Era la última fecha del Clausura 2010. El River de Ángel Cappa llegaba entonadísimo, había derrotado a Godoy Cruz, como local, empató con el Pincha en Quilmes, le ganó a Vélez y había goleado a Racing. Llegaba, al Monumental, el Tigre de Ricardo Caruso Lombardi.
Era la despedida de Marcelo Gallardo y el estadio se había vestido como en sus mejores días. Con nuevas ilusiones, el Monumental lució colmado, banderas, bengalas, aliento y mucho frío. El ciclo Ángel Cappa había traído nuevas brisas ¿Cómo iba a ser Tigre un problema?

¡Qué equivocado estaba el mundillo de la pelota! Ese Tigre, esos once que Caruso tiró a la cancha le propinaron a River la peor goleada de su historia en condición de local. Caruso hizo gala de un planteo que supo como maniatar al River de Angelito y lo destrozó, lo hizo trizas y lo humilló ante su gente.
Los once del Matador ese día fueron: Ardente; San Román (pertenecía a River), Pablo Fontanello, Chiqui Pérez (jugó para Belgrano la promoción), Arruabarrena (Sí, el DT de Tigre hoy); Fondacaro, Pasini, Castaño, Ramiro Leone; Luna, Lázzaro. Con esos once, Tigre marcó cinco ¡sí, Cinco! Goles en 45’. El Monumental asistía, conmovido, a un “peludo” de aquellos.

Tigre hizo goles de todos los colores. Incluso autores insólitos, como San Román que clavó un fierrazo épico. El primero lo hizo Pérez, el segundo fue el mencionado de San Román, Fontanello anotó el tercero, Mariano Pasini y otro golazo y ya cuando River estaba aturdidísimo, Leandro Lazzaro firmó el quinteto o la Manita, como dicen en España.

Ese día sí Caruso podría haber criticado a Messi, porque en esos 45’ “su” Tigre pareció el Barcelona. Y lo sufrió River. No es de ahora, Caruso Lombardi siempre supo como jugarle a la Banda Roja y esa noche fue el súmmum.
Descontó Rogelio Gabriel Funes Mori, a los pocos minutos del sgeundo tiempo, pero el Matador ya había hecho la historia. Fue 5-1 y Cappa no lo puso ni un minuto a Marcelo Gallardo. “No era el momento”, indicó el DT luego.

Fue el comienzo del fin para el DT, el último partido de Daniel Vega en el Monumetal, ya que luego de ese partido no volvió a atajar. Al siguiente campeonato, River se tomó revancha, fue 1-0 con gol de Funes Mori a los 47 del ST. Sirvió, pero no fue, ni por asomo una paliza similar a la que el Millonario sufrió esa gélida noche.
Caruso y todo Quilmes sueñan con el Replay, cuando el Cervecero enfrente al Millonario este sábado, desde las 17. Del lado Millonario, exclaman Vade-Retro. ¿Cuál historia pesará más? Lo concreto es que para Caruso Lombardi, prócer de las declaraciones rimbombantes y capaz de criticar a Messi con toda soltura, enfrentar a River nunca fue un partido más. El sábado tampoco, claro.
El video de aquella mágica noche de los Caruso’s Boys



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