En el regreso de Boca a la Copa Libertadores luego de casi 3 años, el conjunto de Falcioni se trajo un pobre empate ante el débil Zamora de Venezuela. Fue 0-0 y al equipo argentino se le escaparon dos puntos en el inicio del Grupo 4, donde lidera Fluminense, que derrotó a Arsenal.
La expectativa generada por el arranque de Boca en la Libertadores quedó en pura ilusión; el Xeneize mostro falta de recursos ofensivos para quebrar la defensa del Zamora, careció de chances de gol, y Riquelme no tuvo profundidad en ningún ataque. Boca tuvo el arma durante todo el partido, pero nunca supo qué hacer con ella. Dominó el control de la pelota con calma y tranquilidad pero le costó demasiado lograr inquietar el arco visitante. Un cabezazo del debutante Santiago Silva que se estrelló en el palo fue la única clara para los dirigidos por Julio César Falcioni.

Antes del inicio del encuentro, los planes del entrenador Xeneize tuvieron un traspié. Clemente Rodríguez sufrió una molestia cuando realizaba la entrada en calor y en su lugar debió ingresar Franco Sosa –quien no iba a formar parte del banco de suplentes-, pasando Roncaglia al lateral izquierdo.
Boca perdía las clásicas subidas de Clemente por izquierda, y sin tener a Mouche en el ataque para lograr desequilibrio, el frente sufría y los centros a Silva y Cvitanich parecían ser la única chance de desnivelar. Durante todo el primer tiempo Boca fue el dominador. Controló la pelota desde la rápida recuperación de los volantes y tuvo una buena circulación de juego. Pero fue muy horizontal y le falto dinámica en tres cuartos de cancha hacia adelante para derribar la numerosa defensa del Zamora, replegada en línea al borde del área.
Una remate de Silva fue lo más claro en la primera mitad. Pases entre Riquelme y Erviti cerca del área rival, pase de Román hacia un Rivero que la dejó pasar para que quede solo el Pelado, que remató casi cayéndose y desperdició la única oportunidad de su equipo.

El segundo tiempo tuvo la misma tónica: Boca dominando la pelota pero sin sorpresa para lograr la victoria. Falcioni decidió hacer ingresar a Mouche en lugar de Cvitanich, a Chávez por Rivero y a Ledesma por Erviti; cambios ofensivos buscando algo más de velocidad e inventiva en el ataque. Recién a los 44 minutos de la segunda mitad, llegó la más clara del partido y otra vez tuvo a Santiago Silva como protagonista. Centro del Pochi Chávez desde la derecha, y cabezazo del delantero que se dirigió al palo cuando ya corría para gritarlo.
Boca, sin hacer un partido desgastante, se trae un punto en un partido que siempre controló, pero la sensación es que perdió dos por no saber cómo quebrar la defensa del débil Zamora. Ahora, Boca será rival de Fluminense el 7 de Marzo en la Bombonera.



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