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Volver al Pasado (VIII): La tarde que mataron a Emanuel Álvarez (Clausura 2008)

Por Fernando Tustanovsky

A Marcelo Javier Aliandre lo condenaron a 15 años de prisión por haber sido considerado culpable del asesinato de Emmanuel Álvarez ocurrido el 15 de marzo de 2008.

La crónica de lo acontecido hace 4 años dice que esa tarde de sol tenían que enfrentarse en el Nuevo Gasómetro por la 6ta fecha del Clausura 2008, San Lorenzo y Vélez. Digo “tenían” porque en realidad no pudieron hacerlo, o por lo menos, el “show” tuvo que demorarse 1 mes. Ganó San Lorenzo1 a0 con gol de Bottinelli.

Esa tarde de marzo, de “clásico moderno”, Emmanuel no pudo llegar a la tribuna visitante. “Alguien”, decidió ir a la cancha con un revólver, esperar a que pase la caravana de 40 micros visitantes que iba para el Bajo Flores, apuntar a los últimos 3 vehículos y disparar…

[caption id="attachment_47210" align="aligncenter" width="650" caption="Emanuel murió víctima de un balazo. Esa tarde la locura se apoderó del fútbol, una vez más."][/caption]

Increíblemente e inexplicablemente, disparó…y varias veces. Y disparó contra personas. Y el que disparaba no sabía quienes eran esas personas, pero sí sabía que allí había personas. Y mató a una de ellas. Y ya no entiendo más nada…

Emmanuel Alvarez tenía 21 años cuando recibió el tiro. Sus amigos desesperados lo bajaron del micro, lo acostaron en la vereda y como no le salía mucha sangre pensaron que no se moría. Llamaron ala ambulancia. Otrosbuscaban a los agresores, un auto que iba con la caravana persiguió a un Duna Blanco pero no lo alcanzó. Emmanuel gritaba. Gritaba que le ardía, sus amigos intentaban calmarlo. Era tanta la angustia que algunos pensaron que si gritaba esto presuponía que no estaría tan grave…

Cuando llegó al hospital Piñero se murió. Y cuando se murió Emmanuel nos morimos un poco todos los que vamos a la cancha cada fin de semana. Aunque no nos tocó. Papás, hijos, mujeres, abuelos. Hinchas del fútbol, todos los que alentamos, sufrimos y disfrutamos de esta bendita pasión.

Un socio de Vélez. Un socio menos del fútbol, de nuestro querido fútbol. Otra tarde para quedarse mudo frente al espejo y preguntarnos “a dónde carajo nos estamos yendo?”.

Paradójicamente en la cancha había un clima tranquilo. Los equipos en el campo de juego esperaban por el pitazo inicial de Héctor Baldassi y de pronto esa calma se enrareció. Empezaron a llegar las primeras noticias a la tribuna de Velez. “Nos mataron a uno!” empezó a correr el rumor. Y del rumor se pasó al griterío y del griterío al descontrol. Algunos barras rompían el alambrado con el fin de que no comience el partido. Hinchas congelados por la conmoción, impotentes, sin saber que pasaba, sin saber que hacer. El espanto en la cabeza de todos.

Partido suspendido. Otra vez.

Una vez mas perdimos por goleada contra la locura y supongo que contra nosotros mismos.

El domingo se vuelven a enfrentar, sin Emmanuel, con los escalones del Nuevo Gasómetro completos pero en lugar de hinchas, llenos de vergüenza y de memoria. Eso espero.

Por Fernando Tustanovsky

A Marcelo Javier Aliandre lo condenaron a 15 años de prisión por haber sido considerado culpable del asesinato de Emmanuel Álvarez ocurrido el 15 de marzo de 2008.

La crónica de lo acontecido hace 4 años dice que esa tarde de sol tenían que enfrentarse en el Nuevo Gasómetro por la 6ta fecha del Clausura 2008, San Lorenzo y Vélez. Digo “tenían” porque en realidad no pudieron hacerlo, o por lo menos, el “show” tuvo que demorarse 1 mes. Ganó San Lorenzo1 a0 con gol de Bottinelli.

Esa tarde de marzo, de “clásico moderno”, Emmanuel no pudo llegar a la tribuna visitante. “Alguien”, decidió ir a la cancha con un revólver, esperar a que pase la caravana de 40 micros visitantes que iba para el Bajo Flores, apuntar a los últimos 3 vehículos y disparar…

Emanuel murió víctima de un balazo. Esa tarde la locura se apoderó del fútbol, una vez más.

Increíblemente e inexplicablemente, disparó…y varias veces. Y disparó contra personas. Y el que disparaba no sabía quienes eran esas personas, pero sí sabía que allí había personas. Y mató a una de ellas. Y ya no entiendo más nada…

Emmanuel Alvarez tenía 21 años cuando recibió el tiro. Sus amigos desesperados lo bajaron del micro, lo acostaron en la vereda y como no le salía mucha sangre pensaron que no se moría. Llamaron ala ambulancia. Otrosbuscaban a los agresores, un auto que iba con la caravana persiguió a un Duna Blanco pero no lo alcanzó. Emmanuel gritaba. Gritaba que le ardía, sus amigos intentaban calmarlo. Era tanta la angustia que algunos pensaron que si gritaba esto presuponía que no estaría tan grave…

Cuando llegó al hospital Piñero se murió. Y cuando se murió Emmanuel nos morimos un poco todos los que vamos a la cancha cada fin de semana. Aunque no nos tocó. Papás, hijos, mujeres, abuelos. Hinchas del fútbol, todos los que alentamos, sufrimos y disfrutamos de esta bendita pasión.

Un socio de Vélez. Un socio menos del fútbol, de nuestro querido fútbol. Otra tarde para quedarse mudo frente al espejo y preguntarnos “a dónde carajo nos estamos yendo?”.

Paradójicamente en la cancha había un clima tranquilo. Los equipos en el campo de juego esperaban por el pitazo inicial de Héctor Baldassi y de pronto esa calma se enrareció. Empezaron a llegar las primeras noticias a la tribuna de Velez. “Nos mataron a uno!” empezó a correr el rumor. Y del rumor se pasó al griterío y del griterío al descontrol. Algunos barras rompían el alambrado con el fin de que no comience el partido. Hinchas congelados por la conmoción, impotentes, sin saber que pasaba, sin saber que hacer. El espanto en la cabeza de todos.

Partido suspendido. Otra vez.

Una vez mas perdimos por goleada contra la locura y supongo que contra nosotros mismos.

El domingo se vuelven a enfrentar, sin Emmanuel, con los escalones del Nuevo Gasómetro completos pero en lugar de hinchas, llenos de vergüenza y de memoria. Eso espero.