En los últimos tiempos, a la Liga Española se la tildó de aburrida. Barcelona es un equipo que marcó un antes y un después dentro del fútbol mundial y más aún, dentro en el ámbito local.
Durante esta temporada, el equipo de Joseph Guardiola sigue demostrando que es uno de lo más poderosos del mundo, aunque la competencia se empareja; Real Madrid es el máximo animador de esta edición de la Liga, cuenta con Cristiano Ronaldo que en veinte encuentros marcó 24 goles. El portugués mejoró al igual que todo el equipo Merengue, es más solidario con sus compañeros, se ve un jugador más completo que no es sólo goleador, sino que juega y hace jugar al resto. Desde allí, el equipo de José Mourinho evolucionó.
Barcelona sigue siendo el mismo de siempre, pero algunos resultados de la Liga lo dejaron bastante atrás del Real Madrid. Siete son los puntos que diferencian a uno y a otro, en una competencia donde sólo dos equipos son los que salen a conquistar todas las canchas, tienen a los mejores jugadores del mundo y ganan los encuentros por una diferencia abrumadora. Parece casi imposible que el equipo de Messi y compañía termine alcanzando y hasta superando al Merengue.
Quizás algún lector diga “falta mucho todavía, recién van a mitad de temporada”. Por supuesto, están en pleno desarrollo de la competencia, pero entre más de la mitad de los equipos de España y estos dos monstruos hay cuatro goles como mínimo de diferencia en cada encuentro.
¿Cómo un equipo tan ganador como Barcelona puede manejar esto psicológicamente? Acostumbrados a estar siempre en la primera plana de todas las tapas de los diarios del día lunes, a ser el animador desde hace varios años consecutivos de lo que sucede en la Liga de las Estrellas, a conseguir todos los laureles y ahora, pasan a estar a unos largos siete puntos del Madrid. Dolió más de la cuenta conseguir solo un empate en 0 durante la visita al estadio de Villareal del último fin de semana; los de Guardiola jugaron mejor pero a veces el fútbol es injusto, no se trata de merecimientos, sino de goles.
Aún queda bastante camino por recorrer. Real Madrid, ya afuera de la Copa Del Rey, tiene puesto su objetivo en, como mínimo, ganar algo y opacar el momento histórico de Barcelona. La Liga para los Merengues es una obsesión. ¿Le jugará en contra?




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