Llueve. Llueve en Buenos Aires. Casi como un guiño del destino, ese que parece, ahora sí, cobrarse la lluvia que se ahorró aquel 8 de Octubre, cuando 130 mil hinchas de River le ofrendaron al mundo “La Bandera Más Larga del Mundo“. Y está bien que se la cobre, eh. Las deudas no son buenas, en ningún contexto y en ningún lado.
Apenas 12 mil de esas 130 mil son las que, a lo largo de 62′ se emocionarán, gritarán, festejarán y hasta llorarán mientras cada una de las cinco pantallas gigantes -una central más grande y cuatro para los costados- devuelvan “Esos Colores que Llevás”, la primera película de un club de fútbol en Argentina y que, oh casualidad, tiene imágenes de todo, menos de un partido de fútbol. Ni una, eh. Habla sobre la pasión y el sentimiento, no sobre la pelota y el césped. Porque aunque parezca, muchas veces, no tienen nada pero nada que ver.
En el VIP del Luna Park se mezclan la belleza y sensualidad de Mica Breque -fanática del Millo, ex de Andrelo para más datos- con la idolatría y el aura que envuelve al Beto Alonso, el mismo que en la película le dirá a todo el pueblo riverplatense: “Quiero que me velen acá”, en referencia al Monumental y arrancará aplausos sostenidos y ovación. Los mismos que se llevan Enzo, el Burrito, Amadeo, el León de Azul y hasta Morita. ¿Nombres? No hace falta. Están claros. La gente los legitimiza en cada aplauso.
Cuando la orden llega para abandonar el VIP, luego de saludar a colegas, comer y tomar -por supuesto- y de hacer las notas de rigor, con Rock ‘N Ball nos vamos adentrando en las entrañas del Palacio de los Deportes y, al salir al claro, lo que devuelve el estadio es conmovedor: “Señoreeeees, yo soy del Gallineroooo”. ¿Estamos en Núñez? No, pero parece. No entra un alma, la gente se para en los asientos, agita las remeras y las manos y hasta hay banderas flameando dentro el mítico recinto.
Se apaga la luz y Guillermo Lobo -el mismo que arengó a la masa aquel histórico 8 de Octubre- convoca a los hinchas a cantar contra Boca, con un “es para vos, es para vos…”, que desata un grito de pasión, que mucho tiene que ver con la cercanía del Superclásico, inamovible tema de tertulia en el VIP, mientras los sanguchitos iban y venían. “¿Cómo la ves para el domingo?”. Y ahí arrancaba el debate, mientras tres artistas pintaban ahí, en el momento, “Arte Vivo”. Sí, había de todo.
Por ahí anda Fede Peretti, el director de la película -que también charló con Rock ‘N Ball– azorado, atendiendo a los medios, sacándose fotos con Alonso y recibiendo el saludo y la gratificación de todo el que lo cruza. Fede sabe lo que es River, claro. Ahora, queda claro que la realidad lo superó para bien. Casi emocionado, cuando sube al escenario, termina su brevísimo speach con un “Aguante River, Carajo!!!”, que le pertenece al hincha que convive dentro del director de Cine, ese que fue “reprimido” el 8 de Octubre “porque había que ser profesional para hacer el laburo”, como nos contó. Ese laburo lo vieron 12 mil afortunados hoy, en dos funciones.
Hablan los socios, hablan los ídolos, hablan los hinchas, habla la pasión. Eso es “Esos Colores Que Llevás”, una película que está pensaba para tocar la fibra más íntima del sentimiento Riverplatense, ese que hasta supo hacerse fuerte en la peor época de su historia. No hay ni un dirigente en la película. Ni uno. Y eso también fue una decisión política. El no hacer política también es hacer política. Tal es así que la noche terminó con un “Passarella botón, Passarella botón” que dejó a flor de piel el rechazo a la actual CD.
Con el final de la película, aparecieron los papelitos. Las luces se encendieron y, una vez más, el Luna fue una sucursal del Monumental. Se cantó por River, claro y se pidió por una victoria ante Boca, el próximo domingo. No es para menos.
Tal fue el impacto de la película en el hincha que, entre los hinchas que se iban retirando del Luna, con el frío de la noche porteña pegando duro, se escuchó al pasar: “Tendrían que haber venido los jugadores, sentarse en primera fila y ver lo que significa River para todos nosotros, ¿no?”. Seguro que más de uno que estuvo en el Luna Park pensó lo mismo…
Escuchá la nota al Beto Alonso



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