Tuvieron que pasar seis semifinales de visitante para que Argentina por fin pudiera acceder a una final en esa condición. En esta semifinal, disputada el último fin de semana en Serbia, el equipo argentino de Copa Davis logró lo que nunca antes había logrado: imponerse en esta instancia en condición de visitante y asegurarse un lugar en la final. Gran parte de esa victoria ante el conjunto de Novak Djokovic fue el nivel demostrado por Juan Martín Del Potro en el sus dos singles y de la mística copera a la que nos tiene acostumbrado el cordobés David Nalbandian. Ambos argentinos pudieron cortar esa racha negativa de semifinales fuera de casa, que culminaban siempre en derrota.
La primera de esa serie de derrotas, en Suecia en 1983, fue en carpeta y el resultado final del match fue un contundente 4 a 1, en el que ni Guillermo Vilas y José Luis Clerc, considerados los mejores tenistas argentos de la historia, pudieron hacerle frente al conjunto liderado por Mats Wilander. Nueve años después, en Australia, y sobre césped, el resultado fue un estrepitoso 5 a 0, en el que ni Martín Jaite ni Javier Frana lograron plasmar sus grandes potenciales.

Ya un poco más acá en el tiempo, en 2002, el equipo capitaneado por Alejandro Gattiker, perdió en Moscú con un partido increíble entre Gastón Gaudio y Yevgeny Kafelnikov, en el que el ruso se impuso 8-6 en el quinto set, luego que de Gaudio sacara 5 a 2 en ese sets y tuviera a su favor dos match points. Esa serie, además, fue la primera de Nalbandian representando a la Argentina.
Al año siguiente, en España, el batacazo estuvo muy cerca. Con un equipo de grandes tenistas, pero sin sus dos figuras (Guillermo Coria y David Nalbandian se ausentaron por estar lesionados, y ambos pertenecian al lote del top ten), Argentina emprendió la ilusión hacia Málaga. España contaba en sus filas con tres campeones de Roland Garros (Juan Carlos Ferrero, Carlos Moyá y Albert Costa) y un finalista de ese torneo (Alex Corretja). Gaudio cayó sin atenuantes ante el número uno del mundo en ese entonces, Ferrero, pero Mariano Zabaleta le estaba dando una clase de tenis a Moyá.
Luego de ganar los dos primeros sets, el Negro se acalambró y el partido cambió de rumbo, y culminó el partido totalmente destruido y derrotado en el quinto set por 6-1. El dobles argentino, conformado por Lucas Arnold y Agustín Calleri, batió a Costa y Corretja y la definición se pasaba para el domingo. El mismo Calleri dio la sorpresa el domingo en el primer turno, venciendo a Ferrero en sets corridos. Sin embargo, el momento de Gaudio no era el mejor, y no pudo hacerle mucha fuerza a un Moyá inspirado. La serie fue para los europeos, y las críticas hacia Gaudio por parte del entonces presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), Enrique Morea, fueron desmorantes para el tenista de Temperley.
Otras fueron las historias las de Eslovaquia 2005 y Francia 2010. En ambas, el equipo argentino estuvo lejos de conseguir el triunfo y el pase a la final. Es cierto que en Bratislava, en 2005, luego del 1-1 del viernes las esperanzas estaban en los corazones de todos los argentinos, pero poco pudieron hacer aquél dobles conformado por Mariano Puerta y Nalbandian y Guillermo Coria el domingo frente al imponente Dominik Hrbaty. Culminó en un 4 a 1 destructivo para un equipo que contaba con cuatro top quince en sus filas (Nalbandian, Coria, Gaudio y Puerta). Ya el año pasado, en Lyon, la superioridad del conjunto francés fue letal y el score final de la serie lo demostró: 5 a 0 a favor de los europeos y vuelta a casa para Tito Vázquez, Nalbandian y compañía.
En Belgrado, Serbia, en 2011, ese maleficio logró quebrarse y la final en España es un hecho. Ojalá sea la primera de muchas ocasiones que se pasen las semifinales en esta condición, y no simplemente una efeméride.



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