Por Lucas Lammardo (Productor de Tercer Arco)
Todos hablaban de River, las criticas y los rumores no paraban de sonar por los pasillos del Monumental. Había fantasmas, miedos y dudas sobre el equipo y el funcionamiento de Matías Almeyda como DT del millo. Pero un día cambió el rumbo, y las miradas periodísticas cruzaron de vereda para encasillarse en el mundo Boca.

Después del partido por la Copa Libertadores en Venezuela, volvió la polémica en el vestuario xeneize, otra vez la misma historia: Riquelme vs Todo director técnico que no juegue como quiere el 10, en este caso, Julio Cesar Falcioni. No voy a entrar en detalles en lo que pasó, ya está, se sabe que la interna viene desde hace tiempo. Venezuela fue la mecha de una bomba que terminó en explotar, que hasta el momento corría en silencio.
No queda mucho por decir sobre este punto del conflicto. Ahora solo queda por especular cuando y hasta cuanto podrá aguantar el actual DT de Boca en su posición. Está claro que Riquelme es quien domina el fútbol en el club, tiene el apoyo de los hinchas y de los dirigentes. Siempre lo tuvo y lo tendrá, porque es el máximo ídolo de Boca Juniors. ¿Qué quiero decir? Que si el capitán quiere, Falcioni no tiene más cabida en el club de la Rivera. Así de sencillo. No será la primera ni la última vez que un jugador con tanto peso, tiene más poder que un técnico ganador.
Todo parece ser que los ánimos de los clubes más grandes de la Argentina están un más tranquilos por estos días, por lo menos así muestra la prensa, pero todos sabemos que dentro de poco la historieta puede cambiar. Los conflictos están marcados: River tiene un grupo unido que apoya a muerte a Matías Almeyda, pero el juego y los resultados meten miedo. En cambio Boca, que en resultados no tiene drama, sus jugadores no lo quieren a su DT. Comienza un fin de semana de muchisima repercusión, todo puede andar bien, o todo puede andar muy mal. Por una u otra razón, River y Boca están en alerta, habrá que ver quien la enciende primero.



Comentarios