Ya pasó el primer obstáculo a vencer, la etapa de grupo fue superada y los Pumas llegaron a cuartos gracias al sacrificio colectivo. Si bien en la previa se hacían números, la esperanza de no enfrentar a los All Blacks en cuartos vivió hasta el partido de Inglaterra frente a Escocia. Con el resultado puesto los argentinos debían salir ante Georgia para conseguir el segundo lugar.

El partido terminó y se ganó. No hay tiempo para disfrutar, Nueva Zelanda siempre es el máximo candidato y hoy más que nunca. La prueba no es imposible, en el 2007 cuando nadie apostaba nada por el equipo se le ganó al local y los jugadores se trajeron un tercer puesto que nos lleno de orgullo al vencer a Francia.
Hoy la realidad es otra, ya nadie los mira de reojo, hoy Los Pumas se han convertido en un equipo al que se lo respeta, es la tercera vez que disputan los cuartos de final y la segunda de manera consecutiva, la incorporación al cuatro naciones no es regalada, sino meritoria. Respeto que se materializará el año que viene cuando Los Pumas inauguren el “Four Nations”, ex “Tri Nations” y se midan, año a año, con Nueva Zelanda, Sudáfrica y Australia. El G-3 del Rugby Mundial.
En el último encuentro ante Georgia el punto mas alto del equipo fue el scrum, los penales obtenidos salieron de esta jugada si bien en lo colectivo hubo falencias, supieron explotar al máximo lo que siempre fue su jugada más fuerte y así transformar las jugadas de la formación fija en puntos.
Lo físico va a ser fundamental como en el resto de los partidos, los All Blacks son un equipo fuerte y prolijo. Uno de los puntos que hay a favor es la baja de Dan Carter, el mejor apertura del mundo y el mejor de ellos. Sufrió una lesión en el aductor y no estará en el partido por los cuartos. Su reemplazante será Colin Slade . De todas formas el equipo no se apoya en un sólo jugador y eso hace que el próximo partido sea el más duro de afrontar.
Por el lado de los argentinos Marcelo Bosh fue uno de los jugadores en hablar con la prensa: “Vamos a jugar el partido de nuestras vidas. La única posibilidad que tenemos es que los quince que entren a jugar hagan un buen partido, tanto individual como colectivamente. Tenemos que hacer la menor cantidad de errores posibles y aprovechar las oportunidades que tengamos, que calculo que no serán muchas. Hay que aprovecharlas al ciento por ciento y marcar puntos. Esperemos que Nueva Zelanda no esté en un buen día”
Los Pumas ya entrenan en Auckland con la cabeza en el domingo. Los trabajos seguirán hasta el partido, buscando llegar lo más cerca posible a la perfección. Es lo que necesitarán para vencer a los mejores del mundo.



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