Inglaterra. Birmingham. Estadio Villa Park. Jornada 37 de la Premier League. Aston Villa 1 – 1 Chelsea. Minuto 87. Los Blues necesitan marcar un gol más para ganar el encuentro y acceder a la próxima edición de la Champions League. Minuto 88. Los pocos hinchas visitantes festejan alterados, felices, eufóricos. La algarabía se resume en un nombre: Frank Lampard, quien acaba de anotar su segundo tanto en el encuentro, convirtiéndose en el máximo goleador de la historia del club, con 203 gritos. Chelsea 2 – 1 Aston Villa. Partido finalizado.
Este sábado 11 de mayo de 2013 quedará grabado en la memoria del futbolista inglés e impregnado en las hojas del libro histórico del Chelsea. A sus 34 años, Lampard llegó hoy a los 203 goles en 606 partidos disputados con la camiseta azul. Una cifra impactante para un mediocampista que se destaca por el gran poder de eficacia en los remates de larga distancia y la alta frecuencia con la que pisa el área adversaria. Además, para completar y entender aún más la jerarquía de este jugador, hay que complementarle al récord de gritos marcados las 124 asistencias que ya lleva concebidas. Gravitante, el tipo.
Lampard, nacido el 20 de junio de 1978 en la ciudad de Londres, sigue una línea geonológica muy identificada con la pelota: su padre, Frank Richard George Lampard, fue jugador de la selección inglesa y ganó dos F.A Cup con el West Ham, en 1975 y 1980. Su tío, Henry James Redknapp, se desempeña actualmente como entrenador en el Queens Park Rangers, luego de haber entrenado al Tottenham, desde el 2008 hasta el 2012, y al Portsmouth, con quien se consagró campeón de la copa F.A Cup en 2008. Asimismo, otro de los familiares de Frank que lleva el fútbol metido en las venas es su primo, Jamie Redknapp, que jugó en el Liverpool durante más de 10 años.
Entre sus palmares más trascendentes se encuentran las Premier League 2004-2005, 2005 -2006 y 2009-2010, y la Champions League 2011-2012.
Dentro de la cancha se lo puede describir de varias maneras y formas, con una gran variedad de adjetivos calificativos y algún que otro sinónimo con función metafórica: Relevante, arquitecto, imprescindible, pensante, trabajador, humilde, respetuoso, franco-tirador, sencillo, completo. Hay más. Cualquiera le viene bien, porque Frankie en los campos de juego es algo así como un Charles Darwin, un Mozart, un Bill Gates o un Albert Einstein. Todos estos sabios que vivieron alguna vez en la Tierra, hoy ejemplo de los Dioses en el Cielo, tienen algo en común: 160 de coeficiente intelectual. Hace algunos años los médicos del Chelsea examinaron a los jugadores del plantel, midiéndoles la inteligencia a través de un test. Un tal Frank Lampard no quiso ser menos que los referentes máximos de la historia universal: él también sacó 160. Hoy sigue justificándolo.



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