Diga que los pasillos de La Bombonera no hablan, porque sino…¿Está todo mal en Boca? No, por supuesto que no, el equipo es campeón e invicto del fútbol argentino, mientras su máximo rival se arrastra en el fango de la primera B Nacional. Sin embargo, parece que para este Superclásico, River llega envuelto en una paz que en Boca falta.

¿Qué pasó? Al parecer, según averiguó Rock ‘N Ball, hay amplio malestar en varios dirigentes de Boca con Julio César Falcioni. No están de acuerdo con su manejo del caso Santiago Silva, su enojo por la no participación ante River –cuando eso era algo que Boca sabía de antemano, porque fue moneda de cambio cuando Boca fue a FIFA a destrabar la llegada del uruguayo-, además le recriminan su enojo con Néstor Pitana y la virulencia con la que fue a reclamar en un amistoso de verano. ¿El DT está nervioso? Sí.
El tema es así, Falcioni no es tonto. Sabe que lo único que lo mantiene con la cola sobre el banco local de La Bombonera es el campeonato que logró. El tema es que para varios de los players de su equipo y sobre todo para los directivos, Boca juega mal. No tiene lucidez. Es sólido como roca, pero no es vistoso; peca de “defensivo” y no arriesga. No entienden por qué, ni en los partidos de verano el equipo arriesga, propone, va. Ni tampoco por qué no le da minutos a los pibes, como Franco Fragapane o Sergio Araujo.
Los pibes, otro foco de conflicto. Los más chicos del plantel no se llevan muy bien con el DT. Es que él les promete minutos y no cumple. Lo peor es que hasta se opone a que se vayan, como fue en el caso de Sergio Araujo al Villareal “B”.
Daniel Angelici es la cabeza de la molestía con el DT. El propio presidente del club lo tolera, pero no ve mal el cambio. El DT ya sabe que necesita resultados. ¿Es vital ganarle a River? No, pero una derrota podría afinar más el hilo del que pende Falcioni. Ese hilo se llama Copa Libertadores y si el DT llega a la cita continental habiendo perdido con el River de la B, la cosa estará muy tensa.
El técnico hace todo para que Juan Román Riquelme no se le enoje. El diez mueve el vestuario a su antojo. Sin Martín Palermo, es su lugar en el mundo. En la pretemporada en Brasil, el técnico limó las asperezas con el enganche, dejó de ser “palermista” para pasar a ser “riquelmista”, algo que muchos vislumbraron como una movida “inteligente” del técnico. Lo fue, claro.
Con el 0-0 en Bahía Blanca y el famoso “Plan B” de Juan Carlos Crespi, en la antesala del 4-0 a Unión, se empezó a pudrir todo. Desde aquel momento, Crespi desapareció de los primeros planos, su relación con el plantel cambió. Hoy, Crespi es el vicepresidente de Boca y, desde ese lugar, empuja para que el DT se vaya. Angelici tampoco está a gusto y, varios de los jugadores no comulgan con la forma en que juega Boca.
¿Entonces? La cosa está así. Julio César Falcioni hoy es el técnico de Boca. ¿Tiene fecha de vencimiento? Sí, si Boca queda eliminado en la Copa Libertadores, antes de las semifinales, habrá sido el fin para el ciclo Falcioni. Un ciclo que, si por el presidente fuera, podría terminar hoy mismo.
Claro, Angelici ya tiene su sucesor. Un tipo que cae bien, que tiene buena relación con Crespi y la mejor con Juan Román, quien maneja los hilos del equipo. ¿Quién? Miguel Ángel Russo. El ex DT de Boca, que ganó la Libertadores’07 con un Román de cuento, siempre quiere volver a Boca y Román, siempre que tiene que hablar del tema, asegura que “no entiende” por qué se fue Russo. Russo quiere volver, a Román le gusta y a la dirigencia le encantaría que vuelva.

El “impedimento” para eso es, precisamente, Falcioni. Nadie lo va a echar. Quizás dos caídas catastróficas ante River podrían acelerar el paso, pero desde el seno de Boca le dijeron a Rock ‘N Ball que es improbable. Entonces, el DT comandará a su equipo, que tiene los refuerzos que él pidió, con la espada de Dámocles en la cabeza.
Si se equivoca, si pierde, si tiene un mínimo error, afuera. Así será. La Secretaría Técnica, eso que trajo Daniel Angelici, brindó los primeros indicios de que la convivencia del DT con esta CD sería muy pero muy difícil. Mientras Falcioni hasta en sueños decía “Silva” y, de última “Obolo”, desde la Secretaría Técnica hicieron lo imposible por traer a Humberto Suazo, algo que no se dio por otros temas. Incluso, propusieron a Mauricio Pinilla y hasta ¡¡¡Jackson Martínez!!! ¿Y el DT? Bien gracias.
Ya lo dijo Angelici. “El DT dará características, y la Secretaría Técnica propondrá nombres”. De todas maneras había aclarado que “ningún jugador llegará sin el consentimiento del técnico”. ¿En qué quedamos? Esa ambigüedad que habla a las claras de una CD que no confía plenamente en su DT, es la que amenaza con comerse al técnico campeón e invicto del fútbol argentino en poco tiempo más. “La estabilidad te la dan los resultados”, declaró Falcioni al diario Olé, a 24 horas del primer Superclásico “amistoso” con River. Quizás jamás tuvo tanta razón en su vida.



Comentarios