitaciones físicas, ambos se encuentran en lugares diferentes. ¿Eso influyó a la hora de unirse en términos colaborativos? ¿Cómo transcurre ese cruce de realidades dentro de su sociedad creativa?

La verdad es que no. Gracias a todo el auge de lo virtual que surgió después de la pandemia ya veníamos un poco en sintonía con no vernos físicamente. Eso sí, siempre con la cámara prendida, siempre viéndonos las caras, a veces, de felicidad, otras de inconformidad o de malestar. Pero siempre auténticos con lo que sentíamos y siempre charlando de todo.

Justamente ese cruce de realidades es lo que nos ayudó a abrir los ojos ante la problemática que quisimos abordar. A veces, simplemente no prestamos la suficiente atención a los que tenemos al lado. Para algunos, una rampa es solo eso, una rampa, sin preguntarnos si es accesible o no. Para otros, esa rampa puede significar un gran desafío o un gran acto de insensibilidad.

Pedro y Rocío. (Prensa)

RNB – ¿Qué es y cómo surge Nivelo? ¿Qué desafíos han tenido que atravesar desde esa etapa inicial hasta hoy?

Nivelo es una plataforma creada con un fin muy específico: que todos puedan dar su sincera opinión, contar su experiencia y que eso sirva para que otras personas puedan decidir y planificar sus salidas desde el punto de vista de alguien que transcurre su día a día de la misma manera que ellos. Nivelo surge de las dificultades que vivimos juntos la primera vez que nos conocimos. Para Rocío eso ya era algo habitual, para Pedro fue revelador, como si se diera cuenta de algo por primera vez. Ese día, un poco a modo de chiste y un poco no, surgió Nivelo. Sabíamos que en base a lo que vivimos ese día queríamos hacer algo, pero tardaríamos otros dos años en darle una forma, una entidad, una voz a nuestra idea.

Con relación a los desafíos, la facultad es la primera de ellas, porque no hay mucho tiempo para llevar adelante una idea cuando tenés una entrega tras otra. Pero eso, justamente, fue lo que nos unió mucho más; cada desafío académico nos permitió conocernos más y formar una relación más que sólida para lo que vendría después.

Una vez superada la etapa universitaria continuaron otros desafíos. Rocío llevó adelante un proceso proceso de adopción de sus dos hijas, en ese momento de 1 y 3 años, a eso se le sumó también el trabajo y las típicas dificultades del día a día. Por su parte, Pedro continuó estudiando y trabajando. 

RNB – ¿Para quiénes está pensada esta aplicación y cuándo creen que estará oficialmente operativa?

Inicialmente, Nivelo fue pensado para personas con discapacidad motriz, por lo cual en su versión actual apunta específicamente a características de accesibilidad física para personas con movilidad reducida.  Pero nos dimos cuenta que podemos llegar a muchas personas, personas ciegas, sordas, o con neurodivergencias, entre otras. Así que las próximas versiones irán incorporando elementos que faciliten la navegación, experiencia e información para personas con condiciones diversas. 

Queremos, también, mencionar que la idea es que a Nivelo también la utilicen personas que no tienen discapacidad, para que al detectar lugares que les parezcan cómodos y que tengan condiciones de accesibilidad también puedan cargarlos para que personas con alguna limitación también se animen a ir a conocer ese espacio. 

Actualmente nos encontramos en fase beta y esperamos abrir la app a todos para principios del próximo año. 

Nivelo.

RNB – Recientemente, hicieron el lanzamiento oficial, ¿cómo se sintieron al hacerlo? ¿Qué repercusión notan que tuvo y tiene Nivelo?

La verdad que nos sentimos muy entusiasmados y cómodos… ver que después de tantos años de trabajo las personas hablaban de Nivelo, se llevaban un folleto, se la descargaban y empezaban a usar fue, y es, muy reconfortante. También, lo sentimos como un gran desafío, porque abrirla de a poco al público, aunque sea en una fase inicial de testeo, implica una gran responsabilidad y abrirnos de a poco a espacios de difusión como este, que agradecemos un montón.

Con respecto a la repercusión, aunque todavía es muy pronto, las veces que la presentamos en público, promocionamos en redes o damos notas, la gente valida sin dudarlo la necesidad de una app que venga a dar respuesta a esta necesidad de intercambio de información entre las personas. Hay mucha información relevada, pero fragmentadam y Nivelo viene a posicionarse como el tan valorado “boca en boca” entre usuarios que compartan una misma o similar condición de movilidad. “Si él pudo, entonces yo también puedo ir y disfrutar de ese lugar”. Pero cuesta un poco que la gente comprenda lo que significa una beta cerrada y quizás eso desmotiva un poco su uso concreto.

Realmente, necesitamos que la gente la use y nos dé su devolución para poder mejorarla y ofrecer una versión abierta al público más estable y enriquecida.

RNB – El avance de la tecnología es vertiginoso, ¿Qué les gustaría que pasara con Nivelo en los próximos cinco años? ¿Cómo se imaginan el futuro de la aplicación?

Me encantaría que esté llena de usuarios compartiendo sus experiencias, subiendo nuevos lugares o dejando reseñas, interactuando entre ellos. Quiero que cada persona que forma esta comunidad sienta que tiene el poder para producir un cambio real. Porque los problemas de accesibilidad no se resuelven en un libro de quejas, se resuelven dándoles una identidad formada por cada una de las voces que la componen.

Con respecto a lo segundo, nos vemos llegando a todos lados, no solamente Buenos Aires. Otras provincias y por qué no a otros países. Si hay algo por lo que nos caracterizamos con Rocío es por ser grandes soñadores. Pero soñadores que no se quedan con el sueño sino que trabajan mucho por hacerlos realidad.  

Pedro y Rocío. (Prensa)

RNB – Por último, ¿Qué le dirían a aquellas personas que tienen ganas de contribuir para que este mundo sea más igualitario y amable con la diversidad que nos hace humanos?

Rocío – Les diría que mucho hablamos del modelo social de la discapacidad pero pocos levantamos la bandera y sabemos realmente cómo podemos contribuir. Nivelo se convierte en una herramienta concreta que todos tenemos al alcance de nuestra mano de forma gratuita para poder ayudar a que las condiciones mejoren; a que otras personas puedan habitar los espacios que nosotros ya hemos transitado, de una manera segura y amable. Toda contribución es valiosa, así sea la opinión del almacén de la esquina. Obviamente será una gota en el mar, pero si nivelo pudo ser el nexo para que la información llegue a la persona indicada y ésta se anime a salir de su casa independientemente de su condición, nuestra tarea está hecha.   

Pedro – El momento para contribuir es ahora. Cada vez que salís de tu casa, cada vez que te juntas con amigos a tomar un café o vas a alguna plaza a estar a solas con vos mismo. Mira a tu alrededor y pregúntate lo siguiente ¿Es este lugar realmente accesible? y dejanos tu opinión en nivelo. Para que otra persona no tenga que hacerse la misma pregunta.

La tecnología cobra sentido cuando sirve para cambiarle el día a día a alguien. En una ciudad que muchas veces le da la espalda a la accesibilidad, Nivelo aparece no desde la queja, sino desde la acción concreta y el laburo a pulmón. La propuesta de Pedro y Rocío es clara y nos apela a todos: empezar a mirar con otros ojos los lugares que frecuentamos diariamente. No hace falta tener una discapacidad para empatizar y sumar una reseña; basta con prestar atención y compartir la información para que otro pueda salir de su casa con la tranquilidad de saber con qué se va a encontrar.