A aproximadamente 83 kilométros de Bariloche se ubica Bahía Mansa, una parte ineludible del paisaje que tiene para ofrecer Villa La Angostura. Es una de las zonas del puerto de Villa La Angostura, que incluye Bahía Mansa y Bahía Brava, llamadas así por la acción del viento sobre ellas. Si hay viento, una se mantiene calma, la otra, se agita. Están separadas por un pedazo de tierra de la que, nada más y nada menos, empieza el camino que 12 kilómetros adentro desembarcará en el Bosque de Arrayanes, uno de los tesoros del Sur a los que se llega a pie, en bicicleta o en barco. El barco es la única opción que hay desde Bariloche.
Lo que también hay en Bahía Mansa es uno de los secretos mejor guardados del Rock Nacional. El Indio Solari editó junto a los Fundamentalistas del Aire Acondicionado el disco “Pajaritos Bravos Muchachitos”, su cuarto (y último) disco de estudio, en diciembre de 2013.
“Usé una foto que había sacado Virginia en el sur, a orillas de un lago de La Angostura. Había un embarcadero viejo, un muelle. Mi hijo Bruno estaba en lo que a todas luces parecía un estado de inocencia, mirando esa maravilla por primera vez…Le puse un par de alas y me encantó”.
Con ese disco, realizó 4 recitales, el último de ellos en Olavarría, en 2017, en el Predio la Colmena. Fue la última aparición pública de Solari en un escenario. Dentro de ese disco, que además incluyó la única canción que un Solari solista grabó con los músicos de Los Redondos (a excepción de Skay), existe una tapa llamativa. Se ve una persona con un sombrero, alas, y una estructura no muy definida. Podría ser una obra conceptual del Solari artista, pero no.
Esa estructura existe y está, precisamente, en Bahía Mansa. ¿Qué es? Se trata de una estructura que sirve para los muchos barcos y botes que salen de allí amarren o se ayuden para amarrar antes de llegar a la costa. Solari además, agregó a su propio hijo. Sí, la figura que se ve mirando la estructura es, en realidad, Bruno Solari. Así lo marcó el propio artista en quizás la única vez que habló de esta tapa del disco.
“Ya venía con la idea de los pájaros. Usé una foto que había sacado Virginia en el sur, a orillas de un lago de La Angostura. Había un embarcadero viejo, un muelle. Mi hijo Bruno estaba en lo que a todas luces parecía un estado de inocencia, mirando esa maravilla por primera vez…Le puse un par de alas y me encantó. Pero necesitaba despojar la imagen de esos colores tan vividos del sur. Había que agrisarla, que darle un toque más inquietante”, dijo el Indio sobre esa tapa. No queda claro si él también estaba allí, pero nos gusta pensar que sí.

En algo hay que darle la derecha a Solari. La imagen tiene, por sí misma, imágenes vivas, colores fuertes y la imponencia de la naturaleza que te aplasta por completo. En estas fotos que acompañan esta nota se ve el entorno natural dónde se encuentra dicha estructura que sirve como tapa para el cuarto disco de “Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado”.
Lo bueno que tiene para aquellos ricoteros que quieran pararse frente a ese lugar es que es de fácil acceso. Una vez llegados a Villa La Angostura, se puede ir incluso hasta a pie, después de una caminata de algunos minutos, yendo derecho por el Boulevard Nahuel Huapi. Ahí encontrarán el puerto, ambas Bahías, el inicio del trekking al Bosque de Arrayanes y podrán presenciar, con la misma inocencia que Bruno, la imagen que inspiró a Solari. Vayan, después nos agradecen.













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