
La patria metalera NO se hizo presente en el festival de la gaseosa cola y prefirió el sur de la ciudad, más precisamente Avellaneda, para ponerle el pecho al doble bombo del heavy metal.
Los legendarios e influyentes Judas Priest se presentaron en Argentina dentro de su gira “Epitaph World Tour” con un recital tremendo, en donde repasaron canciones de sus 37 años de carrera. Lamentablemente, como ellos mismos admitieron, el grupo liderado por el vocalista Rob Halford, se está despidiendo de los escenarios. Emoción, mucho fuego pirotécnico desde el escenario y toda la potencia del heavy metal.
Entre 30 y 35 mil personas entraron al hermoso estadio de Racing Club (que si no fuese por el acceso tipo embudo, sería un punto ideal para recitales masivos) para acudir a un evento de tachas, camperas de cuero y mucho olor a birra. Antes, los menos futboleros se sorprendían de la cercanía del Cilindro albiceleste con la -media- cancha de Independiente, mientras otros averiguaban “qué kiosquito vende escabio”. Todos abrigados como para combatir al frío domingo.
Más de dos horas de música ofrecieron los veteranos Judas Priest que cuentan también con Scott Travis en batería, Ian Hill en el bajo, y Glenn Tipton y Richie Faulkner (quien reemplazó a K.K Downing) en guitarras. Una buena idea de los muchachos fue presentar cada tema de su obra con la tapa del disco como escenografía. Así se sucedieron “Metal gods”, “Judas rising”, “Starbreaker”, “Victim of changes”, “Never satisfied”, “Night crawler”, “The sentinel”, “Blood red skies” y el más agitado de la noche “Breaking the law”, canción que el cantante no cantó: 1 de 2, o el micrófono se cagó o el frontman decidió q la gema sea coreada por (como diría TN) la gente.
Después del típico “nos vamos, chau gracias” el público no se movió ni un milímetro sabiendo que faltaban los bises. En la platea, el Ruso Verea saludaba amigablemente a quienes se le acercaba. Un genio. Entonces sólo restaba que “Hell bent for leather”, “You`ve got another thing comin” y el temazo “Living after midnight” dieran fin a una noche de frío metálico y ardiente fuego escénico.
En la previa, la gente de Whitesnake se hizo cargo del metal y mechando canciones de su última placa “Forevermore” con temas del resto de su catálogo. De esa forma sonaron, entre otros, “Here I go again”, “Still in the night” y cerraron con “Burn” clásico de Deep Purple, de cuando el cantante David Coverdale integraba aquella formación.



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