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¿Qué Passa acá, Matías?

Daniel Alberto Passarella se puso al frente y desactivó la bomba. Si bien hubo un posterior abrazo entre Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez a la vista de todos, lo cierto es que esos mismos jugadores, los máximos referentes del Millonario, se carejearon y se putearon feo.

Así como Daniel Angelici había asegurado ante los medios que quería que Boca fuera noticia por sus logros y no por las frases de su DT y de Juan Román Riquelme, Passarella, presente en un palco del Estadio Único, estuvo rápido de reflejos y, mientras emprendía el regreso de La Plata, prendió fuego su celular.

[caption id="attachment_43622" align="aligncenter" width="650" caption="Almeyda y su plantel, que lo apoyó. Igual, el DT se comió un llamadito del Kaiser."][/caption]

Según averiguó Rock 'N Ball, el Presidente de River llamó a Matías Almeyda, Leonardo Ponzio, Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez. ¿Tema? El incidente que había pasado, minutos antes, en el verde césped del Estadio Único.

Y aunque ante los micrófonos minimizaron todo, todos se sorprendieron de lo que pasói. Al parecer, en la semana, el delantero habría tenido un roce con otro compañero, Carlos Sánchez, algo que no trascendió, claro.

Este fue público, ante la vista de todos. Por eso, ambos jugadores recibieron un llamadito del Kaiser que les rogó que esto no volviera a suceder y se puso en el rol que le concierne, al frente de todos. El "diez" acepto el reto y entendió todo. Cavenaghi, en cambio, se mostró un poco más rebelde que su compinche. Sin embargo, ambos, rápidamente bajaron el tono de la disputa.

Almeyda escuchó el "reto" del Kaiser, que le pidió que esto "no volviera a suceder". El "Pelado" entendió que el presidente tenía razón claro. El único que recibió un mimo fue Leonardo Ponzio, por haber sido quien mejor leyó el momento y entender que tenía que llevar a Domínguez a abrazarse con Cavenaghi a la vista de todo el mundo, para bajar ahí mismo los decibeles.

Así las cosas, Passarella debió oficiar de "conciliador" entre ambos jugadores, retar a Almeyda y felicitar a Leo Ponzio, por haber cumplimentado un gran rol de mediador. A tod esto, River ganó, es líder y los jugadores mostraron un pleno apoyo a Matías Almeyda en la cancha y con gestos como el de Ocampos que corrió 25 metros para abrazarlo, luego de su golazo.

Más allá de eso, parece que la paz no es algo que se consiga fácil en Núñez. Ojo, el presidente, que recibió una estruendosa silbatina en el Estadio Único, en esta estuvo bien.

 

Daniel Alberto Passarella se puso al frente y desactivó la bomba. Si bien hubo un posterior abrazo entre Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez a la vista de todos, lo cierto es que esos mismos jugadores, los máximos referentes del Millonario, se carejearon y se putearon feo.

Así como Daniel Angelici había asegurado ante los medios que quería que Boca fuera noticia por sus logros y no por las frases de su DT y de Juan Román Riquelme, Passarella, presente en un palco del Estadio Único, estuvo rápido de reflejos y, mientras emprendía el regreso de La Plata, prendió fuego su celular.

Almeyda y su plantel, que lo apoyó. Igual, el DT se comió un llamadito del Kaiser.

Según averiguó Rock ‘N Ball, el Presidente de River llamó a Matías Almeyda, Leonardo Ponzio, Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez. ¿Tema? El incidente que había pasado, minutos antes, en el verde césped del Estadio Único.

Y aunque ante los micrófonos minimizaron todo, todos se sorprendieron de lo que pasói. Al parecer, en la semana, el delantero habría tenido un roce con otro compañero, Carlos Sánchez, algo que no trascendió, claro.

Este fue público, ante la vista de todos. Por eso, ambos jugadores recibieron un llamadito del Kaiser que les rogó que esto no volviera a suceder y se puso en el rol que le concierne, al frente de todos. El “diez” acepto el reto y entendió todo. Cavenaghi, en cambio, se mostró un poco más rebelde que su compinche. Sin embargo, ambos, rápidamente bajaron el tono de la disputa.

Almeyda escuchó el “reto” del Kaiser, que le pidió que esto “no volviera a suceder”. El “Pelado” entendió que el presidente tenía razón claro. El único que recibió un mimo fue Leonardo Ponzio, por haber sido quien mejor leyó el momento y entender que tenía que llevar a Domínguez a abrazarse con Cavenaghi a la vista de todo el mundo, para bajar ahí mismo los decibeles.

Así las cosas, Passarella debió oficiar de “conciliador” entre ambos jugadores, retar a Almeyda y felicitar a Leo Ponzio, por haber cumplimentado un gran rol de mediador. A tod esto, River ganó, es líder y los jugadores mostraron un pleno apoyo a Matías Almeyda en la cancha y con gestos como el de Ocampos que corrió 25 metros para abrazarlo, luego de su golazo.

Más allá de eso, parece que la paz no es algo que se consiga fácil en Núñez. Ojo, el presidente, que recibió una estruendosa silbatina en el Estadio Único, en esta estuvo bien.