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Resistió en ese maldito infierno de Estambul

El abundante 3 – 0 contra el Galatasaray en la ida de los cuartos de final de la Champions hacía suponer a los fanáticos del Real Madrid, y a los no tantos, que la serie estaba terminada. Ir a Estambul no era más que un trámite, un paseo turístico, en donde la mayor preocupación de los jugadores dirigidos por José Mourinho se suministraba en las compras de las tiendas de las calles turcas. Sin embargo, ésas solo fueron suposiciones, falacias: La Casa Blanca sufrió más de lo esperado. Perdió 3 - 2. Igualmente avanzó a semifinales. El estadio Ali Sami Yen, además de ser reconocido por su fastuosa infraesctructura, es famoso por algunas conjeturas: hay quienes dicen que tiene vida propia. No respira ni habla. Tampoco siente. Pero late. Lo hace latir su gente, los hinchas turcos, cuando su equipo juega de local. Es por eso que se lo conoce como “El infierno de Estambul”, porque latiendo, arde. 20130408dasdasftb_61 Si bien los números no tienen piernas con las que puedan marcar un gol, y manos para atajarlos, las estadísticas antes del partido eran más que favorables para los madrileños, que nunca habían ganado en territorio turco: desde que los goles de visitante valen doble, 415 eliminatorias europeas arrancaron con un 3 - 0 en la ida y sólo en 23 series (6%) hubo remontada. Además, la historia marcaba que en las 21 eliminatorias europeas en que el Real Madrid había conseguido una victoria por tres o más goles de diferencia en la ida, jamás había sido eliminado por el resultado del partido de vuelta. Una más: el Merengue llegaba al encuentro habiendo perdido solamente ocho partidos en la temporada. Ésas derrotas nunca habían sido por más de un gol de ventaja. El equipo español empezó ganando con un gol de Cristiano Ronaldo- lleva marcando consecutivamente en Champions desde hace seis partidos -, sin embargo no la pasó del todo bien los minutos siguientes hasta el pitazo final. Los tantos de Eboué, Wesley Sneijder y Didier Drogba le dieron a la serie una cuota de suspenso y adrenalina. Restaban 18 minutos para el final y si el Galatasaray marcaba dos goles más, el Madrid quedaba out de la competición. Toda esperanza del equipo local fue desvanecida en el minuto 92. Otra vez Ronaldo hizo de las suyas. Anotó un gol que cerró las escandalosas bocas turcas que gritaban en el estadio, y también la serie. Con este resultado, el conjunto blanco, al mando de Mourinho, facturó goles en sus 16 encuentros como visitante en Champions y lleva 22 partidos ganando consecutivamente en este certamen. Asimismo, el entrenador portugués nunca quedó eliminado en cuartos de final: Avanzó a semifinales con el Porto en 2004, con el Chelsea en 2005 y 2007, con el Inter en 2010 y con el Real Madrid en 2011, 2012 y 2013. El Real Madrid está en semifinales junto al Borussia Dortmund, que ganó un partido increíble y memorable, en donde los llantos de sus hinchas se transformaron en sonrisas en un final de cuento fantasioso. Ahora toca esperar por Barcelona – París Saint Germain y Juventus - Bayern Munich, encuentros de mañana. Hoy, el Merengue resistiendo en el infierno se acercó nuevamente a las puertas del cielo.

El abundante 3 – 0 contra el Galatasaray en la ida de los cuartos de final de la Champions hacía suponer a los fanáticos del Real Madrid, y a los no tantos, que la serie estaba terminada. Ir a Estambul no era más que un trámite, un paseo turístico, en donde la mayor preocupación de los jugadores dirigidos por José Mourinho se suministraba en las compras de las tiendas de las calles turcas. Sin embargo, ésas solo fueron suposiciones, falacias: La Casa Blanca sufrió más de lo esperado. Perdió 3 – 2. Igualmente avanzó a semifinales.

El estadio Ali Sami Yen, además de ser reconocido por su fastuosa infraesctructura, es famoso por algunas conjeturas: hay quienes dicen que tiene vida propia. No respira ni habla. Tampoco siente. Pero late. Lo hace latir su gente, los hinchas turcos, cuando su equipo juega de local. Es por eso que se lo conoce como “El infierno de Estambul”, porque latiendo, arde.

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Si bien los números no tienen piernas con las que puedan marcar un gol, y manos para atajarlos, las estadísticas antes del partido eran más que favorables para los madrileños, que nunca habían ganado en territorio turco: desde que los goles de visitante valen doble, 415 eliminatorias europeas arrancaron con un 3 – 0 en la ida y sólo en 23 series (6%) hubo remontada. Además, la historia marcaba que en las 21 eliminatorias europeas en que el Real Madrid había conseguido una victoria por tres o más goles de diferencia en la ida, jamás había sido eliminado por el resultado del partido de vuelta. Una más: el Merengue llegaba al encuentro habiendo perdido solamente ocho partidos en la temporada. Ésas derrotas nunca habían sido por más de un gol de ventaja.

El equipo español empezó ganando con un gol de Cristiano Ronaldo– lleva marcando consecutivamente en Champions desde hace seis partidos -, sin embargo no la pasó del todo bien los minutos siguientes hasta el pitazo final. Los tantos de Eboué, Wesley Sneijder y Didier Drogba le dieron a la serie una cuota de suspenso y adrenalina. Restaban 18 minutos para el final y si el Galatasaray marcaba dos goles más, el Madrid quedaba out de la competición. Toda esperanza del equipo local fue desvanecida en el minuto 92. Otra vez Ronaldo hizo de las suyas. Anotó un gol que cerró las escandalosas bocas turcas que gritaban en el estadio, y también la serie.

Con este resultado, el conjunto blanco, al mando de Mourinho, facturó goles en sus 16 encuentros como visitante en Champions y lleva 22 partidos ganando consecutivamente en este certamen. Asimismo, el entrenador portugués nunca quedó eliminado en cuartos de final: Avanzó a semifinales con el Porto en 2004, con el Chelsea en 2005 y 2007, con el Inter en 2010 y con el Real Madrid en 2011, 2012 y 2013.

El Real Madrid está en semifinales junto al Borussia Dortmund, que ganó un partido increíble y memorable, en donde los llantos de sus hinchas se transformaron en sonrisas en un final de cuento fantasioso. Ahora toca esperar por Barcelona – París Saint Germain y Juventus – Bayern Munich, encuentros de mañana. Hoy, el Merengue resistiendo en el infierno se acercó nuevamente a las puertas del cielo.