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El Papa Francisco, un “callejero” más

La historia detrás de la cercanía de quien hoy es el Santo Padre con los miembros de Callejeros, y en especial con Patricio. Desde el pedido "Que vuelvan a tocar" hasta la preocupación por el traslado de Pato a Ezeiza.

Su Santidad sigue sorprendiendo. El Papa Francisco continúa con esos llamados desde Roma que sorprenden a más de uno. Esta vez, le tocó a   , la novia de Patricio Santos Fontanet. Claro, la historia que une a quien hoy es el Sumo Pontífice y al líder de Callejeros no es nueva, de hecho, hay que ir a los tiempos en que Francisco era Jorge Bergoglio y Pato seguía siendo Pato, pero en libertad.

La historia de Jorge Bergoglio con Callejeros empieza en 2005. Por aquellos tormentosos días para la banda, cuando todo era incertidumbre y las pérdidas eran todavía muy pero muy frescas, pocos se acercaban a CJS o a su círculo íntimo. Uno de ellos fue el padreBergoglio, en ese entonces Arzobispo de Buenos Aires y a pocos meses de ser nombrado como “papable” para suceder a Juan Pablo II, fallecido durante ese año.

Bergoglio se reunió con la banda, los escuchó, fue testigo de su dolor y les bajó un claro mensaje: “No claudiquen”. Además, según averiguó Rock ‘N Ball con allegados a Callejeros, el Santo Padre les habría dicho que “sigan juntos, unidos y no abandonen la música”. En 2006, más precisamente en Septiembre, Callejeros volvía a los escenarios en el Chateau Carreras (Todavía no era Mario Kempes) de Córdoba. ¿Cuanto habrá tenido que ver la bendición de Bergoglio?

Ya con la banda en el ruedo nuevamente y con Bergoglio realizando sus tareas, como de costumbre, hubo dos o tres reuniones más a través de los años. Bergoglio jamás dejó de estar al tanto de lo que pasaba con Callejeros y, en especial, con Patricio Fontanet.

Tal es así que, cuando fue ordenado sucesor de Benedicto XVI, Daniel Cardell, el escenógrafo de la banda, dibujante de profesión (artista, bah), le envío un regalo a la Santa Sede desde el penal de Ezeiza, donde está preso desde el pasado 20 de diciembre.

RNB habló con Romina Fionda, su mujer, y la encargada de llevar al penal de Ezeiza las revistas con las que Dani vio la imagen de “Francisco” y, tan sólo con una birome bic azul, lo retrató. El dibujo, que según cuenta Romina “era impresionante”, viajó a la Santa Sede, junto con otras cartas de miembros de Callejeros con las salutaciones para el Papa.

En respuesta, Francisco envío un Rosario, historia que ya es conocida y Romina nos contó que “Le envío a Dani una notita de agradecimiento, con su sello papal. Le pedía que rece por él, que él nunca iba a dejar de rezar por ellos”. Telu le devolvió el gesto del Rosario con una nota en la que incluyó sus datos, por si Jorge quería comunicarse con ella. Sin pensar que, efectivamente, eso pasaría.

Esto nos trae al presente. Hace unos días, Estefanía recibió el llamado que la sorprendió: “Le escribí una carta con mis datos personales. Pero jamás pensé que me respondería”, le contó Telu a Rock ‘N Ball.

Ayer estaba durmiendo y viene mi mamá y me dice que el Padre Bergoglio quería hablar conmigo. La verdad que no le creía, además, con todo esto que nos pasó últimamente (NdR: El traslado de Pato a Ezeiza) no tengo muchas ganas de hablar con nadie. Pero atendí. Me quede helada”, relata, desde Córdoba, Estefanía.

Francisco quiso interiorizarse en el estado de salud de Patricio y agradecerle a su compañera la carta. No es la primera vez que el Santo Padre marca el +54 desde Roma para hablar con Argentina, su patria y donde están sus afectos y sus luchas pasadas, las que ahora tuvo que dejar en “stand by” y, una de ellas, fue la de Callejeros.

“Me salió decirle: ‘¡Hola, Jorge! ¡Qué gusto!’ Ni sé porqué. Pero así me salió. Me preguntó por Francisco, por Homero, al que llamó Homero. No sabía nada del traslado y me dijo, apesadumbrado: “¿Cómo puede ser que haya gente tan mala?“. Esa fue la reacción del Sumo Pontífice cuando se enteró que Patricio Santos Fontanet está alojado en el Penal de Ezeiza desde el pasado martes a las 2 de la mañana.

“Me pidió que le pasara un teléfono para poder hablar con Pato. Le dije que estaba incomunicado, que ni yo podía verlo. Ahí me pidió una dirección o que le dijera cómo podía hacerle llegar una carta. La verdad, sigo sorprendida. Me dijo que iba a rezar mucho por nosotros”, cuenta, emocionada, la mamá de Homerito.

Bergoglio, una vez más, demostró la sensibilidad social que lo caracteriza y que, a poco de cumplirse los 100 días de su papado encanta al Mundo entero. Abrazó a los “pibes de Callejeros”, rezó junto a ellos, lloró junto a ellos y les pidió que no bajen los brazos, que él iba a rezar por ellos.

Eso fue en libertad, antes que la Justicia condenara a la banda. Hoy, 8 años después de aquellos primeros encuentros, unos están presos en Ezeiza y el otro es la máxima autoridad de la Iglesia Católica en el Mundo.

Las circunstancias no los cambiaron, ni a unos ni a los otros. Y los rezos valen lo mismo, así sean proferidos desde la lugubridad de una cárcel argentina o desde la ampulosidad y lujo de la Santa Sede romana. Y eso Callejeros lo sabe. Y Bergoglio, por supuesto, también. Cuestión de Fe. Y la Fe mueve montañas.