Rock ‘N Ball tuvo el placer de charlar con Gody Corominas (percusión y voz), Diego Aput (bajo) y Martín Ponce (guitarra), de Karamelo Santo. Si bien la mayoría de los temas ya fueron presentados y tocados más de una vez en vivo, los mendocinos están haciendo las presentaciones oficiales de “Karamelo Santo“, su último cd, acá en Capital (sábado 3 de marzo en Groove) y en Mendoza.
RNB: Más allá de la presentación de su nuevo disco, ¿tienen algo especialmente preparado para Groove?
Diego Aput: Va a haber una escenografía nueva, una puesta en escena única: banderas y luces como nunca antes vistas desde el punto de vista artístico… Obviamente sumado a las canciones del disco y muchos temas viejos que reversionamos especialmente para este show.
Gody Corominas: Incluso tenemos reversiones de reversiones (risas). Básicamente el desafío más grande que tenemos es insertar el disco por completo en la lista de temas, que ya en un ochenta por ciento lo venimos tocando, incluso antes de ser grabado.
DA: Por suerte ya venimos tocando las canciones nuevas en vivo, así que el público ya las conoce. La gente viene a compartir un día particular, una fiesta linda… Es un punto de partida en el año para que el disco crezca un poco más.
GC: Aparte es una fiesta de lo más popular, para que venga todo el mundo porque es apto para todo publico. También es una de las dos presentaciones, la otra va a ser el 10 de marzo en Mendoza. Estamos muy ansiosos y contentos.
RNB: …y alguna sorpresa en cuanto a invitados?
DA: La idea siempre está… Pero depende como estén ellos. Por ejemplo, Corvata (de Carajo, invitado en el disco) es un amigazo y siempre está dispuesto, pero si ese día toca Carajo no va a poder.
GC: Hay dos invitados en percusión: Cristian Canatelli y Leonardo Ramella, que tienen una escuela de percusión que se llama Mamakenia y que va a estar amenizando un poco la fiesta antes del show.
RNB: Esto de nombrar el cd igual que la banda, es un recurso que suelen usar los grupos cuando sacan el primer disco. ¿A que se debió volver a usarlo ahora, después de tanta trayectoria?
Martín Ponce: Es como una regresión!
GC: Para nosotros es mas bien el futuro. Fue como refundar la banda y ponerle punto de partida a este disco que, al menos, con este equipo de trabajo, es el primero de tres y no cabía otro nombre mas que Karamelo Santo…
RNB: ¿Qué pudieron plasmar en esta nueva etapa, que antes no hubiesen podido?
DA: Bastante. El cambio más drástico que se vio fue en el modo de encararlo, de trabajar realmente en equipo, de diez personas opinando y trayendo canciones día a día… Eso es una cosa que lamentablemente hacía mucho no pasaba. Por eso esa situación de refundar la banda… Un laburo muy tenso, muy íntimo, de valorar la palabra del otro.
GC: Además haber tenido el tiempo y la posibilidad de tocar muchos temas… Eso nos permitió grabar el disco en vivo y rescatar realmente esas tomas.
DA: El disco se gestó en el verano pasado y tuvimos todo el año para tocar en Europa y se terminó de grabar en septiembre. Y el hecho de haber tocado casi todos los temas fue buenísimo. Lo bueno y lo malo te lo va dando el público en vivo…
GC: Los temas y el disco ya tenía vida propia y fuimos al estudio a plasmar eso y a redondear el sonido, no a jugar con estructuras ni a tener que editar y cambiar cosas a último momento.
RNB: La idea de este disco, ¿surgió con lo que llaman la nueva etapa o ya estaba planeado de antemano?
Los tres: Todo nuevo.
GC: Desde la forma de trabajo, las canciones, las decisiones, hasta el consenso que se generó entre los diez músicos y los dos productores (Pablo Guyot y Alfredo Toth), más todo el equipo de trabajo que hay atrás que es muy groso. Queríamos laburar tranquilos, con buena onda, divirtiéndonos, con muchos kilos de carne a la parrilla (risas).
RNB: Con el tiempo uno se acostumbra a las cosas… ¿Cómo se ve la banda con un nuevo cd en esta etapa y con la salida de Goy?
DA: Para adentro, lo resolvimos fácil: todo este año fue muy intenso y así salió super sencillo… Como dijo Gody, fue en una situación relajada, en un ambiente hermoso y de laburo que no existía antes. Es al pedo ponerse ahora a tirar detalles, pero lo cierto es que estamos cómodos y super productivos y lo queremos mostrar para afuera. La primera etapa previa al disco nos fue muy bien: tuvimos muy buena aceptación de la gente y de otras bandas que también se nos acercaron a tirar buena onda y eso nos puso muy arriba. Creemos que va a ser el camino que tenga que ser… En vivo vimos que muchos están muy contentos con lo que está pasando y están redescubriendo una banda. Siempre pienso que la energía es muy importante en el escenario y cuando hay cosas extrañas, por más que te guste o no, las notás… acá hay solo buena onda!
RNB: Ya hablamos del futuro, pero si vamos al pasado ¿Qué ‘tips’ manejan para mantenerse tantos años unidos, llevando tanta fiesta por todo el país?
GC: Básicamente es eso, pasarla bien y tratar de disfrutar cada momento. Tenemos muchísimas amanecidas de giras donde nos planteamos la situación y tratamos de reinventar esa alegría. Realmente pasamos casi cien días al año justos… somos como una familia paralela a lo personal de cada uno. El día que eso nos deje de pasar, seguramente vamos a dejar de tocar.
DA: Es una cuestión de ver si las cosas funcionan: mucho del uno para el otro de su vida artística y porqué no, en general, y hacerlo valer. Que nadie te diga cuanto vale él para mí, sino que yo sea feliz tocando con Martín o con Gody. Nadie te puede decir cuando vale eso. Cuando lo pudimos ver lo tiramos para afuera y contagió y en el escenario se nota. Al que no le tocó ver a Karamelo, que venga y que lo note!




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