Fiesta completa en La Boca. Este campeonato no podía tener otro final para los dirigidos por Julio César Falcioni. Boca, el mejor de todos sin ninguna duda, cerró con una victoria en la Bombonera por 1-0 frente a All Boys un semestre que será muy difícil de olvidar. Además, consiguió el objetivo de finalizar invicto y ya se adueñó del récord de menor cantidad de goles recibidos en torneos cortos con tan solo seis.

El clima era de fiesta en la Bombonera, los jugadores salían en la previa del partido para dar su merecida vuelta olímpica y con la premisa de mantener el invicto como principal objetivo. Y desde el inicio del partido, el Xeneize salió a llevarse por delante al Albo.
Cuando apenas había pasado un minuto de juego, Darío Cvitanich quedó mano a mano con Nicolás Cambiasso y definió de manera perfecta, pero el árbitro Gabriel Favale, quien dirigió su último partido, anuló el tanto por una mano del delantero en la previa. Minutos después, Sánchez habilitó perfectamente a Mauro Matos, quien quiso eludir a Orión, pero el seguro arquero de Boca se quedó con lo que iba a ser la jugada más clara del equipo visitante.
Antes de finalizar la primera mitad, Pablo Mouche tuvo un mano a mano, pero definió de manera displicente y se encontró con una buena respuesta de Cambiasso. Más tarde, Clemente lanzó un centro desde la izquierda que terminó en un cabezazo desviado de Cvitanich. De esta manera, llegaba su fin un primer tiempo donde Boca mereció más.

En el segundo tiempo, la historia era la misma con el campeón haciéndose cargo del dominio del juego y con los dirigidos por Pepe Romero preparados para salir de contra. Pero los planes del Albo quedaron destruidos con la infantil expulsión del uruguayo Juan Pablo Rodríguez, por reaccionar mal y pegarle a Schiavi en la cabeza. De ahí en más, Falcioni hizo ingresar a Blandi el lugar de Rivero y Boca iba con la intención de llevarse los tres puntos ante su gente.
A falta de 16 minutos, el entrenador Xeneize mandó a la cancha a Sebastián Battaglia en lugar de Mouche. De esta manera, el volante sumó su título número 17 con la camiseta de Boca y se convirtió en el jugador más ganador en la historia del club, por encima del mellizo Guillermo Barros Schelotto.
Para que la fiesta sea completa, Cvitanich, goleador de Boca con cinco, le puso la cabeza a un centro perfecto de Erviti y desató la euforia de toda la Bombonera. Ese fue el golpe final que soportó All Boys, y el encuentro llegó a su fin.

El conjunto de la ribera logró estirar a 29 su racha de partidos invictos y volvió a demostrar que fue el mejor a lo largo de todo el semestre. Además, logró todos los objetivos que se impuso tras haber conseguido el anhelado título y ya piensa en un semestre que viene con triple competición: Torneo Clausura, Copa Argentina, y Copa Libertadores. A brindar Xeneizes, Boca es el campeón del fútbol argentino y el mejor equipo del campeonato, sin ninguna duda.



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