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Un tanque en Mendoza

El Morro Garcia es una de las grandes apariciones del torneo. Es el goleador de Godoy Cruz, la sorpresa del campeonato. Con un físico que no parece de jugador de élite, arrolla a los defensores a pura potencia y técnica. Junto a Jaime Ayoví son la mejor delantera del momento y el temor de los arqueros rivales.

Godoy Cruz es un equipo que suele tener buenas propuestas de juego sin futbolistas de renombre. Al contrario, pone en el mapa futbolístico argentino a jugadores olvidados o ignotos, con técnicos sin recorrido y que terminan llegando a clubes grandes (Cocca, Asad, Almirón). El caso más emblemático de los últimos tiempos es el de Carlos Sánchez, quien llegó casi de casualidad desde Uruguay y terminó siendo la figura del River campeón de la Copa Libertadores. También “revivió” en su momento a Federico Higuaín, Donda, Víctor Figueroa, Grimi; puso el nombre de Castellani en la órbita de Boca y a David Ramírez en Vélez.

511743El Tomba encuentra en Uruguay una fuente de recursos que la mayoría ignoran. Al caso del Pato Sánchez se le suman el de Jorge Cúrbelo y Washington Camacho. Ahora, de la mano de Sebastián Méndez, incorporó a Santiago Damián García Correa, proveniente de River Plate de Montevideo. Más conocido como “El Morro”, apodo que lo distingue del resto.

Con una forma física particular, extraña para un futbolista, es la gran sorpresa de Godoy Cruz, el equipo revelación del Torneo Transición. Con siete goles en nueve partidos, es uno de los máximos artilleros del campeonato (uno menos que Fabián Bordagaray). Junto a Jaime Ayoví conforman una dupla que provoca mucho miedo. Ambos poseen mucha técnica y potencia, la Yoya es más elegante con la pelota, pero el Morro es más práctico. Entre los dos hicieron 13 de los 18 tantos del Tomba.

De la mano de ambos –y con un equipo muy sólido en las líneas- Godoy Cruz disfruta de ser el mejor de su zona. Una zona que se preveía muy difícil para los mendocinos con la presencia de River, San Lorenzo, Independiente y Rosario Central. Sin embargo, con un fútbol de alto nivel, el Tomba demuele a los rivales a puro toque y circulación.

García es el tipo goleador. Si la pelota está suelta en el área, probablemente él esté ahí para empujarla. Los goles que le convirtió a Banfield y Patronato son una clara muestra de eso. Tampoco perdona los errores defensivos, como hizo ante Olimpo e Independiente. Sin embargo, el Morro no es solo un artillero eficaz. También tiene un panorama que lo favorece para leer bien el juego y asistir a sus compañeros.

Fuerte para aguantar de espaldas y letal frente al arco, una de sus mayores virtudes es el pivoteo de primera al borde del área, una maniobra casi sistemática del equipo de Méndez. El Morro García es la gran figura del Godoy Cruz que apunta a ser campeón por primera vez en su historia.

¿Cómo llegó a Mendoza?

52182f3a3a077De 25 años, oriundo de la capital uruguaya, surgió de Nacional donde debutó con solo 17 años en el torneo de 2008/09 que finalmente ganó el Bolso (él jugó 29 partidos y convirtió nueve goles). En ese club también obtuvo el título de la temporada 2010/11, campeonato en el que se consagró goleador con 23 tantos en 27 encuentros. Además, se destacó por hacer goles importantes: en finales le convirtió a Danubio, Defensor Sporting y Peñarol –al Carbonero le hizo seis en total-.

Luego fue transferido al Atlético Paranaense –el pase más caro del club brasilero-, pero no pudo hacer pie. Su única experiencia europea fue en el Kasimpasa turco, donde sólo jugó tres partidos. Retornó a Nacional en 2013, pero tampoco encontró su mejor nivel. En 2014 llegó a River de Montevideo, donde resurgió: fue goleador del Apertura 2015 –diez tantos en 12 PJ-. En “La Dársena” en total convirtió 14 en 34 PJ. De ahí, el Gallego Méndez le puso el ojo y lo pidió como prioridad para Godoy Cruz.