En el partido que cerraba la fecha, Boca y Lanús igualaron 2-2 en la Bombonera, un resultado que dejó con un sabor amargo a los dirigidos por Julio César Falcioni, ya que ganaban 2-0 y quedaba solo en lo más alto del Clausura. Pero, una vez más, los errores defensivos volvieron a aparecer, y el Granate los aprovechó para igualar el encuentro y dejar que Estudiantes se transforme en el nuevo líder del certamen.
En un primer tiempo que fue de menor a mayor, Lanús logró disputarle el control de la pelota en mitad de la cancha a Boca, pero ninguno podía llegar con claridad. Una claridad que sí aparecía cuando entraba en contacto con el balón Riquelme. El enganche Xeneize comenzó a encontrar espacios a las espaldas del doble cinco compuesto por Fritzler y Pizarro, y en un gran nivel, comenzó a manejar los hilos de su equipo. A partir de la circulación de pelota de Román, Boca era superior a su rival y en los últimos minutos de la primera mitad conseguía impactar esa diferencia en el resultado.

Lo mejor del primer tiempo llegaría en los tres minutos finales. Riquelme eludió a Pizarro llegando al área, y remató de media distancia generando el esfuerzo de Marchesín para mandar la pelota al córner. De ese tiro de esquina, Mouche tocó rápido con Román, éste se la devolvió al delantero, quién ensayó un centro que terminó metiéndose por el segundo palo para poner el 1-0. Dos minutos más tarde, Silva le devolvió a Riquelme una pared de taco, y tras un rebote de un disparo de Mouche, apareció nuevamente Román para poner el segundo gol poniéndola al lado del arquero de Lanús,
Pero cuando parecía que Boca se iba al descanso con una ventaja cómoda, volvieron a aparecer los problemas defensivos del equipo de Falcioni. A los 42 minutos, solo un minuto después del gol de Riquelme, Araujo disparo un centro cruzado que encontró a un solitario Pavone por el fondo, y con un cabezazo puso el 1-2 para darle esperanza al Granate y para dejar en evidencia que Boca ya no es ese equipo sólido que supo ser campeón en el Apertura pasado. Sobre el final, Camoranesi manejó una contra y habilitó a Valeri, pero el volante definió al cuerpo de Orión y así llegaba el final del primer tiempo.

El segundo tiempo comenzó de manera frenética, con Boca yendo por más y con Lanús buscando el empate. Y en ese pasaje, el que consiguió prevalecer fue el equipo de Schurrer. A los nueve minutos, Orión salió mal en un córner, Insaurralde perdió la marca, y Goltz cabeceó solo para igualar el encuentro.
Ahí Boca comenzó a jugar nervioso y de a poco fue perdiendo la cabeza. Un reflejo fue lo que pasó después con la expulsión de Clemente por protestarle de más a Pezzotta. Lanús, algo tibio, atacó y pudo liquidarlo, pero no tuvo la suficiente decisión para llevarse la victoria de la Bombonera.

A Boca se lo notaba bastante cansado, Riquelme ya no pesaba en el juego y Silva –continúa sin convertir- estaba muy solo arriba tras la salida de Mouche en lugar de Chávez. El empate fue cayendo bien, por más de esa sensación de que tenía todo para ganar por la ventaja de dos goles.
El conjunto de Falcioni estuvo en la punta por unos minutos, pero Lanús supo pulverizar la solidez defensiva del campeón y lo bajó de un hondazo para cederle la punta a Estudiantes. El domingo que viene (luego de enfrentar a Arsenal por Copa Libertadores el jueves) el Xeneize visitará al Pincha, para intentar treparse a lo más alto.



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