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Drive (2011): Cuando la calma interviene en la acción.

[caption id="attachment_37852" align="aligncenter" width="235" caption="Una de las mejores películas del año. Drive."][/caption]Nicolas Winding Refn no es conocido por todos los cinemaníacos. Su trilogia de Pusher puede ser conocida por algunos, o su Valhalla Rising no editada en zona 4, o quizás Bronson, la película sobre el famoso ingles callejero y jodido, pero quizás ésta sea más conocida porque luego saltó a la fama Tom Hardy en El Origen. No es decir mucho mencionar esta última oración para alguien que quiere convencerse de ver la película Drive. La película arranca con una de las mejores escenas de la película y te golpea en la mandíbula por cómo está filmada. Brutal y violenta, es una de las mejores películas que nos dejó el 2011. Es una obligación ver si estás buscando ver lo mejor del año. El tema más importante es que es una película de acción filmada como un art film y eso puede joder a algunos. El ritmo no es el mismo, y de hecho las letras y la música son ochentonas así como el estilo y ropa del oscuro protagonista. De algo no hay duda, desde su originalidad y su potencia, vale la pena. El conductor, como lo conocemos en la película ya que no tiene nombre en los créditos, es un doble de riesgo de películas de acción en Hollywood por la mañana, y un ayudante de mecánico en el resto del día. Cuando la película arranca, vemos a Gosling comandando la pantalla con sólo una linea de dialogo. Un hombre subiéndose a los aputos al asiento trasero del auto, y éste huyendo de la policia filmado a la perfección. Retrata el personaje en tan solo la primera escena. La calma con la que el conductor escapa de la policia con profesionalismo representa la vida del protagonista. Casi sin palabras, sólo intensa acción arranca la película. Luego vemos que su mentor Shannon interpretado por Bryan Cranston, a quién quizás lo tengan del padre de Malcolm o de “Tim Whatley” en Seinfeld, haciendo las veces de jefe en el taller de mecánica. Lo que hay que tener en cuenta es que conoce a su vecina Irene (Carey Mulligan, de “An Education”) acompañada por su hijo Benicio, de la cuál parece enamorarse o querer demasiado. Y la trama se va enredando. La extraña sensibilidad del conductor se ve mezclada junto a la violencia, y cuanto más hay, más nos queda esa sensación de que hacía falta para nivelar al personaje. Inclusive la primera hora, que no contiene en su mayoría escenas de gran acción, con la música y la tensión que se respira puede llegar a incomodar. La belleza de la película no es para cualquiera, Refn parece querer que disfrutes cada momento de la película con mucha paciencia porque quiere que estés ahí cuando todo explote. Lo genial de la película es que las tomas hacen que ésta goce de realismo. Y sea trascendente. Esto aporta al cien por cien para poder ingresar en la misma película y sentir compasión u ira por los personajes. Aún así la película no es para cualquiera. Y contiene esos homenajes extrañamente ochentosos que pueden generar mucha rareza para quienes se criaron en esta década y no capten esa influencia Miami vice, si se quiere. Drive es una gran película. De eso no hay dudas.

Una de las mejores películas del año. Drive.
Nicolas Winding Refn no es conocido por todos los cinemaníacos. Su trilogia de Pusher puede ser conocida por algunos, o su Valhalla Rising no editada en zona 4, o quizás Bronson, la película sobre el famoso ingles callejero y jodido, pero quizás ésta sea más conocida porque luego saltó a la fama Tom Hardy en El Origen. No es decir mucho mencionar esta última oración para alguien que quiere convencerse de ver la película Drive.
La película arranca con una de las mejores escenas de la película y te golpea en la mandíbula por cómo está filmada.

Brutal y violenta, es una de las mejores películas que nos dejó el 2011. Es una obligación ver si estás buscando ver lo mejor del año. El tema más importante es que es una película de acción filmada como un art film y eso puede joder a algunos. El ritmo no es el mismo, y de hecho las letras y la música son ochentonas así como el estilo y ropa del oscuro protagonista. De algo no hay duda, desde su originalidad y su potencia, vale la pena.

El conductor, como lo conocemos en la película ya que no tiene nombre en los créditos, es un doble de riesgo de películas de acción en Hollywood por la mañana, y un ayudante de mecánico en el resto del día. Cuando la película arranca, vemos a Gosling comandando la pantalla con sólo una linea de dialogo. Un hombre subiéndose a los aputos al asiento trasero del auto, y éste huyendo de la policia filmado a la perfección. Retrata el personaje en tan solo la primera escena. La calma con la que el conductor escapa de la policia con profesionalismo representa la vida del protagonista.

Casi sin palabras, sólo intensa acción arranca la película.
Luego vemos que su mentor Shannon interpretado por Bryan Cranston, a quién quizás lo tengan del padre de Malcolm o de “Tim Whatley” en Seinfeld, haciendo las veces de jefe en el taller de mecánica. Lo que hay que tener en cuenta es que conoce a su vecina Irene (Carey Mulligan, de “An Education”) acompañada por su hijo Benicio, de la cuál parece enamorarse o querer demasiado. Y la trama se va enredando.

La extraña sensibilidad del conductor se ve mezclada junto a la violencia, y cuanto más hay, más nos queda esa sensación de que hacía falta para nivelar al personaje.

Inclusive la primera hora, que no contiene en su mayoría escenas de gran acción, con la música y la tensión que se respira puede llegar a incomodar. La belleza de la película no es para cualquiera, Refn parece querer que disfrutes cada momento de la película con mucha paciencia porque quiere que estés ahí cuando todo explote.

Lo genial de la película es que las tomas hacen que ésta goce de realismo. Y sea trascendente. Esto aporta al cien por cien para poder ingresar en la misma película y sentir compasión u ira por los personajes.

Aún así la película no es para cualquiera. Y contiene esos homenajes extrañamente ochentosos que pueden generar mucha rareza para quienes se criaron en esta década y no capten esa influencia Miami vice, si se quiere.

Drive es una gran película. De eso no hay dudas.